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10 brillantes e intraducibles palabras del inglés antiguo

Por: pijamasurf - 02/24/2016

Palabras, expresiones e imágenes que significaban cosas muy precisas, cuyo sentido o utilización se han perdido

El inglés antiguo ha permeado el español sobre todo en asociación con Borges y las kenningar, construcciones casi involuntariamente poéticas en tanto que forman imágenes para describir objetos, acciones o sensaciones. Sin embargo, el inglés antiguo no tiene mucho que ver con el actual, al igual que el griego escrito por Homero no tiene nada que ver con lo que se habla hoy en Atenas.

El tiempo moldea las palabras, los hablantes conservan caprichosamente algunas y otras dejan de tener interés. Grafías como þ (“thorn”), ƿ (“wynn”) y ð ("eth" o "thæt") han desaparecido, pero sus significados todavía pueden ser aprehensibles a través de la atención del oído y un poco de imaginación. Aquí un recuento de 10 palabras inglesas antiguas perdidas en el tiempo.

 

1. ATTERCOPPE

Literalmente "cabeza veneno", era una forma figurada de referirse a las arañas en el siglo XI. Dejó de utilizarse en el siglo XVII, pero sobrevive en algunos dialectos ingeleses.

2. BREÓST-HORD

Se traduce como "tesoro del pecho", y se refería en la literatura antigua al corazón, pero en un sentido emocional o espiritual, más parecido a la mente o el alma, así como los sentimientos.

3. CUMFEORM

Cuma es similar al hostes latino en cuanto a su sentido: un visitante, un extranjero, un huésped. Feorm se refiere a comida y provisiones, por lo que Cumfeorm indica algo así como "provisiones del extranjero", y se utilizaba para expresar hospitalidad o el acto de recibir huéspedes.

4. EAXL-GESTEALLA

Eaxle significa "axila" (también referida como oxter), y a veces también el hueso húmero de la parte superior del brazo. Eaxl-gestealla se traduce como "amigo-hombro", lo que figurativamente significa "mejor amigo".

5. EORÞÆPPLA

Uno de los más transparentes de la lista: eorþæppla significa "manzanas de tierra", que es una forma elegante de llamar a los pepinos.

6. GLÉO-DREÁM

Dreám significaba "placer" o "alegría", y no debe confundirse con el moderno dream, sueño, que los anglosajones antiguos llamaban swefen (de ahí el moderno sleep). Gléo, por su parte, se transforma en glee, júbilo o gozo. Gléo-dreám parece tautológico si lo leemos literalmente (gozo-alegría), pero se usaba para expresar la alegría que provoca escuchar música.

7. INSTICCE

Traducido como "puntada-interna" o "interior", expresa eso que sientes cuando ves una aguja, una sensación fantasma de agujas o espinas. 

8. MEOLCLIÐE

Meolcliðe es "suave como la leche", y se utilizaba para calificar un carácter dulce y amable en las personas.

9. SELFÆTA

No, no se trata de un anglosajonismo arcaico para selfie, sino un "self-eater", o alguien que se come a sí mismo. Figurativamente expresa al caníbal, o a cualquier animal que se alimente de miembros de su misma especie.

10. UNWEDER

Aunque se empleaba para decir "tormenta", su etimología se refiere a un anticlima o a una descompostura del clima ("un-weather").

 

(Vía MentalFloss)

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Sylvia Plath o la ouija como máquina de escritura

Por: Javier Raya - 02/24/2016

Utilizando un anillo de letras hechas a mano y un vaso de brandy bocabajo, Sylvia Plath y Ted Hughes tuvieron invitados sobrenaturales para la hora del té

Sylvia Plath y su esposo, el también poeta Ted Hughes, realizaron muchas incursiones en el territorio del ocultismo y la magia tanto para buscar material de escritura como para sortear dificultades en el mundo real. Además de la ocasional sesión de hipnotismo (dice la leyenda que Hughes la indujo a un trance durante el nacimiento de su primer hijo), Sylvia era especialmente afecta a una tabla oracular de producción industrial que se popularizó a mediados del siglo XX como instrumento de adivinación y como juego de mesa familiar, la ouija.

