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Las 10 conductas más típicas de la condición humana (que seguramente has hecho alguna vez en tu vida)

Salud

Por: PijamaSurf - 02/27/2017

Mentir, aburrirse, olvidar palabras o acciones; éstas son algunas de las actividades más típicas de la condición humana

La condición humana es asombrosamente versátil: puede enfrentarse a sentimientos y situaciones terriblemente complejos, o enfocar su energía a la mera existencia en la nada. Incluso existen ocasiones en que la condición misma nos arrincona a realizar actividades peculiares –aunque de “peculiares” puedan tener poco.

¿Alguna vez te has sorprendiendo haciendo esta lista de cosas raras? Si es así, quizá eres más normal de lo que sospechas:

– Se prefiere más una mano que la otra. Observa tus manos: una muy similar a la otra. Sin embargo y pese a su parecido, una tiene mejor habilidad motriz que la otra, por lo que se vuelve predominante a la hora de usarla. Una teoría de este fenómeno se encuentra relacionada con los procesos estructurales del cerebro: el hemisferio izquierdo –reconocido por las funciones del raciocinio y el lenguaje– está cercanamente conectado con la parte derecha del cuerpo, haciéndola más fuerte con el uso constante y hábil, y viceversa en el caso de los zurdos.

– Alterar el cuerpo. Se gastan anualmente alrededor de 13.5 miles de millones de dólares en intervenciones --quirúrgicas y no quirúrgicas-- estéticas, tatuajes, perforaciones, cosméticos, etc. Para la psicóloga Diana Zuckerman, presidenta del National Research Center for Women & Families, las alteraciones corporales, especialmente las cirugías plásticas, surgen con la idea de que hay la posibilidad de vernos mejor y que sólo así seremos felices: “Como si así nos sentiremos mejor sobre nosotros mismos. Y esta lógica tiene sentido, porque vivimos en una sociedad a la que sólo le importa el aspecto físico”. No obstante, es importante tomar conciencia de que las alteraciones corporales no necesariamente hacen a las personas más atractivas ni más felices.

– Chismear. Es una actividad del día a día. Los científicos especulan que los chismes son una herramienta de vínculo entre humanos. Al menos esa es la teoría del primatologista Robin Dunbar, de la Universidad de Oxford, quien asocia el chisme con el despulgamiento entre los primates: “Es el pegamento que mantiene fuertes los vínculos sociales”.

– Tener lapsus. Olvidar cierto tipo de información, como no recordar lo que se buscaba al abrir la puerta del refrigerador, es normal. Los neurocientíficos aseguran que existen numerosos factores que pueden causar los olvidos, pero los principales se encuentran en el estrés y las pocas horas de sueño.

– Mentir. Es una realidad que las personas mienten por numerosas razones: por malicia, para evitar hacer daño, por miedo a las consecuencias, etc. La lista puede ser larga, pero se trata de una serie de razones subjetivas. Frente a esto, los científicos se dedicaron a analizar los factores que facilitaban las mentiras. De acuerdo con Robert Feldman, psicólogo de la Universidad de Massachusetts, las mentiras pueden estar influenciadas por la autoestima: cuando una persona miente existe un ligero miedo a decepcionar al otro que pone en riesgo la autoestima y la autoconcepción. En palabras del científico: “No se trata de impresionar a los otros sino de mantener un concepto de nosotros consistente con la manera en que nos gustaría ser vistos”. Pero las mentiras “maliciosas”, como falsificar información, según William Earnest, profesor de comunicación en la Universidad St. Edward’s de Austin, Texas, ocurren cuando los individuos intentan evitar el castigo y la vergüenza.

– Aburrirse. Aunque haya una larga lista de obligaciones por cumplir llega a suceder, más frecuentemente de lo deseado, que nos aburrimos. Según los científicos, el aburrimiento no tiene que ver realmente con mantenerse ocupado sino con la ausencia de una excitación neurológica que se traduce en una sensación subjetiva de insatisfacción, frustración y desinterés.

– Pensar en la muerte. De acuerdo con Pelin Kesebir, psicólogo y asistente del Center for Healthy Minds en la Universidad de Wisconsin-Madison, los pensamientos sobre la muerte son muy comunes y naturales. Aunque la obsesión con este tipo de pensamiento no es normal, funcional ni saludable, los humanos tendemos a pensar de vez en cuando en este evento. Eso sucede porque nuestra mente “nos hace estar dolorosamente conscientes de la inevitable mortalidad, y esta toma de conciencia choca contra nuestro deseo biológico por la vida”.

– Tener conductas autodestructivas. Fumar, beber alcohol o usar drogas son algunos ejemplos de aquellas actividades que sabemos que son tóxicas pero seguimos haciendo. Los investigadores aseguran que, además de existir una predisposición genética, las adicciones implican un rush de adrenalina que busca sólo el placer inmediato e imposibilita pensar en las consecuencias.

