*

X

Ecuación matemática pronostica el próximo colapso de la sociedad

AlterCultura

Por: pijamasurf - 01/06/2017

Al parecer las matemáticas refuerzan lo que muchos percibimos: el actual modelo de la sociedad es insostenible

El Brexit, Trump, el cambio climático, la inequidad económica récord, los embrollos entre Rusia y Estados Unidos, la eterna inestabilidad de Medio Oriente y la farmacodependencia de un buen sector de la sociedad son sólo unos cuantos de los incontables ingredientes que sugieren que vivimos un modelo social y económico sencillamente insostenible. Y, entendiblemente, cada vez pareciera más radical esta situación. 

Pero al parecer esto no responde únicamente a una "percepción colectiva". De acuerdo con una ecuación empleada por Peter Turchin, profesor de Ecología y matemáticas de la Universidad de Connecticut, el colapso de nuestra sociedad estaría bastante próximo. Turchin recurre a esta ecuación para pronosticar el surgimiento y fin de las civilizaciones. El ejercicio se lleva a cabo según las premisas de una nueva disciplina llamada cliodinámica, que analiza matemáticamente la historia, y sus predicciones consideran variables como índices de desigualdad en los ingresos, pérdida de bienestar y disfuncionalidad política.  

Hace 10 años empecé a aplicar sus herramientas a la sociedad en la que vivo, Estados Unidos. Y lo que descubrí realmente me alarmó. 

De acuerdo con el análisis realizado por Turchin, la inestabilidad social y política llegará a su clímax durante la próxima década, es decir en un período de entre 3 y 10 años a partir de ahora. Además, advierte que los resultados de la pasada elección estadounidense refuerzan la probabilidad de que su ecuación sea correcta.

 

Más info: Social inestability lies ahead, researcher says

Te podría interesar:
Una curiosa historia sobre el improbable reencuentro entre una familia japonesa y una reliquia viva con un secreto sorprendente

Durante el 2001 una visita al arbolario nacional estadounidense desencadenaría una gran sorpresa. El visitante era un nieto de la familia japonesa Yamaki, quienes vivían a apenas 3km del epicentro de la explosión atómica que mató a más de 140 mil pobladores de Hiroshima. Aquella familia sobrevivió y salió relativamente ilesa de la explosión, pero no fueron los únicos. Un hermoso bonsái, plantado en 1625, es decir, con más de 300 años de vida, también sobrevivió a la bomba atómica.

 

El bonsái listo para su transportación.

 

Fue donado a este arbolario en 1976 por uno de los miembros de la familia, Masaru Yamaki, quizá como una muestra suprema de bondad, entendimiento y perdón; en todo caso, el origen del bonsái no fue revelado. El árbol formó parte de un regalo (53 bonsáis) de Japón a Estados Unidos por su bicentenario.

El personal del lugar desconocía por completo la asombrosa conexión que tenía este pequeño pino blanco con la explosión que dio fin a la segunda guerra mundial hasta que el nieto Yamaki se los recordó. 

 

Durante el trayecto de ida.

 

A su llegada a the United States National Arboreum.

 

 Junto a su donador, Masaru Yamaki.

 

Junto a descendientes de la familia Yamaki.