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Los mejores sitios para ver OVNIs (y 2 de ellos se encuentran en Latinoamérica)

AlterCultura

Por: pijamasurf - 03/31/2018

Inclusive el Pentágono de EEUU ha admitido que lleva a cabo un programa secreto en el que pilotos militares investigan el alistamiento de objetos voladores sin identificar

En la historia del cine contemporáneo, un sinfín de películas se han encargado de fantasear con el avistamiento, acercamiento o conquista de seres extraterrestres en el planeta Tierra. Desde Men in Black (1997) hasta Paul (2011), se describen posibles lugares en donde un ser humano puede ver e incluso entrar en contacto con alguno de estos aliens; sin embargo, ¿qué pasaría si estos sitios fuesen reales?

De acuerdo con el National UFO Reporting Center de EEUU, se han reportado 4 mil 881 avistamientos de aliens tan sólo en este país durante el 2017, lo cual deja en duda aquellos momentos que se quedan sin reportar pero que existieron en algún instante del planeta. Actualmente, los sitios en donde se llegaron a ver extraterrestres se encuentran custodiados por turistas y agentes gubernamentales de todo el mundo para realizar una exploración extensiva. Inclusive el Pentágono de EEUU ha admitido que lleva a cabo un programa secreto en el que pilotos militares investigan el alistamiento de objetos voladores sin identificar: se trata del Advanced Aviation Threat Identification Program, el cual tiene 6 años de haber comenzado. Entre los sitios que poseen más ocasiones de avistamientos de objetos voladores sin identificar se encuentran:

Chile. Se trata de uno de los países favoritos de los fanáticos de los extraterrestres: además de contar con una gran cantidad de avistamientos en sus tierras, el gobierno ha lanzado la CEFAA –Comité para los Estudios de Fenómenos Aéreos Anormales– a cargo de la Fuerza Aérea Chilena. Cuenta así mismo con el Observatorio Paranal, ubicado en el desierto de Atacama, en donde se pueden observar los fenómenos astronómicos más espectaculares de la región; el Observatorio ALMA con telescopios especiales para capturar las ondas radio emitidas desde el espacio exterior; y el sendero San Clemente, el cual es considerado extraoficialmente la capital de los extraterrestres. Ello sin mencionar los tours con temáticas de aliens que se realizan en los Andes: en una excursión a caballo, las personas locales te acompañan a recorrer paisajes de la naturaleza con un telescopio 12” hacia el observatorio científico Cerro Tololo.

México. En Careyes, una playa que no tiene comparación en el país, no hay hoteles, discotecas ni sitios realmente turísticos. Sólo Punta Farallón, un acantilado que bordea la playa Teopa y que representa una metáfora del misterio de la vida, aterriza en 480 toneladas de concreto y acero –conocida como la Copa del Sol– en forma de una media esfera de 27m de diámetro. De ella surge una escalera de troncos, alzándose en una lengua de tierra con el océano Pacífico. Ahí, el patriarca octogenario de Careyes, Giorgio Brignone –heredero italiano del Piamonte y testigo de primera mano de la segunda guerra mundial–, espera la llegada de visitantes del espacio exterior.

Arizona (EEUU). Específicamente en Sedona se encuentra uno de los sitios más populares de EEUU en lo que se refiere los avistamientos de OVNIs. Incluso, la película de ficción Paul (2011) hace mención de este lugar como uno de los principales para entrar en contacto con algún ser extraterrestre. En general, se recomienda realizar tours de noche con el equipo adecuado –como lentes con visión nocturna, binoculares y telescopios–. La cantidad que se ha detectado y grabado en este sitio es extraordinaria: orbes, portales, aliens y hasta Piesgrandes en pleno desierto.

Australia. En Wycliffe Well está uno de los cinco principales sitios asociados con seres extraterrestres. Se sabe que aparecen al principio de una temporada seca –entre mayo y octubre–, entre Stuart Highway, Alice Springs y Tennant Creek –al norte del país–.

