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Científicos le dieron MDMA a unos pulpos y descubrieron que los hace más sociables

Psiconáutica

Por: pijamasurf - 07/28/2018

Los pulpos, generalmente solitarios, exhiben una actitud fraternal bajo los efectos del MDMA

Los pulpos son de los animales más fascinantes, extraños, complejos e inteligentes que hay. Repetidamente, los científicos los candidatean como de un posible origen extraterrestre, pues tienen más neuronas en los tentáculos que en el cerebro, pueden editar sus propios genes y son capaces de usar herramientas. Aunque los pulpos parecen aliens submarinos, tienen algunas cosas en común con el ser humano; entre ellas, que también responden a un circuito de serotonina y al tomar MDMA también se vuelven más sociables. Esto pese a que el pulpo y el ser humano tienen por lo menos 500 millones de años de distancia evolutiva. Sin embargo, sabemos que hasta las langostas responden al mismo circuito de serotonina. 

En uno de los experimentos más divertidos de la historia, un grupo de científicos de la Universidad Johns Hopkins y la Universidad de Chicago "marinaron" a unos pulpos con MDMA y observaron su comportamiento. El tipo de cefalópodo que escogieron, como la mayoría, es solitario y sólo busca compañía para aparearse; no obstante, al tomar MDMA los pulpos iniciaron un comportamiento que los investigadores describen como prosocial. 

Cuando los pulpos están en el tanque sin esta sustancia se quedan solos o sólo se interesan por las hembras, pero cuando se les da MDMA pasan el tiempo juntos, machos y hembras indistintamente; simplemente, parecen tener una actitud fraternal. Los pulpos, dicen los científicos, expresaron conductas sociales que suelen estar reprimidas y realizaron "movimientos lentos, voluntarios, no estereotípicos, que parecían tener un propósito".

Por una parte, este experimento podría ser un antecedente para que se prueban fármacos en pulpos, ya que al parecer funcionan muy bien y esto puede revelar cierta información relevante. Sin embargo, los pulpos son los únicos invertebrados protegidos de este tipo de investigación debido a su complejo sistema nervioso, que seguramente les permite sentir el dolor de manera muy aguda.

El MDMA es una sustancia conocida por activar sensaciones empáticas en los usuarios, y está siendo probada clínicamente para tratar ciertos trastornos relacionados con el trauma.

Conoce las fantásticas propiedades de los pulpos y observa su belleza "extraterrestre" en este video:

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La aceptación que están viviendo los psicodélicos es consecuencia de una crisis mundial de salud mental

Psiconáutica

Por: pijamasurf - 07/28/2018

En un mundo cada vez más deprimido y ansioso, los psicodélicos ofrecen un tratamiento más efectivo

El reciente éxito del libro How to Change Your Mind de Michael Pollan, escritor de numerosos best sellers, comprueba el momento que están viviendo los psicodélicos y su recepción favorable en la cultura mainstream. Pollan escribe para el New York Times y su tour promocional ha aparecido en una cantidad innumerable de medios, incluyendo algunos de los talk shows más populares de la TV estadounidense.

Pollan es un periodista científico que se ha vuelto famoso por sus libros de comida y dietas, pero en su reciente libro abordó el tema de los psicodélicos, interesado, según él, por el creciente corpus de investigación científica que sugiere que sustancias como los hongos mágicos, la ayahuasca, el LSD y otras, pueden ayudar a tratar la ansiedad, la depresión, el trauma, etcétera.

Para escribir este libro el famoso "foodie" participó en diferentes sesiones de ingesta de psicodélicos, incluyendo fumar el sapo de Sonora (Bufo Alvarius) y una sesión con psilocibina guiada por un médico, en la cual experimentó lo que la literatura llama una "disolución del ego".

En una reciente entrevista con Erik Davis en su siempre genial podcast Expanding Mind, Pollan habló sobre el inesperado recibimiento positivo que ha tenido su libro en la cultura mainstream. Si bien todavía existen ciertos tabúes sobre los psicodélicos -y aunque es importante notar que pueden ser peligrosos, no tanto física como psicológicamente-, es evidente que la sociedad está mucho más abierta a estas sustancias. Obviamente, esto se debe en parte a los hallazgos de los estudios de universidades como Johns Hopkins, pero Pollan cree que hay una razón aún más llamativa. Según él, las instituciones de salud mental están rotas, no parecen estar resolviendo competentemente los problemas de las personas en el mundo actual. Hay cuantiosas estadísticas que muestran que los individuos sufren cada vez más ansiedad y depresión. La razón por la cual estaríamos aceptando estas nuevas (aunque realmente ancestrales) medicinas tiene que ver con la desesperación -los enfermos, de los cuales está compuesta en gran medida nuestra sociedad, están dispuestos a hacer cosas que no harían si no estuvieran sufriendo-. Esta enfermedad es de alguna manera un agente de cambio, incluso hacia una curación mayor. 

La forma en la que curan los psicodélicos tiene que ver con su asombrosa capacidad de producir experiencias místicas, o cuasi místicas, de integración con la naturaleza y disolución de la sensación del yo. En diversos estudios de resonancia magnética se ha notado que los psicodélicos disminuyen la actividad del área cerebral asociada con la sensación del yo. En la entrevista con Davis, Pollan bromea y dice que lo que realmente debería ser una sustancia controlada es el ego, no los psicodélicos. Por otro lado, si no estuviéramos tan aferrados a nuestro ego, tal vez no necesitaríamos psicodélicos. Esto invita a reflexionar sobre las causas de nuestra patología colectiva que seguramente tiene que ver con una alienación, un exceso de autoinvolucramiento o ensimismamiento al cual, sin duda, contribuyen la tecnología digital, un sistema capitalista y un paradigma materialista. A fin de cuentas, se trata de una crisis espiritual, y los psicodélicos ofrecen espiritualidad dentro de un paradigma materialista no religioso.

Hay que mencionar, como lo hace el mismo Pollan, que los psicodélicos no son la panacea y tomados bajo un "set and setting" inapropiado pueden, en vez de sanar, producir nuevas experiencias traumáticas.