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12 consejos del mejor jazzista de esta época sobre la práctica como la clave del éxito

Buena Vida

Por: pijamasurf - 07/11/2018

Consejos del trompetista Wynton Marsalis a propósito de la práctica

El dicho popular afirma que “la práctica hace al maestro”, una perla de sabiduría que ha sido confirmada en múltiples ámbitos, por las personas más diversas. Émile Zola, por ejemplo, dijo alguna vez que “el artista no es nada sin talento, pero el talento no es nada sin trabajo”. Y aunque podríamos añadir más testimonio de este tipo, incluso por sentido común podemos aceptar que si buscamos destacar en algo (una disciplina artística, un deporte, una carrera profesional, una actividad artesanal, etc.), quizá el único elemento verdaderamente fundamental es la constancia. El ejercicio constante de una actividad se traduce en dominio, maestría y conocimiento pleno de ésta.

Recientemente, el sitio OpenCulture compartió la versión abreviada de 12 consejos que el trompetista Wynton Marsalis elaboró a propósito de la práctica. Como es sabido, en el caso específico de la música, los grandes intérpretes no adquieren este reconocimiento por azar o por haber recibido un don de una instancia metafísica. Nada de eso. Detrás de una gran interpretación hay, invariablemente, horas y horas de práctica, de estudio, de ensayo, cientos o quizá miles de interpretaciones fallidas, de repeticiones monótonas de un mismo pasaje, de tardes o noches pasadas batallando con un mismo fragmento, etc. Así que si alguien sabe de los beneficios de la práctica constante, es un músico.

Marsalis, por cierto, es probablemente el mejor trompetista de esta época. Un músico que, según la crítica especializada, devolvió al jazz la respetabilidad que tuvo en sus momentos de mayor gloria. 

En ese sentido, sus consejos son fruto de la experiencia y, por lo mismo, demuestran un conocimiento amplio de la naturaleza del ser humano cuando se enfrenta al desafío de hacer algo que quiere pero frente a lo cual carece de la pericia para acometerlo. El músico sabe de eso y, desde el lugar de quien pasó por el mismo trance y pudo superarlo, ofrece estas recomendaciones. 

1. Busca instrucción. Un buen maestro te ayuda a entender el propósito de practicar y además puede enseñarte formas para que la práctica sea más sencilla y más productiva.

2. Establece una agenda. Una agenda te ayuda a organizar tu tiempo. Asegúrate de tener tiempo de revisar los fundamentos de tu práctica, pues éstos son los cimientos de todas las cosas complicadas que vendrán después.

3. Establece objetivos. Como las agendas, los objetivos ayudan a organizar tu tiempo y delimitar tu progreso. Si una tarea en particular se presenta como verdaderamente difícil, relaja tus objetivos: la práctica no tiene por qué ser tormentosa para obtener resultados.

4. Concéntrate. Puedes hacer más en 10 minutos de práctica enfocada que en 1 hora de suspiros y gemidos. Esto significa nada de videojuegos, televisión o radio. Simplemente siéntate tranquilo y trabaja. El esfuerzo concentrado requiere práctica también, especialmente para los más jóvenes.

5. Relájate y practica lentamente. Tómate tu tiempo; no apresures las cosas. Siempre que aprendes algo nuevo –escalas, tablas de multiplicar, tiempos verbales en otro idioma–, necesitas empezar lentamente y acelerar poco a poco.

6. Lo difícil, practícalo más. No tengas miedo de confrontar tus deficiencias; pasa más tiempo practicando aquello que no puedes hacer. Una práctica se considera exitosa cuando enfrentas tu incapacidad. No te desanimes: eventualmente podrás hacerlo.

7. Practica expresivamente. Cada día que vives haces de ti lo que eres, así que todo lo que hagas, hazlo con la actitud adecuada. Que tu “estilo” se exprese en la manera en que haces lo que haces.

8. Aprende de tus errores. Nadie es perfecto: no seas demasiado duro contigo mismo. Si dejas caer un pase de anotación o te “ponchan” al final del juego, no es el fin del mundo. Levántate, examina qué estuvo mal y sigue adelante.

