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Mezclar alcohol y cafeína puede modificar tu cerebro (y predisponerte al uso de cocaína)

Ciencia

Por: - 10/27/2016

Ingerir frecuentemente alcohol mezclado con cafeína, como en cocteles y bebidas energetizantes, puede producir cambios muy peligrosos en los cerebros adolescentes

Durante la adolescencia a menudo hacemos cosas impertinentes sin pensar en las consecuencias para nuestra salud a largo plazo. Un estudio de la Universidad Purdue ha llamado la atención sobre la manera en que mezclar bebidas alcohólicas con cafeína puede tener efectos duraderos en el desarrollo neuronal de los jóvenes, incluso haciéndolos más susceptibles de engancharse en drogas fuertes, como la cocaína. Esta mezcla es hasta cierto punto común como estimulante y como coctel recreativo, cuando combinamos bebidas como whisky o vodka con bebidas energetizantes altas en cafeína.

Según Richard van Rijn, profesor de química medicinal y farmacología molecular en la mencionada universidad, parece ser que mezclar alcohol y café (o bebidas energizantes con alto grado de cafeína) puede afectar a los adolescentes “provocando cambios en su comportamiento así como en la neuroquímica de sus cerebros.”

El problema no es tanto el consumo de cafeína o alcohol en sí mismos, sino la mezcla. En un estudio se les administró alcohol con cafeína a ratones adolescentes, lo que aumentó su actividad, incluso aún más que si les hubiera dado cocaína. Un efecto secundario de esto es que cuando el cerebro madura, los centros de recompensa se encuentran sobreestimulados, por lo que si consumen cocaína, requieren dosis más altas para sentir los efectos, lo que puede desencadenar una fuerte adicción.

"Los ratones que habían sido expuestos al alcohol y la cafeína quedaron un tanto insensibles a los efectos de recompensa de la cocaína en la adultez.” Y es que después de ese coctel durante la adolescencia, los ratones “no encontraban placentera la cocaína. A menudo debían usar más cocaína para obtener el mismo efecto.

El estudio fue elaborado para investigar los efectos de sustancias psicoestimulatorias en los cerebros adolescentes, tanto legales como ilegales, al igual que medicamentos de prescripción, como el Ritalin. 

El estudio también comprobó que la sacarina (un endulzante artificial) producía efectos parecidos que la mezcla alcohol + cafeína, modificando la estructura química del cerebro. La conclusión es que en los ratones, “sus cerebros han cambiado de tal modo que tienen mayores probabilidades de abusar de sustancias naturales o placenteras de adultos.”

 

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¿Qué es la teoría de Gaia y por qué el planeta Tierra puede considerarse un superorganismo vivo?

Ciencia

Por: pijamasurf - 10/27/2016

No somos formas de vida habitando un planeta: el planeta mismo es vida, y esto puede probarse científicamente

En los años 60 del siglo pasado, el científico atmosférico James Lovelock llevó a cabo un estudio para la NASA, el cual pretendía detectar vida en Marte. Comparando las atmósferas de Venus, la Tierra y Marte, Lovelock concluyó que la presencia de vida en un planeta afecta la composición química de la atmósfera. Marte y Venus no tienen vida debido a que sus atmósferas contienen más de 95% de dióxido de carbono y apenas rastros de oxígeno, mientras que nuestro planeta contiene 21% de oxígeno con algunas trazas de CO2.

Con el desarrollo de este estudio, Lovelock realizó modelos computacionales que prueban que sin la presencia de vida en la Tierra, la temperatura subiría tanto que el planeta sería inhabitable. A partir de esta correlación entre la vida y la atmósfera, Lovelock propuso la “teoría Gaia”, la Tierra como un superorganismo dependiente.

En palabras de la bióloga Lynn Margulis, “la vida no existe sobre la superficie de la Tierra, sino que es la superficie de la Tierra… La Tierra no es un pedazo de roca de tamaño planetario habitado por vida, así como tu cuerpo no es un esqueleto infestado de células.”

La teoría Gaia también puede entenderse como un proceso de coevolución capaz de revolucionar la tradicional teoría darwiniana de que la vida se adapta pasivamente a los cambios del medio ambiente; para Lovelock y sus seguidores, la presencia de vida crea poco a poco las condiciones del medio.

Para entender esto hay que remontarnos algunos miles de millones de años al pasado, cuando la atmósfera terrestre estaba compuesta casi en su totalidad de CO2, como las de Marte y Venus. Cuando aparecieron las primeras bacterias y comenzaron el proceso de fotosíntesis, el dióxido de carbono se volvió su alimento primordial, por lo que, como consecuencia, la vida se extendió y los niveles de CO2 bajaron al igual que la temperatura. 

Este proceso dio origen a algo conocido como “holocausto del oxígeno”, hace unos dos mil millones de años, cuando se acumuló demasiado oxígeno como resultado de la metabolización de CO2. Este oxígeno era tóxico para las bacterias primordiales, por lo que nuevas variaciones tuvieron que surgir, que pudieran a su vez alimentarse del oxígeno. Esto demuestra claramente la teoría de Lovelock, donde “la evolución de las especies y la evolución de su medio ambiente ocurren a la par como un único e inseparable proceso.”

En la alquimia del mundo, el planeta y los seres vivos no pueden cambiar sin afectarse mutuamente: la vida crea sus propias condiciones autopoiéticas de emergencia, y este aparentemente estable proceso en el cual aparecieron los seres humanos nos permite comprender un poco mejor que eso que a veces se llama “el milagro de la vida” no es una aparición azarosa, sino el resultado de condiciones muy concretas e históricamente verificables.