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El año empieza con una superluna: luna llena en Cáncer 1 de enero, 2018

AlterCultura

Por: pijamasurf - 12/30/2017

Año Nuevo y superluna: una fiesta de luces en el cielo para comenzar el 2018

Este año nuevo la pirotecnia que suele llenar los cielos estará acompañada de una espectacular luna casi llena la noche del 31 de diciembre y con un plenilunio enorme, entrando en la categoría de superluna la noche del primero de enero. Las celebraciones de esta gran fiesta secular serán sin duda embellecidas por una divina e inmensa dama. La luna llena ocurrirá exactamente a las 20:24 hora de la Ciudad de México el primero de enero, y ya en la madrugada del dos de enero si se sigue el tiempo universal.

La superluna del 1 de enero, comúnmente llamada "luna del lobo", será sólo una de dos lunas en enero, siendo la segunda denominada luna azul, algo que hace referencia a lo raro del evento. Enero también traerá un eclipse total de luna, obviamente también el día de la luna llena el 31 de enero.

Para que una luna sea considerada "superluna" (un término un tanto controversial, algo así como marketing astronómico) la luna debe de estar en su órbita a menos de 362 mil kilómetros de distancia, esto es a un 90% de su máxima cercanía.

La primera luna llena del mes ocurrirá en la constelación de Cáncer y en términos astrológicos estará especialmente afligida por la congestión de planetas en Capricornio, signo con el que hace oposición Cáncer. Estos planetas son: Saturno (que acaba de ingresar al signo donde tiene domicilio), Venus, Plutón y el Sol (que en la astrología es considerado un planeta). Sin embargo, la luna tiene en Cáncer su domicilio -es el signo donde más potencia y dignidad tiene- por lo cual la férrea oposición podrá ser paliada en cierta forma.

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Por: pijamasurf - 12/30/2017

Tolstói habría luchado con una adicción al sexo y encontró en su trabajo un antídoto

La vitalidad del Conde Lev Tolstói es harto conocida. Además de crear una monumental obra literaria e interesarse por temas sumamente diversos como la ecología, los derechos sociales, la espiritualidad y otros, Tolstói tuvo una enorme familia, dando a luz a unos 13 hijos -muchos de los cuales murieron en la infancia-. Una parte importante de Tolstói fue su lucha con el instinto sexual. Algunas personas han especulado que en su juventud fue un adicto al sexo. Por ejemplo, en un escrito que puede considerase una serie de mandamientos para un hombre de genio, él mismo se exhorta a sólo visitar el burdel dos veces al mes. Evidentemente se trataba de otra época, pero algo deja ver esto de su feroz deseo.

Lo interesante, sin embargo, es que al madurar y reformular sus reglas para una buena vida, Tolstoi da por el traste con esta regla de ir a los prostíbulos. En su fase madura Tolstói se anima a:

-Suprimir la lujuria trabajando duro.

Y en esa misma formulación habla de alejarse de las mujeres (hay que decir que Tolstói era un tanto misógino) y dedicarse "a ayudar a los menos afortunados".  Hoy en día muchas personas son adictas al sexo, y sobre todo al porno, lo cual es ciertamente una versión de más baja resolución del sexo. A estas personas podría servirles leer las palabras de Tolstói, quien desde que tenía 18 años se propuso un código personal para alcanzar la grandeza y entendió que el trabajo y la motivación eran una forma de combatir el deseo sexual lujurioso. 

Pensar que cada vez que ves porno estás evitando trabajar en algo que te puede llevar a la grandeza, incluso justamente a conseguir una relación de pareja sana (y tener buen sexo) es un buen recordatorio para superar la adicción a la pornografía. Evidentemente existen terapias y recursos profesionales que pueden y deben utilizarse, pero para algunos, la inspiración de un hombre como Tolstói, que padeció algo que muchos padecen y lo superó (o la menos controló) concentrando esa misma energía sexual en la creatividad de su trabajo, sublimando así su deseo, puede de ser una excelente fuente de inspiración. De cualquier manera, el trabajo y la creatividad siempre son buenas formas de tratar un trastorno.