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Juez ordena a ‘joven’ de 30 años salir de casa de sus padres

Sociedad

Por: pijamasurf - 05/23/2018

Luego de varias peticiones y hasta ultimátums, padres de un hombre de 30 años en Nueva York tuvieron que acudir a la Corte para conseguir que su hijo saliera del hogar familiar

Mucho se ha hablado en años recientes de una “crisis” que vive cierto sector de las generaciones más jóvenes que, a diferencia de las precedentes, parecen vivir en un estado de menor bienestar material

Los salarios, se dice, son menores, o su valor adquisitivo ha caído drásticamente; beneficios sociales como la salud pública, la educación gratuita o el retiro no existen más o se han precarizado y, en lo que concierne a la vivienda, la inflación de los costos relacionados con ésta se ha elevado de tal modo que parece que vuelve impensable aquello que otros en las generaciones anteriores sí consiguieron: vivir en una casa propia.

En ese contexto, no es extraño que la “independencia” material parezca tardar cada vez más. Ahora es común que personas que rondan los 30 años de edad vivan aún en el hogar familiar, so pretexto de la inviabilidad económica de poder llevar una vida aparte. En varios de estos casos, quienes así lo hacen cuentan con la anuencia de sus padres, quienes parecen conformarse con la situación y aceptan apoyar de esa manera a sus hijos. ¿Pero será esta una decisión de la cual se sienten plenamente convencidos? ¿O quizá los padres se sienten obligados a admitir a sus hijos sólo porque el vínculo familiar “obliga”? ¿No llegará el momento en que los hijos se convierten en extraños en una casa que, después de todo, no es la suya? ¿Y no será esto un tanto insoportable para los padres?

Un caso un tanto radical de esta situación ocurrió recientemente en Nueva York, donde un hombre –que no “joven”– de 30 años fue obligado a dejar la casa de sus padres por orden de un juez, luego de que sus padres demandaran la intervención oficial de la autoridad judicial.

Es difícil decir dónde comienza esta historia, pero para fines prácticos podemos fechar su inicio en febrero de este año, cuando Christina y Mark Rotondo comenzaron a pedirle a su hijo Michael que abandonara la casa familiar en Camillus, cerca de Syracuse. Cabe mencionar que Michael había vivido ya fuera de ésta, pero por razones que no han sido aclaradas regresó a vivir con sus padres en el 2010, sin intenciones verdaderamente manifiestas de volver a salir del hogar familiar.

En febrero pasado, decíamos, los padres de Michael comenzaron a dirigirse a él por medio de cartas y notas breves en las que, con distintos tonos y ofrecimientos, le anunciaban que debía dejar la casa, se lo pedían o le daban un ultimátum. “Después de discutirlo con tu madre, hemos decidido que dejes la casa inmediatamente”, puede leerse en una de estas notas. Incluso, en otra ocasión (el 18 de febrero) los padres de Michael acompañaron la carta de mil 100 dólares y algunas ofertas de trabajo que se tomaron el tiempo de buscar para su hijo, esto para facilitarle la mudanza y el “difícil” tránsito de encontrar nuevas condiciones de vida.

Sin embargo, los días transcurrieron, y a juzgar por el curso que tomaron los hechos, Michael hizo caso omiso de las peticiones y las advertencias de sus padres, quienes ante esta respuesta optaron en abril por acudir a la Corte local y plantear una demanda de desalojo contra su hijo. Curiosamente, se les dijo ahí que la instancia donde su caso podía proceder era la Suprema Corte, la cual atrajo el caso y recibió en audiencia a la familia Rotondo el martes pasado.

Donald Greenwood fue el juez encargado de dirimir entre las partes en litigio. Luego de escuchar tanto a los padres como al hijo, Greenwood intentó convencer a Michael de dejar la casa familiar, pero según reporta The Guardian, Michael argumentó que tiene derecho a vivir al menos 6 meses más en el hogar de sus padres. Greenwood rechazó dicha pretensión, la calificó de “indignante” (outrageous) y en respuesta a Michael le obsequió una orden de desalojo (que Michael, a su vez, consideró también indignante).

