*

X

El sentido original de la filosofía: un ejercicio espiritual y un entrenamiento para la muerte

AlterCultura

Por: pijamasurf - 07/06/2015

En la segunda entrega de Cadena Áurea de Filosofía nos preguntamos sobre el sentido original de la filosofía que concibieron los filósofos griegos, especialmente la tradición platónica: un arte de vida, un entrenamiento para la muerte y una herramienta de evolución espiritual

 

En el segundo episodio del podcast de filosofía Cadena Áurea, el Dr.Ernesto Priani y Alejandro Martínez Gallardo conversan sobre el significado original de la filosofía y contemplan la importancia de rescatar el espíritu que encarnaron los antiguos filósofos helénicos y retomar una tradición filosófica que no se contentaba con el razonamiento discursivo y la abstracción, separación y clasificación de la realidad en sistemas lógicos, sino que era un camino teórico y práctico para la transformación y el crecimiento espiritual del ser humano. 

 

0-1:20: Intro -- Track: "How To Operate Your Brain" --Tim Leary sobre Sócrates y las ideas de "conócete a ti mismo" y "cuestiona a la autoridad".

1:20-5:00: La filosofía cómo un arte de vida y un medio de transformación: ¿hemos perdido el espíritu original de la filosofía?, ¿sabiduría y filosofía se han separado?

5:00-9:00: La tradición platónica y el significado original de la filosofía; Platón y la filosofía como entrenamiento para la muerte y como el arte de hacerse como dios; la importancia de la iniciación y los misterios; ¿la filosofía es el yoga de Occidente?

9:00-13:00: ¿La modernidad está regida por la superficialidad?, ¿nuestra vida es poco profunda?; nuestra época ha exiliado al alma, pero no se puede hablar sobre filosofía sin hablar del alma; "la filosofía como purificación del alma"; el alma como concepto integrador, la aglutinación de inteligencia y cuerpo; trinidad vs dualidad; Heinrich Zimmer y la filosofía de la transformación de la India.

13:00-17:00: La filosofía debe ser practicada; una herramienta en contra de la enajenación del capitalismo y el consumismo; la tradición filosófica de la imaginación; la imaginación como el órgano de percepción que aprehende  el mundo espiritual; la filosofía contra el materialismo; Sócrates y la reflexión sobre la muerte.

17:00-21:00: Los beneficios de meditar sobre la muerte; los procesos de la naturaleza; el hombre como espejo del cosmos; (18:30) Track: "Comply-Emergency Broadcast System"; la filosofía en la vida cotidiana; ejercicios prácticos de filosofía; la filosofía para comprender la fantasía y defendernos de la programación mental de los medios masivos y la publicidad.

21:00-25:00: La magia de las imágenes; la realidad como una guerra de fantasmas; un tip para navegar la cotidianidad, cortesía del emperador Marco Aurelio; la importancia de reflexionar sobre la vida y observar el mundo y el ser; ¿tomar las cosas con filosofía nos puede curar?; una reflexión sobre la frase: "el dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional"; las enfermedades como movimientos o comunicaciones del alma

25:00-27:39: La importancia de una vida con significado (la vida con filosofía es más rica); la eudaimonia, o el buen daimon; la conexión entre el hombre y el cosmos; seguir los ritmos de la naturaleza para llevar una vida más sana y significativa.

 

Axis conceptual

-Una filosofía cuyo centro es el alma y cuyo objetivo es la transformación.

-Transformación porque el filósofo al tener la experiencia del conocimiento se convierte en aquello que conoce (una gnosis propiamente) y también porque, para conocer lo que yace más allá de las apariencias, el filósofo debe agudizar su percepción y trabajar su propio instrumento de conocimiento: su ser. Dice la tradición platónica que solo podemos conocer aquello a lo que nos parecemos, el verdadero conocimiento es un vínculo de simpatía: un reconocimiento de la unidad.

-No hay verdadero entendimiento intelectual sin la energía que permita sostener la experiencia.

-La filosofía puede ser (y ha sido antiguamente) usada como un antídoto contra el materialismo.

-La filosofía platónica y neoplatónica, no debemos olvidar, es un cuerpo de conocimientos teóricos y prácticos que permiten al hombre comprender el mundo, comprenderse a sí mismo y posteriormente alcanzar un estado de conciencia en el que la muerte es percibida como la oportunidad de poner a prueba la labor de conocimiento y emprender el vuelo del alma de regreso a la unidad divina. O, como dijera Plotino: "el vuelo del solo al Solo".

-Entrenarse para morir es el ejercicio espiritual por antonomasia, el filósofo así se declara a favor de su alma y se opone al pesado sueño de la existencia material.

-Observar los ritmos y patrones del cosmos es parte del ejercicio de autoconocimiento, puesto que el hombre es un pequeño cosmos.