– Llorar. Entre los mamíferos, los humanos son los únicos que pueden llorar de emoción. Las lágrimas no tienen sólo la función de comunicar sentimientos de distrés; también sirven para expulsar del cuerpo hormonas tóxicas causadas por altos niveles de cortisol.

– Tener hipo. Este fenómeno se caracteriza por esos involuntarios e incómodos espasmos de la membrana muscular del diafragma, provocando dificultad tanto para respirar como comer. Sucede cuando el músculo se irrita con la presencia de mucha comida en el estómago. Desgraciadamente, los científicos aún no identifican razones relevantes para la aparición del hipo.

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10 plantas medicinales que te alejarán de las farmacéuticas

Salud

Por: PijamaSurf - 02/27/2017

Ya sean malestares físicos o mentales, las plantas medicinales tienen un impacto positivo en la salud general de una persona (sin los efectos secundarios de los fármacos y medicamentos)

Para las culturas mesoamericanas, las plantas reflejaban la sabiduría de los antepasados y los dioses. Se trataba de un método que se encargaba de unificar tanto el cuerpo como el alma a través de lo terrenal y la salud. De hecho, el personaje llamado tlamatini en la cultura mexica, al ser conocedor experimental de las hierbas, piedras, árboles y raíces, era considerado un sabio. 

 

Actualmente este tipo de prácticas continúan ejerciéndose en México. Según el presidente de la Sociedad Latinoamericana de Medicina Natural y Tradicional, Erick Estrada, el 80% de la población total mexicana usa frecuentemente la herbolaria como tratamiento para sus enfermedades. 

 

Y es que ya sean malestares físicos o mentales, las plantas medicinales tienen un impacto positivo en la salud general de una persona –sin los efectos secundarios de los fármacos y medicamentos. Te compartimos 10 plantas medicinales que arruinarán a las farmacéuticas: 

 

Menta

 

 

Como analgésico, esta planta es útil para dolores de cabeza y estómago. Basta con usar un poco de aceite esencial diluido en alcohol y realizar un masaje circular en las sienes con unas gotas. En caso de que el malestar sea digestivo, hay que diluir tres gotas de aceite esencial puro en una taza de agua tibia y beberlo tres veces al día. 

 

 

Sol de oro

 

 

Además de ser un antihistamínico contra alergias, también es un relajante para el sistema nervioso. El Helychrysum italicum es una planta con propiedades que carece de efectos secundarios. Es ideal también para el asma y la rinitis, en especial con una tintura –50 gotas, tres veces al día–, el extracto fluido –30 gotas, tres veces– o una infusión –tres o cuatro tazas al día. En caso que haya eccemas, se puede aplicar en crema dos o tres veces al día o en infusiones con compresas. 

 

 

Hipérico

 

 

Se trata de un antidepresivo muy potente. En casos de depresión leve o moderada, es ideal tomar 300mg de extracto de la hierba de San Juan o hiparico tres veces al día. Los efectos secundarios pueden notarse en molestias gastrointestinales, sequedad de boca, nervios o urticaria. 

 

 

Valeriana

 

 

Es un somnífero natural que ayuda a regular la fatiga, la irritabilidad, el rendimiento bajo y la disminución de defensas. Para que la valeriana sea eficaz, se recomienda beberla entre 1 hora y media y 2 horas antes de dormir, como infusión o en pastillas de 300mg del extracto seco. 

 

 

Espino albar

 

 

Es un antihipertensivo sin efectos secundarios –como mareos, alteraciones, dolores de  cabeza, depresión e impotencia. Es rico en flavonoides, caninos y modera la tensión arterial alta. Requiere un tratamiento constante de dos tazas de infusión diarias. 

 

 

Ginseng

 

 

A diferencia de las benzodiazepinas, ansiolíticos químicos, el ginseng es una planta adoptógena que ayuda a mantener la sensación de control en situación de estrés y a regular el funcionamiento del sistema inmunológico. Sus componentes incrementan la actividad cerebral, mejorando el rendimiento y la resistencia física. Se recomienda beber tres comprimidos de 500mg durante 4 semanas y dejar descansar. 

 

 

Ajo

 

 

Con niveles altos de colesterol en sangre, el ajo ayuda a reducir el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, dolores musculares, cansancio, insomnio y alteraciones de la memoria. 

 

 

Diente de león

 

 

Las hojas frescas del diente de león en ensaladas o licuados ayudan como diurético. Contribuye a la recuperación tras la ingestión de alcohol y grasa animal. Al beber una dosis de  20ml tres veces al día, se puede disfrutar de sus propiedades. 

 

 

Lavanda

 

 

Es una planta medicinal para dolores de cabeza, cólicos, indigestión y agotamiento. Se requiere masajear los músculos doloridos con un 1ml de aceite de lavanda diluido en 25ml de aceite base. 

 

 

Ginkgo biloba

 

 

Refuerza la circulación en los capilares celebrarles mejorando la memoria y reduciendo los síntomas de la arteriosclerosis, las varices, las úlceras varicosas y las hemorroides. Como contraindicación es importante recordar que su consumo excesivo puede provocar problemas en la piel y dolor de cabeza.