La historia es sin duda un tanto rocambolesca, digna de una comedia satírica de Molière, pero de algún modo refleja también ciertos elementos de la subjetividad compartida de este tiempo. Más allá de la adversidad propia de la vida (presente en todas las épocas), parece existir también cierta dificultad entre los individuos de las generaciones recientes para “despegarse” definitivamente del seno familiar y enfrentar el desafío de vivir por cuenta propia, acometiendo por un lado las circunstancias presentes reales, pero realizando también el trabajo o el esfuerzo de obtener la realización de aquello que se quiere, se necesita o se desea.

 

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Imagen: ABC7

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Johnny Depp, su amistad con Hunter S. Thompson y cómo la máxima estrella de Hollywood perdió su fortuna

Sociedad

Por: pijamasurf - 05/23/2018

La caída de Johnny Depp

Hace unos años, Johnny Depp era el actor que más ganaba por película en Hollywood. Según The Guardian, el actor había amasado 650 millones de dólares. Ahora, increíblemente, Depp, de 54 años, se encuentra en serios aprietos financieros, de acuerdo con varios reportes. Al mismo tiempo, la mala reputación que se ha ganado en los últimos años ha hecho que los productores cuestionen su capacidad de representar papeles en películas multimillonarias. No por su capacidad como actor, sino por problemas psicológicos -drogas, sexo y todo el resto-. ¿Cómo se gastó su fortuna?  

Los contadores y asesores financieros de Depp se han deslindado del desastre financiero y argumentan que el actor simplemente ha dilapidado su fortuna con gastos fijos de más de 2 millones de dólares al mes y adquisiciones estrafalarias. Depp los ha demandado por mala administración y ellos, a su vez, lo han contrademandado. 13 casas, yates, aviones, una colección de pintura, 30 mil dólares al mes en vino y cosas como lanzar una compañía de discos fallida o disparar las cenizas de Hunter S. Thompson al cielo en un cañón especial, algo que costó 3 millones de dólares.  

Depp, quien encarnó el papel de Thompson en la cinta Fear and Loathing in Las Vegas, fue en la vida real un gran amigo del legendario periodista gonzo. En los 90, cuando se sentía angustiado por el asedio de la prensa -ya que Depp se considera una persona introvertida y le disgusta la atención mediática-, se recluía en casa de Thompson en Colorado. Cuenta que, viviendo allí, se adaptaba a las horas un tanto insanas del escritor:

éramos como roomates... Nos dormíamos a las 9 o 10 de la mañana y desayunábamos a las 7pm. Él me cuidaba... sabía que yo lo idolatraba y yo sé que él me quería mucho. Así que era como parte figura paternal, parte mentor, pero sobre todo éramos como hermanos.

Esos desayunos en casa de Thompson no eran solamente Special K... o, de hecho, probablemente sí eran Special K (entradas a los k-holes y demás sustancias psicoactivas). Según un recuento de sus actividades diarias, lo primero que hacía Thompson al levantarse era beber Chivas, fumar un tabaco y esperar unos minutos para inhalar cocaína. El jugo de naranja venía después. Esto no significa que hiciera lo mismo estando con Depp, pero hay que notar que Thompson acabó suicidándose.

Recientemente, dos de los guardaespaldas de Depp testificaron en un caso en el que se alega falta de pago y condiciones laborales deplorables, declarando que su trabajo los forzaba a proteger a Depp de sus vicios en público, lo cual incluía alertarlo en clubs nocturnos sobre "sustancias ilegales visibles en su cuerpo" e impedir que la gente notara la condición en la que estaba.

La reputación de Depp empezó a sufrir luego de varios reportes que sugieren que en tiempos recientes no suele presentarse a trabajar en las mejores condiciones. Su exesposa, Amber Heard, obtuvo 7 millones de dólares en un sonado caso de divorcio en el que se dictó una orden de restricción por aparente abuso verbal y físico. En los últimos tiempos ha habido fanáticos que se pronuncian en contra de Depp, bajo la bandera del #MeToo y demás movimientos. Aparentemente, Johnny no se encuentra en su mejor momento, y tal vez su solvencia económica dependa de ser llamado otra vez a interpretar al personaje del Capitán Sparrow, que tan parecido se ha vuelto a la realidad, para la sexta película de Piratas del Caribe. Sin embargo, la prensa ha especulado que tal vez Disney ya no se sienta cómodo contratando al impredecible actor.