*

X

Las 42 reglas del profesor Jordan Peterson para tener una vida llena de significado

AlterCultura

Por: pijamasurf - 01/20/2018

Las 42 reglas de Jordan Peterson a seguir para encontrar significado en la vida, vivir con integridad y crecer moral y espiritualmente

El profesor de psicología de la Universidad de Toronto se ha ganado una enorme popularidad en Internet, particularmente entre los jóvenes, por sus videos en YouTube, podcasts y demás. Peterson es uno de los únicos académicos que parecen arriesgarse a tocar los temas más controversiales y complejos, tanto políticos como sociales y religiosos. Lo hace con una enorme integridad y convicción, a la vez que con un profundo conocimiento que combina tanto el aspecto científico de la psicología clínica como extensas horas de lectura de autores como Jung, Piaget, Dostoyevski, Nietzsche, mitología antigua y moderna (referencias a la cultura pop), textos religiosos, etc... Hay algo del psicólogo James Hillman o acaso de otro canadiense cristiano, Marshall McLuhan, en el brillante flujo discursivo de Peterson, una nueva encarnación de ese Logos mercurial hecha a la medida para la era de YouTube. Peterson es realmente un fenómeno extraordinario, una continuación de la tradición de los viejos oradores que tomaban el agora, ahora en los foros modernos, en las redes sociales y en las telecomunicaciones. 

Jordan Peterson publicó esta serie de sentencias breves que pueden tomarse como especie de reglas o motivos guía para una vida que busca encontrar el sentido o el significado y no perderse en la irresponsabilidad, la superficialidad y el hedonismo. De estas propuestas luego desarrollaría su reciente libro 12 Rules for Life: An Antidote for Chaos.

Por lo que hemos visto, esta es la primera traducción al español de las reglas de Peterson; aquí pueden encontrarse en inglés.

 

Di la verdad.

No hagas cosas que odies.

Actúa de tal manera que puedas decir la verdad sobre cómo actúas.

Busca lo significativo, no lo fácil o conveniente.

Si tienes que elegir, sé el que hace las cosas en vez del que es percibido como el que hace las cosas.

Pon atención.

Asume que la persona a la que estás escuchando puede saber algo que necesitas saber. Escucha con la suficiente fuerza para que lo comparta contigo.

Planea y trabaja con diligencia para mantener el romance en tus relaciones.

Ten cuidado de con quién compartes las buenas noticias.

Ten cuidado de con quién compartes las malas noticias.

Haz por lo menos una cosa mejor en cada lugar al que vayas.

Imagina quién podrías ser y luego dedícate completamente a eso.

No te conviertas en alguien arrogante o resentido.

Intenta hacer una habitación en tu casa la más bella posible. 

Compárate con quien eras ayer, no con quien alguien más es hoy.

Trabaja con todas tus fuerzas en al menos una sola cosa y ve qué sucede.

Si viejas memorias aún te hacen llorar, escríbelas en su totalidad de manera cuidadosa. 

Mantén tus conexiones con las personas.

No denigres descuidadamente las instituciones sociales o el logro artístico.

Trátate a ti mismo como si fueras alguien al cual eres responsable de ayudar.

Pídele a alguien un pequeño favor para que así el o ella te pida otro en el futuro.

Haz amigos de personas que quieren lo mejor para ti.

No intentes rescatar a alguien que no quiere ser rescatado, y sé muy cuidadoso en rescatar a alguien que sí lo desea.

Nada bien hecho es insignificante.

Antes de criticar al mundo, ordena perfectamente tu casa.

Vístete como la persona que quieres ser.

Sé preciso en tus palabras.

Camina con la espalda derecha y los hombros atrás. 

No evites algo aterrador si se interpone en tu camino -y no hagas cosas peligrosas si son innecesarias-. 

No dejes que tus hijos hagan cosas que hagan que te dejen de gustar.

No transformes a tu esposa en una sirvienta.

No ocultes cosas no deseadas en la niebla.

Nota que la oportunidad merodea cuando se ha renunciado a la responsabilidad.

Lee algo escrito por una gran mente.

