*

X

Dentro de la organización: un minidocumental sobre Anton Kusters y el submundo de la mafia japonesa

Arte

Por: Alejandro Albarrán - 10/16/2015

The Economist produjo un cortometraje sobre el proyecto de Kusters de fotografiar a la mafia japonesa, titulado "Japan's Yakuza: Inside the syndicate"

kusters odo yakuza tokyo
Una vez tuve la oportunidad de comunicarme, en silencio, con un sueco que no hablaba español (yo no hablo sueco). Nuestra comunicación se rigió por la gestualidad, y por una intuición, previa al lenguaje hablado, que los dos compartíamos. Sin dejar de lado cierto símbolos, tablas salvavidas en mitad del mar, que nos permitían asirnos de ellos. Un lenguaje, previo al lenguaje articulado, un metalenguaje que uno comprende más allá de la ideología o el idioma. Esto es lo que pienso cuando leo lo que escribe el fotógrafo belga Anton Kusters, quien fotografió durante 2 años a las familias del crimen organizado japonés.

En el bar de un hotel, en Niigata, estoy empezando a comprender, muy lentamente, la interacción social extremadamente sutil que está sucediendo de forma continua, las microexpresiones en los rostros, los gestos, las voces y entonaciones, el lenguaje corporal.

A medida que la barra se vacía para hacer espacio al Padrino, que toma un café, todo parece estar organizado estrictamente, pero al mismo tiempo parece algo natural: extrañamente, no necesito que nadie me diga qué hacer, dónde sentarme, cuándo hablar o cuándo cerrar el pico.

Es como si, literalmente, sintiera los límites, las expectativas implícitas y, poco a poco, voy aprendiendo cuándo puedo seguir adelante, y cuándo mejor no hacer nada. Sentado a la mesa con un guardaespaldas mirando directamente hacia mí, bebo de mi café helado. Siento la sensación aguda de caminar sobre cáscaras de huevo.

En 2009, Anton Kusters fue a Japón y se ganó la confianza de los miembros de alto rango de las familias del crimen organizado conocido como yakuza. Se le permitió fotografiarlos durante 2 años, dando a los occidentales una visión reveladora del gremio y del submundo secreto.

En 2011 Kusters publicó un libro titulado Odo Yakuza Tokio, del que se extrae una muestra fotográfica en este artículo publicado el mismo año de la aparición del libro.

anton-kusters_odo-yakuza-tokyo-II

Esta vez, The Economist produjo un cortometraje sobre el proyecto de Kusters, llamado Japan's Yakuza: Inside the syndicate:

En el documental Kusters habla acerca de las diferencias sustanciales que existen entre los mitos generados por las películas y lo que él vivió dentro de ese submundo:

lo que vi fue muy diferente, un mundo mucho más sutil que se basa en la precisión, que se basa en la apariencia, que se basa mucho más en el control que en la violencia real.

Kusters narra (por medio de imagen y audio) cómo después de 10 meses de negociación pudo hablar con el Padrino, quien, contrario a lo que se esperaría, accedió a que los fotografiara.

El fotógrafo belga pudo ver cómo la familia yakuza es estricta pero protectora, reclutando personas de la calle y haciendo de ellas una familia alterna. “Ellos se alejan de sus familias de sangre porque ahí les ofrecen una vida mejor” (discurso no muy distinto al que emplea el narco mexicano al reclutar adolescentes en situación de calle).

Kusters reafirma en este breve documental que los tatuajes dentro de la organización son muy importantes, las imágenes ahí representadas revelan algo que ocurrió en la vida del tatuado, alguna frase, el rango que tiene dentro de la organización, la familia a la que pertenece, o hacen referencia a su linaje samurái. Kusters también habla acerca de la costumbre de los yakuza por usar los baños públicos como salas de juntas “con el fin de mostrarse los tatuajes y asegurarse de que nadie porte armas”.

Este fotógrafo pudo ver, comprender y retratar los distintos tipos de lenguajes de una gran comunidad de mafiosos y, claro, salir con vida.

kusters odo yakuza tokyo

 

Twitter del autor: @tplimitrofe

Te podría interesar:

Curiosas representaciones gráficas de las enfermedades en el Japón del siglo XIX

Arte

Por: pijamasurf - 10/16/2015

Representaciones gráficas de la sífilis, el sarampión, la gonorrea y otras enfermedades del Japón del siglo XIX
[caption id="attachment_101808" align="aligncenter" width="534"]hb4r29p1fh-FID4 Autor desconocido, "Las funciones corporales representadas por actores de teatro kabuki famosos” (finales del siglo XIX)[/caption]

La Universidad de California en San Francisco tiene un increíble acervo de 400 grabados en madera con temas de salud del siglo XIX en Japón. La colección incluye anuncios de medicamentos y tratamientos, guías ilustradas para el tratamiento y prevención de diversas enfermedades contagiosas (como el sarampión, la sífilis y la gonorrea) y guías visuales para el cuerpo humano a partir de finales del período Edo y principios de la era Meiji.

