*

X

Finalmente se explica el origen de la criatura ‘alienígena’ encontrada en Atacama

AlterCultura

Por: pijamasurf - 03/27/2018

"Ata" es el nombre con que se bautizó este extraño esqueleto que un cazador de tesoros encontró en el desierto chileno de Atacama

En agosto del 2003, Oscar Muñoz viajó a La Noria, un pueblo abandonado en pleno desierto de Atacama, en el norte de Chile. Muñoz buscaba entre las ruinas de una iglesia algún tipo de objeto valioso que después pudiera vender, pero para su sorpresa se encontró con algo más: un pequeño esqueleto momificado, de poco menos de 15cm de altura, envuelto en un paño blanco. La criatura tenía aspecto humano, pero no totalmente, y en especial su escasa estatura hizo el hallazgo un tanto extraordinario. Muñoz tomó el esqueleto y salió de La Noria con rumbo a Iquique, ciudad en donde uno de sus compradores habituales de las reliquias que encontraba le ofreció el equivalente a 60 dólares por dichos restos. A partir de entonces comenzó la exposición mediática del esqueleto y las especulaciones sobre su origen; por otro lado, el esqueleto fue bautizado espontáneamente como “Ata”. 

Previsiblemente, la hipótesis que más circuló entonces a propósito de su peculiar aspecto le atribuyó una filiación extraterrestre. Si bien su parecido con la estructura de un ser humano era evidente, la forma cónica y alargada del cráneo hizo pensar de inmediato en esas representaciones pop que se han hecho de las criaturas alienígenas. A la par, la disidencia científica afirmó que a todas luces se trataba de un ser de este mundo, muy probablemente de un feto abortado por una mujer. 

Al final “Ata” terminó en manos de un empresario español, Ramón Navia-Osorio, presidente del Instituto de Investigación y Estudios Exobiológicos y entusiasta investigador de los fenómenos asociados con la vida extraterrestre, quien lo compró para poder analizarlo o hacerlo analizar. 

En el 2012, un grupo de investigación integrado por científicos de la Universidad de Stanford y dirigido por Steven Greer emprendió la tarea y tomó algunas muestras de tejido del esqueleto para analizar su material genético. Paralelamente, Greer recuperó muestras de la médula ósea y las envió a Garry Nolan, especialista en inmunología adscrito también a Stanford.

Del primer análisis se concluyó que, en efecto, la criatura compartía material genético con el del ser humano y que su antigüedad era de aproximadamente 40 años. Sin embargo, sea por verdadero rigor científico o por una estrategia mediática asociada con la producción del documental Sirius (Amardeep Kaleka, 2013) que se realizó a partir de estudio de “Ata”, se dijo entonces que dichas pruebas no eran concluyentes, en especial poque no parecía haber una explicación de su tamaño tan reducido.

Ante esas dudas, Nolan decidió realizar sus propios análisis con las muestras que había recibido. En colaboración con Atul Butte, genetista de la Universidad de California, realizó una tomografía computarizada de la médula ósea de “Ata” e igualmente la observaron a través de rayos X, y además de llegar a la misma conclusión de que su material genético es incontrovertiblemente humano, encontraron la respuesta al enigma del tamaño del esqueleto: mutaciones en los genes responsables de la producción de colágeno y la formación de las articulaciones, las costillas y las arterias.

De acuerdo con el reporte de sus investigaciones dado a conocer el pasado 22 de marzo del 2018, dichas mutaciones impidieron al feto desarrollarse normalmente, al tiempo que provocaron las alteraciones en su cráneo. El artículo puede consultarse en este enlace.

En resumen: si existen pruebas del paso de la vida extraterrestre por este planeta, "Ata" no es una de ellas.

 

También en Pijama Surf: Robert Anton Wilson sobre qué son los OVNIs

Te podría interesar:

Esta es la poderosa razón por la cual la depresión puede ser lo mejor que te ha pasado

AlterCultura

Por: pijamasurf - 03/27/2018

La psicología jungiana puede iluminar el sentido de una depresión

Hasta que el alma no obtiene lo que quiere, te enferma.