– Rusia. El triángulo M se ubica en una “zona permanentemente anómala” de los montes Urales, y se le considera como uno de los sitios más misteriosos del mundo desde su descubrimiento en la década de los años 80 del siglo pasado. Según los reportes, los relojes se detienen, aparecen luces coloridas y deslumbrantes desde el cielo y se escuchan ruidos extraños. De acuerdo con los especialistas, este fenómeno es sólo el síntoma de fracturas subterráneas de donde surge una poderosa energía.

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AlterCultura

Por: pijamasurf - 03/31/2018

"Ata" es el nombre con que se bautizó este extraño esqueleto que un cazador de tesoros encontró en el desierto chileno de Atacama

En agosto del 2003, Oscar Muñoz viajó a La Noria, un pueblo abandonado en pleno desierto de Atacama, en el norte de Chile. Muñoz buscaba entre las ruinas de una iglesia algún tipo de objeto valioso que después pudiera vender, pero para su sorpresa se encontró con algo más: un pequeño esqueleto momificado, de poco menos de 15cm de altura, envuelto en un paño blanco. La criatura tenía aspecto humano, pero no totalmente, y en especial su escasa estatura hizo el hallazgo un tanto extraordinario. Muñoz tomó el esqueleto y salió de La Noria con rumbo a Iquique, ciudad en donde uno de sus compradores habituales de las reliquias que encontraba le ofreció el equivalente a 60 dólares por dichos restos. A partir de entonces comenzó la exposición mediática del esqueleto y las especulaciones sobre su origen; por otro lado, el esqueleto fue bautizado espontáneamente como “Ata”. 

Previsiblemente, la hipótesis que más circuló entonces a propósito de su peculiar aspecto le atribuyó una filiación extraterrestre. Si bien su parecido con la estructura de un ser humano era evidente, la forma cónica y alargada del cráneo hizo pensar de inmediato en esas representaciones pop que se han hecho de las criaturas alienígenas. A la par, la disidencia científica afirmó que a todas luces se trataba de un ser de este mundo, muy probablemente de un feto abortado por una mujer. 

Al final “Ata” terminó en manos de un empresario español, Ramón Navia-Osorio, presidente del Instituto de Investigación y Estudios Exobiológicos y entusiasta investigador de los fenómenos asociados con la vida extraterrestre, quien lo compró para poder analizarlo o hacerlo analizar. 

En el 2012, un grupo de investigación integrado por científicos de la Universidad de Stanford y dirigido por Steven Greer emprendió la tarea y tomó algunas muestras de tejido del esqueleto para analizar su material genético. Paralelamente, Greer recuperó muestras de la médula ósea y las envió a Garry Nolan, especialista en inmunología adscrito también a Stanford.

Del primer análisis se concluyó que, en efecto, la criatura compartía material genético con el del ser humano y que su antigüedad era de aproximadamente 40 años. Sin embargo, sea por verdadero rigor científico o por una estrategia mediática asociada con la producción del documental Sirius (Amardeep Kaleka, 2013) que se realizó a partir de estudio de “Ata”, se dijo entonces que dichas pruebas no eran concluyentes, en especial poque no parecía haber una explicación de su tamaño tan reducido.

Ante esas dudas, Nolan decidió realizar sus propios análisis con las muestras que había recibido. En colaboración con Atul Butte, genetista de la Universidad de California, realizó una tomografía computarizada de la médula ósea de “Ata” e igualmente la observaron a través de rayos X, y además de llegar a la misma conclusión de que su material genético es incontrovertiblemente humano, encontraron la respuesta al enigma del tamaño del esqueleto: mutaciones en los genes responsables de la producción de colágeno y la formación de las articulaciones, las costillas y las arterias.

De acuerdo con el reporte de sus investigaciones dado a conocer el pasado 22 de marzo del 2018, dichas mutaciones impidieron al feto desarrollarse normalmente, al tiempo que provocaron las alteraciones en su cráneo. El artículo puede consultarse en este enlace.

En resumen: si existen pruebas del paso de la vida extraterrestre por este planeta, "Ata" no es una de ellas.

 

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