Acaricia a un gato cuando lo encuentres en la calle.

No molestes a los niños cuando están andando en patineta.

No dejes que los bullies se salgan con la suya.

Escribe una carta al gobierno si crees que algo necesita arreglarse -y propón una solución-.

Recuerda que lo que no sabes es más importante que lo que ya sabes.

Sé agradecido no obstante tu sufrimiento.

Te podría interesar:

La preciosa explicación de un místico sufí sobre por qué soñamos

AlterCultura

Por: pijamasurf - 01/20/2018

Una joya del místico murciano Ibn Arabi: el sueño revela la posibilidad de una gnosis de la naturaleza onírica de la vigilia y de la forma divina que subyace

En la obra de Ibn Arabi, uno de los más grandes maestros sufíes de la historia, encontramos un tratamiento sumamente sutil y sofisticado de la popular noción de que el mundo es un sueño o es en esencia imaginación divina. La imaginación es la puerta o bisagra entre la realidad divina absoluta y el mundo de la transformación o el cosmos que es emanado como un sueño en la mente divina. 

William C. Chittick, en su libro The Sufi Path of Knowledge: Ibn al-Arabi's Metaphysics of Imagination, escribe: "Los sueños son en realidad una llave divina para decodificar el misterio de la ambigüedad cósmica y la constante transformación de la existencia". Ibn Arabi escribe en el Futuhat:

La única razón por la cual Dios colocó el sueño en el mundo animado fue para que todos pudieran percatarse de la presencia de la imaginación y conocer que existe un mundo similar al mundo más allá de los sentidos... Él llama la atención de los soñadores inteligentes hacia el hecho de que en el mundo sensorial existen transmutaciones en cada instante, aunque los sentidos no las perciben.

Lo anterior requiere de cierta explicación, pero rápidamente podemos señalar algo simple y precioso. El sueño está allí para hacernos ver que existe un dominio imaginal, esto es, un reino mental que es tan real como el mundo sensorial que experimentamos en la vigilia. En otras palabras, en los sueños podemos notar que el mundo está hecho de imágenes. El sueño nos abre, entonces, a la posibilidad de que la vigilia también sea sueño -ya que está hecha de sutiles transmutaciones de imágenes, de un flujo mental-. Chittick señala: "Cuando la naturaleza del cosmos es realmente verificada (tahqiq), el sujeto que conoce ve que es una forma de imaginación, que necesita interpretación como un sueño". El cosmos que nos parece tan sólido e independiente se revela como un espacio imaginal cuando logramos interpretarlo, es decir, darnos cuenta de que tiene un significado, que las cosas están hechas de información que nos dice algo. Ibn Arabi continúa:

[En el sueño] el alma racional, a quien Dios le ha dado propiedad sobre esta ciudad [el cuerpo humano], contempla lo que ha sido colocado en su Tesorería, como hacen los reyes, que entran a sus bóvedas de tesoros cuando están solos para obtener conocimiento de lo que yace en ellas.   

Ibn Arabi señala luego que, en la medida en que los instrumentos de percepción han sido perfeccionados, podrán percibirse tesoros perfectos o, en su defecto, tesoros imperfectos. Es posible que en esas excursiones a la cámara onírica de los tesoros Dios mismo se revele con los atributos de la naturaleza, encarne en arquetipos, como el profeta dijo: "Vi a mi Señor en la forma de un joven". En otras palabras, Dios, lo Absoluto, toma forma, emplea la belleza y el ingenio de la forma para mostrarse en los sueños que manan de los órganos perceptuales purificados de personas que han alcanzado mérito en la visión y en la virtud. Y el órgano de percepción supremo es la imaginación, la puerta entre lo divino y lo mundano.

Ibn Arabi agrega que "a medida que un hombre asciende en grados de gnosis, logrará conocer a través de la fe y la revelación que él mismo es un soñador en el estado ordinario de la vigilia y que la situación en la que mora es un sueño". Por eso se citan las palabras del poeta: "Las personas duermen y cuando mueren despiertan". Pero quizás hay algunos que en la vida misma descubren que sueñan y entonces despiertan, aquí y ahora, a la luz divina.