James Hillman

En esta encantadora entrevista Marie-Louise von Franz, la gran protegida de Carl Jung, contesta unas preguntas sobre la obra de Jung y sobre la psicología de los tiempos, mientras vemos la belleza del campo suizo (muy cerca de la casa de Jung, donde construyó su torre alquímica). En el minuto 46 dice: "Una depresión es una bendición divina, en el individuo es la más grande bendición". Esta, interpela la entrevistadora, no es la forma en la que generalmente vemos la depresión. Von Franz explica que sin una depresión o una neurosis, el ser humano no mira hacia adentro: "Mientras las cosas afuera vayan bien huimos de nosotros mismos". Y dentro de nosotros yace la verdadera riqueza, la luz que puede iluminar nuestras vidas.

Evidentemente, en las personas que sufren de depresión crónica, esta idea difícilmente será bienvenida. La depresión parece una maldición y, ciertamente, puede convertirse en ello. La psicología jungiana, sin embargo, considera que la psique es la realidad primordial y, por lo tanto, una depresión es una forma de comunicarse con las partes más profundas de la psique, como si fuere entrar en contacto con lo divino o numinoso que subyace a la experiencia consciente cotidiana.  

Debemos mencionar que, según la psicología jungiana (y  consistentemente con, por ejemplo, el budismo), las enfermedades físicas tienen orígenes psíquicos. Así, por ejemplo, una enfermedad o una dificultad son, paradójicamente, los intentos del alma por sanar, para obligar al individuo a cambiar o, al menos, a observar ciertas cosas que están en su inconsciente y necesitan manifestarse. Se podría incluso sugerir que las enfermedades, más que síntomas, son las manifestaciones físicas de la simbolización de la psique, del inconsciente que tiene acceso a los arquetipos y a una plétora de información inabarcable. 

Jung entendió la depresión de manera literal, pero con un giro alquímico. La depresión literalmente es lo que nos lleva hacia abajo, es un descender. Mitológicamente, el viaje del héroe necesariamente pasa por un descenso al inframundo. En la alquimia occidental, la gran obra -cuyo fin era la piedra filosofal- sólo podía iniciarse cuando se entraba en la fase del nigredo, la negrura del alma que debe ser explorada y purificada y que, de hecho, es la materia prima de la obra. Psicológicamente, la depresión nos permite ver lo que está por debajo de nuestro ego y a lo cual le rehuimos porque no es fácil de reconciliar con nuestra persona -o la máscara que usamos para relacionarnos con el mundo-. Esto es vital, porque las causas de nuestro malestar existencial ciertamente no están en la superficie, en la luz y en lo que nos parece agradable, y no podemos encontrar significado existencial si no conocemos la profundidad de nuestra psique y sus motivaciones secretas. En probable que una persona que no se ha deprimido nunca -o que no ha puesto seria atención a su depresión- sea una persona superficial que se guíe por la conciencia de masas y no se conozca bien a sí misma.

En una famosa carta a un paciente, Jung escribió:

Cuando la oscuridad se vuelve más densa, penetraría hasta su núcleo y fondo, y no descansaría hasta que entre el dolor una luz apareciera, puesto que in exessu affectus [en un exceso de pasión] la naturaleza se revierte.

En otras palabras la depresión puede ser la fuente de una especie de dicha inmarcesible; los verdaderos tesoros, el oro y demás están en las profundidades de la tierra. O, como escribió Camus, "en mitad del invierno encontré un verano invencible en mí".

Esta visión de la depresión puede cotejarse con las ideas del maestro tibetano Chögyam Trungpa:

La depresión no existe en el vacío solamente, tiene todo tipo de cosas inteligentes que están pasando en ella. Básicamente, la depresión es extraordinariamente interesante y es un estado altamente inteligente del ser. Por eso es que estás deprimido. La depresión es un estado mental de insatisfacción para el cual sientes que no tienes salida. Así que trabaja con la insatisfacción de la depresión. Lo que sea que está allí es extraordinariamente poderoso. Tiene todo tipo de respuestas, pero las respuestas están ocultas. Así que, de hecho, creo que la energía de la depresión es una de las más poderosas. Es una energía enormemente despierta, aunque probablemente la sientes como soñolienta.