9. No alardees. Es difícil resistirse a alardear cuando haces algo bien, pero como decía mi padre: “Hijo, aquellos que tocan para que les aplaudan, es todo lo que obtienen”. Cuando te sorprenden haciendo este truco, sólo te engañas a ti y a tu audiencia.

10. Piensa por ti mismo. Tu éxito o tu fracaso en cualquier ámbito depende finalmente de tu habilidad para resolver problemas, así que no te conviertas en un robot. Pensar por ti mismo ayuda a desarrollar tu capacidad de juicio.

11. Sé optimista. El optimismo te ayuda a sobrepasar errores y hacer mejor las cosas. También te da fortaleza, pues tener una actitud positiva te hace sentir que algo grande está siempre a punto de suceder.

12. Aprende a mirar las conexiones entre las cosas. Si desarrollas la disciplina que se requiere para destacar en algo, esa misma disciplina te será útil en cualquier otra cosa que hagas. Mientras más descubras las relaciones entre las cosas que al principio parecían disímiles, más amplio se volverá tu mundo. En otras palabras, la práctica constante puede abrir un mundo de posibilidades.

 

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Fanaticada mexicana le rinde tributo a Corea del Sur, luego de que la selección de ese país le diera una enorme ayuda para pasar a octavos de final en el Mundial de Fútbol

El pase casi milagroso de la Selección Mexicana a la segunda fase en el Mundial de Fútbol Rusia 2018, gracias al triunfo de la selección de Corea del Sur sobre la de Alemania, desató una serie de festejos ocurrentes y desbordados. Al perder 3-0 frente a Suecia en una actuación desastrosa que ponchó la burbuja que se había creado por los primeros resultados de la Selección Mexicana, su destino estaba en las manos del resultado de Corea del Sur-Alemania, hasta el punto de que los aficionados dejaron de ver el partido de México para ver los dramáticos últimos minutos del de Corea del Sur, en el que todavía podía ocurrir algo determinante. Incluso los comentaristas del partido México-Suecia empezaron a narrar el otro partido. Pocos hubieran pensado que Corea del Sur podía superar a Alemania, pero la selección campeona estuvo notablemente en malas condiciones durante todo el torneo. Sin mucho en juego más que honor, los coreanos dieron un partido heroico, especialmente en lo que concierne a México.

Al finalizar el partido, una lluvia de memes empezó a correr en las redes sociales, y los aficionados mexicanos en Rusia y México empezaron a hacer porras sobre los coreanos: "Coreano, hermano, ya eres mexicano". Algunos coreanos que se encontraban en celebraciones en la Ciudad de México, Rusia, Los Ángeles y demás ciudades fueron elevados prácticamente a la calidad de deidades, vitoreados, cargados en hombros y aludidos cordialmente en los cantos.

En la Embajada de Corea del Sur, en las Lomas de Chapultepec de la Ciudad de México, una pequeña horda de jóvenes llevó mariachi al embajador, quien se unió a las celebraciones, saco el tequila e incluso fue cargado en hombros, en un festejo en el que sin duda se mezcló la alegría con el deseo de los jóvenes de quererse hacer los chistosos y tomarse selfies con el embajador para granjearse likes en las redes sociales. Al festejo se unieron diferentes marcas tratando de sacar provecho de la ocasión, regalando pizzas a los coreanos, servicios gratis y otros. El Mundial de Fútbol es, también, la fiesta mundial del marketing

Como suele ocurrir ante la desgracia -o la cuasi desgracia-, los mexicanos reaccionaron con el mecanismo de defensa usual: el humor.

Más allá de lo curioso del fenómeno, algunas personas creen que es una buena oportunidad para estrechar relaciones y que los mexicanos entren en contacto con la cultura surcoreana, especialmente, tomando en cuenta que muchos mexicanos agrupan a la población asiática migrante bajo el mismo término y no distinguen las particularidades de cada cultura. De la misma manera que la cultura mexicana es más que tacos y sombreros, la cultura coreana es mucho más que el k-pop y el kimchi (aunque, por cierto, el kimchi es una maravilla para la salud estomacal).

 

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