*

X

Reaparece el cuervo alalā en Hawái después de 1 década de su extinción

Ecosistemas

Por: PijamaSurf - 10/18/2017

Amenazado por la pérdida de hábitat (relacionada con el incremento de campos de café y frutas) y las infecciones causadas por la introducción de depredadores como gatos, ratas y mangostas, el alalā desapareció de los bosques hawaianos desde el 2002

El mundo no sólo se enfrenta a las crisis sociopolíticas que impactan en las numerosas sociedades de la actualidad, sino también a la crisis medioambiental que ha reducido la biodiversidad y la calidad de los ecosistemas en numerosas regiones. Guerras, enfrentamientos armados, incendios, sequías y extinción de especies animales, son las noticias que más inundan los medios de comunicación a lo largo de nuestros días.

Sin embargo, poco a poco han ido ganando sitio las crónicas de renacimiento y empoderamiento tanto social como ecológico. Historias como la salvación de la vaquita marina en México, del oso panda en Asia y una especie de cuervo en Hawái, renuevan la esperanza de que hay mucho por hacer y por mejorar.

Retomamos el ejemplo del cuervo alalā, una especie endémica de Hawái que regresó de la extinción en la vida salvaje. Amenazado por la pérdida de hábitat (relacionada con el incremento de campos de café y frutas) y las infecciones causadas por la introducción de depredadores como gatos, ratas y mangostas, el alalā desapareció de los bosques hawaianos desde el 2002. Afortunadamente, un equipo de conservacionistas logró hacer que el vuelo de esta especie volviera a revolotear en el mundo salvaje de la Reserva Natural Pu’u Maka’ala.

Seis de estas aves fueron liberadas en la reserva natural; entre ellas, dos hembras y cuatro machos. La idea es observar su proceso de adaptación a este nuevo ambiente salvaje, para entonces liberar a otras dos hembras y otros tres machos. Se trata de un proceso largo, pues la experiencia ha señalado la vulnerabilidad de los alalās a las tormentas de invierno y al halcón hawaiano.   

Se trata del último paso de una campaña que pretende ayudar al alalā a reclamar su hábitat ancestral, contemplando numerosos factores que influyen en la supervivencia de este animal, como cambiar la temporada y el lugar de la liberación (para evitar las tormentas), hacer el proceso en pequeños grupos sociales de machos y hembras, y mejorar el programa de entrenamiento antidepredador para enseñar a las aves rescatadas a sobrevivir ante los depredadores.

Por esta razón, el equipo encargado del proyecto considera que aunque se superó el conflicto inicial de la extinción, aún queda mucho trabajo que hacer. Se trata de una misión que requiere abundante tiempo y perseverancia, fomentando los recursos para asegurar la supervivencia de cualquier especie en peligro de extinción. Por ahora, los centros Keauhou y Maui Bird Conservation, administrados por San Diego Zoo Global, mantienen a salvo a 115 ejemplares de esta especie que irán liberando poco a poco hasta garantizar su supervivencia en un período a corto, mediano y largo plazo.

La reaparición de los alalā permitiría la regulación de todo el bosque, pues su función en la cadena alimenticia no es sólo moderar los niveles de frutas nativas sino también dispersar las semillas de las plantas endémicas de la región. Esto permite facilitar la recuperación de todo un ecosistema que se encuentra en constante riesgo ante la presencia invasiva de un capitalismo exacerbado, un egoísmo que envenena sin miedo a las pérdidas de la naturaleza.

Este es el momento en que las aves fueron liberadas y conocieron, por primera vez, la belleza de un hogar propio:

 

Te podría interesar:

Sismos en cifras: un comparativo de los temblores de 1985 y 2017 en la Ciudad de México

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 10/18/2017

Números de los dos trágicos eventos que ha vivido México, y particularmente la CDMX, dos 19 de septiembre

Dos grandes y destructivos sismos han sacudido a México con una extraña coincidencia: el 19 de septiembre del 1985 y el 19 de septiembre del 2017. A continuación, una serie de datos para entender la magnitud de estos fenómenos y los daños  que han dejado.

 

-Por el momento en las cuentas del sismo del 2017 en la CDMX hay 350 inmuebles inhabitables; 11 mil 200 con daños, de los cuales ya se verificaron 9 mil 526. De éstos, hasta el momento hay 360 con código rojo (daños graves), mil 136 con código amarillo y 8 mil 30 con verde.

-38 edificios derrumbados completamente en el 2017 por el sismo del 19-S (60 con derrumbes significativos) en la CDMX.

-Juntando el sismo del 7 de septiembre, en el país hay más de 1116 mil viviendas dañadas en Chiapas y Oaxaca, y más de 300 mil damnificados; en Morelos, 10 mil viviendas dañadas; por lo menos 5 mil escuelas y 5 mil comercios dañados.

-En el sismo del 1985 se derrumbaron completamente 412 edificios en la CDMX y se dañaron gravemente 3 mil 124. 

-Hasta el momento, según el gobierno de la CDMX, en la ciudad hay 169 muertos, 57 hombres, 112 mujeres y 27 menores de edad; 69 rescatados, 37 de los cuales están hospitalizados, 11 en estado grave (estas cifras probablemente asciendan).

-En el país, el sismo del 19-S ha dejado 332 muertos hasta el momento (estas cifras probablemente se incrementen).

-El Registro Civil de la Ciudad de México definió la cantidad de muertes, incluyendo causas asociadas, de los dos terremotos de 1985 en 12 mil 843 (algunos señalan que esta cifra es muy conservadora). Esta cifra fue rectificada en el 2015; anteriormente, el mismo organismo había manejado la cifra de 3 mil 692.

-El sismo del 19 de septiembre del 2017, siguiendo la escala de magnitud logarítmica, liberó 32 veces menos energía que el del 2017 (los grandes daños del 2017 se deben a que el epicentro del sismo fue más cercano a la CDMX que el de 1985, lo cual generó una mayor intensidad sísmica).

-Pese a que el sismo del 2017 sólo registro 7.1 grados de magnitud en la escala Richter, el mapa de aceleración estimada del valle de México registró una aceleración máxima de 58.83cm sobre segundo cuadrado en el 2017; en 1985 se registró una aceleración máxima de 32.56, de acuerdo con datos de la UNAM. La magnitud mide la energía liberada, mientras que la intensidad mide la manera en que esta energía se propaga a través del subsuelo. La intensidad del 2017 se explica, en parte, por la cercanía del epicentro.

-El epicentro del 2017 se produjo a 120km de la CDMX; el de 1985 ocurrió a 600km de distancia.

 

* Con información de El Universal, El País, Milenio, Gobierno CDMX