Sylvia encontró en la ouija un espíritu o álter ego llamado Pan, que remite al dios caprino y dionisíaco que acecha a las ninfas (una fuerza oculta, acechante y atenta, además de musical, por estar asociado a la flauta), quien se reveló también como lector: en una sesión les dijo que le gustaba "Pike" de Hughes y "Mussel-Hunter" de Plath. Este "espíritu guía" también los habría aconsejado sobre cómo nombrar a sus hijos, y sus poderes quedaron demostrados (al menos para Sylvia y Ted) cuando predijo acertadamente la editorial que habría de publicar el próximo libro de Sylvia (“Knopf”). Utilizando un vaso de brandy bocabajo y letras hechas por ella misma, dice Hughes, “ocasionalmente se entretenía” “haciéndole preguntas a los ‘espíritus’”. 

Es incierto que creyera que entidades demoníacas o espirituales movían el vaso que ella sostenía, o que fuera un mero "divertimento" como afirma Hughes, pero en una anotación de su diario de 1958 Sylvia escribió: “Incluso si nuestro propio inconsciente ardiente lo mueve (dice, cuando le preguntas, que es ‘como nosotros’), nos divertimos más que en el cine”. La poesía como labor mediúmnica, la magia como entretenimiento ilustrado, una tangente discursiva que propicia el estado de disponibilidad con los dedos sobre el vaso de vidrio en una sabia e infantil suspensión de la incredulidad. ¿Qué importa si soy yo quien mueve el vaso y no un espíritu? Letra a letra, la ouija compone su lento mensaje para fascinación de quienes se convierten, al invocarla, en sus lectores.

En el poema pánico “Ouija”, Sylvia traza un importante paralelismo entre su escritura poética y los mensajes de Pan:

También el viejo dios escribe poesía áurea.

En medidas sin lustre, deambulando entre los desperdicios,

cronista acertado de cada declinación errónea.

La edad y edades enteras de prosa, desenroscaron

su molino parlante, amainaron su talante excesivo

cuando las palabras, como una plaga, batieron por el aire ennegrecido

y dejaron las mazorcas agitadas, devoradas.

El “viejo dios” puede ser un epíteto de Pan, encerrado en la tabla oracular o convocado a ella como la Sibila de Propercio, aburrido de su propia inmortalidad. Puede tratarse de una caracterización de aquello que parece hablarle a Sylvia desde la tabla, pero también de una relación devastadora y destructora con las palabras: cuando nombrar el mundo deja de ser una labor de construcción y se vuelve una de erosión y desgaste.

Uno de los primeros editores y amigo de Sylvia, Al Alvarez, cree que de hecho el contacto con la "magia negra" "destruyó su matrimonio y también su vida". Aunque escandalosa, su conclusión está basada en hechos más o menos documentados, como que cuando Ted la dejó para irse con su amante, Sylvia tomó los manuscritos del esposo, pedazos de uña y caspa del escritorio, quemándolos de modo ritual. De entre las llamas salió un pedacito de papel con el nombre de la amante: Assia.

Alvarez adopta una posición en exceso supersticiosa al afirmar que el “pacto fáustico” de Sylvia con los espíritus dejó algunos de los mejores poemas de lengua inglesa pero a un coste excesivo: la vida y sanidad de su autora. Se trata de una conclusión morbosa, incluso indigna para una mujer que tuvo que buscar espacio y fuerza para escribir cada una de sus líneas. Sin embargo, Alvarez hace un promedio mucho más justo como lector de la poesía de Sylvia que como improbable amigo: según él, el arte genuino siempre tiene algo de arriesgado y peligroso, y es tarea del artista dotar de nueva vida a viejas formas; pero la novedad de Sylvia “no tenía casi nada que ver con experimentación técnica y casi todo que ver con explorar su propio mundo interno —con bajar a los sótanos y confrontarse con sus demonios”.

 

Twitter del autor: @javier_raya