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Noam Chomsky sobre la causa detrás de la era de la posverdad y las fake news

Política

Por: pijamasurf - 05/10/2018

Las causas políticas del estado de desencanto, alienación y animadversión modernos

A sus 90 años, Noam Chomsky sigue teniendo una enorme lucidez y una notable energía que le permite ser un feroz crítico de Donald Trump y el neoliberalismo. En una reciente entrevista para El País, Chomsky explicó cómo el neoliberalismo ha creado las condiciones del desencanto y la polarización que producen las fake news y permiten que personajes como Trump pongan en riesgo las estructuras de la democracia:

Hace ya 40 años que el neoliberalismo, de la mano de Ronald Reagan y Margaret Thatcher, asaltó el mundo. Y eso ha tenido un efecto. La concentración aguda de riqueza en manos privadas ha venido acompañada de una pérdida del poder de la población general. La gente se percibe menos representada y lleva una vida precaria con trabajos cada vez peores. El resultado es una mezcla de enfado, miedo y escapismo. Ya no se confía ni en los mismos hechos. Hay quien le llama populismo, pero en realidad es descrédito de las instituciones.

Lo cual crea el estado actual de desconfianza, propio de la era de la posverdad:

La desilusión con las estructuras institucionales ha conducido a un punto donde la gente ya no cree en los hechos. Si no confías en nadie, por qué tienes que confiar en los hechos. Si nadie hace nada por mí, por qué he de creer en nadie.

Chomsky agrega una idea antinómica: el neoliberalismo sólo existe para los pobres y las corporaciones se benefician de políticas de corte marxista. Es un mundo al revés: 

El neoliberalismo existe, pero sólo para los pobres. El mercado libre es para ellos, no para nosotros. Esa es la historia del capitalismo. Las grandes corporaciones han emprendido la lucha de clases, son auténticos marxistas, pero con los valores invertidos. Los principios del libre mercado son estupendos para aplicárselos a los pobres, pero a los muy ricos se los protege. Las grandes industrias energéticas reciben subvenciones de cientos de millones de dólares, la economía high-tech se beneficia de las investigaciones públicas de décadas anteriores, las entidades financieras logran ayudas masivas tras hundirse… Todos ellos viven con un seguro: se les considera demasiado grandes para caer y se los rescata si tienen problemas. Al final, los impuestos sirven para subvencionar a estas entidades y con ellas a los ricos y poderosos. Pero además se le dice a la población que el Estado es el problema y se reduce su campo de acción. ¿Y qué ocurre? Su espacio es ocupado por el poder privado y la tiranía de las grandes entidades resulta cada vez mayor.

La distopía moderna ya no es la censura, sino la desinformación y la distracción masiva:

Hasta Orwell estaría asombrado. Vivimos la ficción de que el mercado es maravilloso porque nos dicen que está compuesto por consumidores informados que adoptan decisiones racionales. Pero basta con poner la televisión y ver los anuncios: ¿Buscan informar al consumidor y que tome decisiones racionales? ¿O buscan engañar? Pensemos, por ejemplo, en los anuncios de coches. ¿Ofrecen datos sobre sus características? ¿Presentan informes realizados por entidades independientes? Porque eso sí que generaría consumidores informados capaces de tomar decisiones racionales. En cambio, lo que vemos es un coche volando, pilotado por un actor famoso. Tratan de socavar al mercado. Los negocios no quieren mercados libres, quieren mercados cautivos. De otro modo, colapsarían.

Y, a diferencia de otras épocas, el individuo se siente aislado y sin optimismo gregario:

Se tenía la idea de que juntos se podía vencer a la crisis. Y eso se ha perdido. Ahora vivimos la sensación de que estamos solos, de que no hay nada que hacer, de que el Estado está contra nosotros…

 

Lee la entrevista completa en El País

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Ex presidente de Brasil habla en la televisión sobre su encuentro con un OVNI (VIDEO)

Política

Por: pijamasurf - 05/10/2018

Fernando Henrique Cardoso narra a un conductor de TV su extraño avistamiento de un objeto volador no identificado cerca de Fortaleza

El presidente brasileño Fernando Henrique Cardoso se suma a la lista de personas ilustres que han tenido extrañas experiencias avistando objetos voladores no identificados -entre ellos, el presidente Carter-. Cardoso, quien gobernó el país sudamericano de 1995 al 2003, apareció en el popular programa de TV Conversa com Bial y relató allí su experiencia con un OVNI en 1979.

La experiencia había sido relatada anteriormente por el economista Celso Furtado, quien iba con Cardoso y su esposa en un auto en un viaje a Fortaleza cuando los dos hombres avistaron el OVNI. Curiosamente la esposa de Cardoso no vio nada, algo que no es del todo fuera de lo común en este tipo de relatos en los que, aparentemente, a veces los avistamientos provocan estados alterados de conciencia.

Cardoso cuenta que yendo en taxi a esta ciudad vio un objeto autolumínico, volando sobre el mar "de una manera no convencional". Al principio creyeron que se trataba de un helicóptero, pero el objeto se elevó de manera abrupta y luego se desplazó de manera horizontal de una forma que evidentemente no era la de un vehículo ordinario.

Existen numerosas explicaciones -aunque poco satisfactorias- para este tipo de fenómenos. Algunos creen que se trata de programas militares secretos (Cardoso no era presidente todavía cuando ocurrió el avistamiento), e incluso, de operaciones de falsa bandera que buscan instaurar la creencia en invasiones ultraterrenos; otros piensan que son proyecciones del inconsciente, un desplazamiento de los arquetipos (siguiendo la interpretación junguiana), o simplemente fenómenos ópticos. Aunque, claro, queda la explicación de seres extraterrestres, la cual, aunque la más popular, es la más improbable.

 

(vía Daily Grail)