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El efecto del "hermoso desastre": ser vulnerable puede hacerte atractivo

Sociedad

Por: pijamasurf - 08/10/2018

La vulnerabilidad por dentro se percibe como debilidad por fuera como valentía

Mucho de nosotros, especialmente los hombres, crecimos con la noción de que mostrar los sentimientos y más aún la debilidad (pedir ayuda, llorar, aceptar nuestra insuficiencia, y demás) era algo que debíamos de evitar. La razón por la cual se evitaba mostrar esta "vulnerabilidad" era, sobre todo, porque se creía que no era atractivo. Como si mostrar esta vulnerabilidad entrara en conflicto con la fuerza y la seguridad. Es evidente que una de las cosas que hacen más atractivas a una persona es su seguridad, su confianza en sí mismo y de hecho la vulnerabilidad es una muestra de esta seguridad, algo que en primera instancia podría parecer contraintuitivo.

Un nuevo estudio publicado en el Journal of Personality and Social Psychology muestra que las personas que muestran su vulnerabilidad suelen ser recompensadas por las demás personas. Esto, según los investigadores, en parte tiene que ver con que para las otras personas aquello que nosotros vemos como algo negativo no suele verse así para otras personas. Por ejemplo, podemos considerar que admitir un error, confesar que sentimos algo por alguien o pedir perdón es una situación que nos hace perder un cierto valor o que nos revela en una luz negativa, pero para las otras personas esto suele ser menos negativo e incluso puede hacer que piensen que somos valientes y que estamos abiertos. Los investigadores describen esto como "the beautiful mess effect", el efecto del hermoso desastre. Es hermoso justamente porque estas situaciones nos revelan como alguien vulnerable, por lo tanto alguien que es permeable, capaz de afectarse por las cosas que suceden, y no alguien que vive reprimiendo sus sentimientos y cerrándose al mundo. 

Una de las investigadoras, Ann Bruk, dice que ha tomado esta idea de la literatura, donde se suele mostrar que las personas aman ver la expresión de la verdad en toda su cruda desnudez en otras personas, aunque temen mostrarla en sí mismas. En realidad, como dice Brené Brown, "la vulnerabilidad es valentía en ti, y una sensación de ser inadecuado en mí". Desde dentro, la vulnerabilidad se ve como debilidad, pero desde fuera como valentía.

En el estudio publicado se realizaron diferentes en los que los voluntarios observaron muestras de vulnerabilidad y las compraron con su propia vulnerabilidad. Casi siempre se evaluó positivamente la vulnerabilidad de los otros. 

Los investigadores notan que los beneficios de expresar la vulnerabilidad tienen que ver con que construye confianza, y puede además incrementar el aprendizaje, y el perdón. Y un otro beneficio, en el caso de confesar el interés romántico, es obviamente el enorme aumento de posibilidades de que una relación se materialice. Pues, como otros estudios sugieren, es más fácil enamorarse de alguien que ya está enamorado de ti: su vulnerabilidad te da confianza. 

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Selección japonesa vuelve a dar una clase de educación: limpian vestidor y dejan mensaje

Sociedad

Por: pijamasurf - 08/10/2018

Ahora los jugadores japoneses dan una lección de limpieza y fair play

Derrotados in extremis en un partido que debió de haber roto el corazón de los japoneses, la selección japonesa todavía tuvo la clase para limpiar su vestidor y dejar un mensaje de agradecimiento, con lo cual demostró lo que es saber perder.

A diferencia de los típicos jugadores y entrenadores que, en el berrinche, culpan al arbitro, encuentran excusas o se niegan a hablar con la prensa, los japoneses se despidieron de sus fanáticos, hablaron con todos los periodistas y dejaron en el vestidor -el cual limpiaron antes- un mensaje de agradecimiento. ¡Y aún más: lo escribieron en cirílico! 

Antes ya habíamos hablado de la excelente costumbre de la afición nipona de limpiar las gradas después de los partidos, algo que hacen siempre los japoneses cuando van a eventos masivos. Ahora vemos que también los jugadores y el plantel lo hacen, con lo cual muestran que no sufren de "estrellitis" como muchos otros jugadores modernos que se sienten verdaderas deidades.

Esta sublime disciplina de los japoneses ya les había generado dividendos. Clasificaron a la segunda ronda, empatados en todo con Senegal, por tener menos tarjetas amarillas. 

Japón iba ganando 2 a 0 con un estupendo desempeño, anulando a una muy buena selección belga, la cual, sin embargo, demostró que tenía más calidad individual y acabó por darle la vuelta a los japoneses con una tercera diana en tiempo de compensación, seguramente causada por el hecho de que Japón siguió buscando la victoria hasta el último minuto. Japón se va triste, pero sin ningún remordimiento, habiendo dejado todo en la cancha y fuera de ella, dejando una lección de clase mundialista.