Las impresiones tratan temáticas médicas de hechos pasados que a menudo cuentan con guerreros famosos invocados para ayudar a evitar la enfermedad o que prestan las medidas preventivas en términos antropomórficos (tal es el caso de la imagen del inicio), como en las imágenes de bucket, el Bean, o figuras con cabeza que atacan a un demonio (la enfermedad), los dos elementos que vinculan las prácticas artísticas de Utagawa Kuniyoshi, quien fuera uno de los últimos maestros japoneses de la técnica del ukiyo-e en la impresión xilográfica, perteneciente a la escuela Utagawa.

En la página de la UCSF se puede leer:

La UCSF Japanese Woodblock Print Collection consta de 400 xilografías japonesas con temas relacionados a la salud. De ellos, más de la mitad están ilustrados coloridamente a la manera del ukiyo-e, el resto se imprimió en textos de una sola hoja. Desde el tratamiento y la prevención de enfermedades como la viruela, el sarampión y el cólera, a los anuncios de las etapas del embarazo o de drogas, estas impresiones ofrecen una ventana única a las actitudes tradicionales japonesas respecto a la salud y la enfermedad.

La mayoría de las impresiones están fechadas entre mediados y finales del siglo XIX, cuando Japón se estaba abriendo a Occidente, después de casi 250 años de aislamiento autoimpuesto. Por lo tanto, proporcionan una valiosa evidencia gráfica del efecto de la ciencia médica occidental en las creencias y prácticas tradicionales.

Cinco áreas temáticas definen ampliamente la colección. El tratamiento y la prevención de las tres enfermedades contagiosas --viruela, sarampión y cólera-- son los temas de 80 de las impresiones. Una categoría correspondiente contiene grabados en los que deidades budistas o sintoístas intervienen para garantizar una cura. El embarazo y los problemas de salud de las mujeres forman un tema distinto, que incluye varias imágenes de las etapas de la gestación. Debido a que los extranjeros fueron pensados como aquellos que llevaron la enfermedad a Japón, la colección también incluye varios mapas de Nagasaki, donde los holandeses fueron confinados durante el período Edo, así como grabados que representan a los extranjeros y sus naves. Los anuncios de medicamentos desde el siglo XIX constituye la categoría más grande. 

[caption id="attachment_101813" align="aligncenter" width="512"]medical_print_16 Utagawa Yoshitsuya, "Juego de manos contra el tema del sarampión" (1862)[/caption]

A pesar de ser pequeñas piezas de arte estos dibujos eran relativamente baratos y se vendían en las tiendas editoriales o eran distribuidos por vendedores ambulantes que a su vez los vendían a comerciantes, artesanos o ciudadanos ordinarios.

Al considerar estas impresiones especializadas, vale la pena preguntarse cómo se relacionan con la tradición más grande del grabado en madera japonés. Hoy en día, los grabados japoneses se conocen más a menudo como ukiyo-e o "imágenes del mundo flotante". A finales del siglo XVII, la impresión ukiyo-e salió del mundo de los barrios de placer o distritos de entretenimiento con licencia, que se encontraban en la mayoría de los grandes centros urbanos.

Una constante en las impresiones ukiyo-e del período Edo es que en las imágenes aparecían celebridades: actores famosos de kabuki o artistas femeninas (geishas) que actuaron en los burdeles y restaurantes de la época. 

En la página de la UCSF también se puede leer:

Aunque los actores y la belleza fueron temas que permanecieron siendo populares, por los años 1830 y 1840 dos nuevos géneros se habían elevado hasta la cúspide: los paisajes, como las famosas vistas del monte Fuji de Hokusai (1760-1849), así como las figuras de la historia o de leyendas, incluyendo a guerreros, fantasmas, dioses y demonios.

Después de 1854, cuando el comodoro Matthew Perry forzó a Japón a abrir sus puertos a los comerciantes americanos y europeos, los diseñadores de impresión se volvieron hacia el tema de los extranjeros y sus costumbres, y cada vez más, a la modernización de Japón durante la era Meiji que siguió de 1868 hasta 1912.

Lamentablemente estas pequeñas obras fueron olvidadas, relegadas o tiradas a la basura en cuanto las enfermedades de moda (y los actores de moda) cambiaron. No obstante, el acervo recuperado por la Universidad de California da cuenta de esta peculiar manera de ver, entender y representar los procesos del cuerpo, la enfermedad y/o las adicciones en el Japón del siglo XIX.

[caption id="attachment_101811" align="aligncenter" width="640"]medical_print_2 Utagawa Yoshimori, "Persiguiendo el sarampión a la distancia" (1862)[/caption]

 

[caption id="attachment_101812" align="aligncenter" width="640"]medical_print_9 Hamano Teisuke, "Guía del embarazo" (1880)[/caption]

 

[caption id="attachment_101814" align="aligncenter" width="640"]medical_print_14 Ochiai Yoshiiku, "El tratamiento del sarampión" (1862)[/caption]

 

[caption id="attachment_101815" align="aligncenter" width="640"]medical_print_10 Ochiai Yoshiiku, "Ojo, oído, nariz y mano" (c. 1865)[/caption]

 

[caption id="attachment_101816" align="aligncenter" width="640"]medical_print_5 Utagawa Yoshikazu, "Dioses protectores ayudan a los buenos medicamentos a combatir la enfermedad del mal" (1858)[/caption]

En este archivo digital se puede encontrar el acervo completo de estas imágenes.