 

 

Material adicional- Como complemento o también para profundizar un poco más sobre estos temas, compartimos una serie de citas

 

platos-academy-michelangelo 

EL ORIGEN DE LA FILOSOFÍA EN LA TRADICIÓN PLATÓNICA 

El filósofo lituano Algis Uzdavinys escribe, en su introducción a la antología The Golden Chain:

En la definición de Platón de la filosofía como un entrenamiento para la muerte (Fedón, 67cd) se hizo una implícita distinción entre la filosofía y el discurso filosófico. La filosofía moderna occidental (una criatura un tanto monstruosa y corrompida, inicialmente modelada por la teología cristiana y por la lógica postcartesiana) ha sido sistemáticamente reducida al discurso filosófico dogmático de un solo a través de la unilateralidad fatal de su mentalidad humanista secular y una crucial incomprensión de su sabiduría tradicional. La tarea de los filósofos antiguos de hecho era contemplar el orden cósmico y su belleza; vivir en armonía con él y trascender las limitaciones impuestas por la experiencia sensorial y el razonamiento discursivo.

Uzdavinys rastrea el origen de la filosofía a la iniciación en una tradición espiritual (lo que Marsilio Ficino llamaría prisca theologia):

En el sentido órfico-pitagórico, filosofía significaba sabiduría (sophia) y amor (eros) combinados en una purificación moral e intelectual con el fin de lograr una "semejanza a Dios" (homoiosis theo, Platón, Teeteto, 176b). Esta semejanza debía ser lograda a través de la gnosis, conocimiento... La filosofía platónica (y sobre todo el neoplatonismo) es una vía contemplativa y espiritual basada en la intelección o la visión noética (noesis), que trasciende el reino de la percepción sensorial y el razonamiento discursivo. A través de una aprehensión inmediata de primeras causas, la inteligencia no-discursiva lleva a la (henosis) con las Formas divinas. "El conocimiento de los dioses", dice Jámblico, "es virtud y sabiduría y felicidad perfecta y nos hace como los dioses".

Manly P. Hall escribe, en su introducción a The Secret Teachings of All Ages:

Platón consideraba la filosofía como el bien más grande otorgado por la divinidad al hombre. En el siglo XX, sin embargo, se ha convertido en una complicada y onerosa estructura de nociones arbitrarias irreconciliables --cada una, no obstante, sostenida por una lógica casi incontestable. Los altivos teoremas de la vieja Academia que Jámblico comparó con el néctar y la ambrosía de los dioses se han adulterado tanto por la opinión --que Heráclito declaró ser una demoledora enfermedad de la mente-- que el hidromiel celestial sería irreconocible para este gran neoplatónico. Evidencia convincente de la creciente superficialidad del pensamiento científico y filosófico moderno puede verse en su constante deriva hacia el materialismo. 

[...] En esta era en la que la palabra "filosofía" tiene poco significado si no está acompañada de algún otro término calificativo. El cuerpo de la filosofía ha sido segmentado en innumerables ismos, más o menos antagónicos, los cuales se han esforzado tanto por refutar las falacias de uno o del otro que las cuestiones más sublimes del orden divino y el destino humano han sufrido un deplorable descuido.

En Words to the Wise, el filósofo canadiense señala:

Los misterios instituidos de la antigüedad poseían una tradición metafísica intacta que descendía de una larga línea de hierofantes desde los oscuros principios del tiempo. El merito de estos sistemas puede ser inferido por el alto orden de hombres que dejaron testimonio de lo sublime de sus enseñanzas. Pitágoras, Platón, Aristóteles, Plutarco, Proclo, Cicerón, Hipatia, Fidias, Hipócrates y una hueste más de pensadores reconocieron la supremacía de los misterios instituidos de los griegos y los romanos. Mentes de esta calidad difícilmente son engañadas por la superficialidad.   

 

LA FILOSOFÍA COMO ARTE DE VIDA Y PRAXIS DE TRANSFORMACIÓN

El emperador romano y filósofo estoico Marco Aurelio, en sus Meditaciones:

1. Al despuntar la aurora, hazte estas consideraciones previas: me encontraré con un indiscreto, un ingrato, un insolente, un mentiroso, un envidioso, un insociable. Todo eso les acontece por ignorancia de los bienes y de los males. Pero yo, que he observado que la naturaleza del bien es lo bello, y que la del mal es lo vergonzoso, y que la naturaleza del pecador mismo es pariente de la mía, porque participa, no de la misma sangre o de la misma semilla, sino de la inteligencia y de una porción de la divinidad, no puedo recibir daño de ninguno de ellos, pues ninguno me cubrirá de vergüenza; ni puedo enfadarme con mi pariente ni odiarle. Pues hemos nacido para colaborar, al igual que los pies, las manos, los párpados, las hileras de dientes, superiores e inferiores. Obrar, pues, como adversarios los unos de los otros es contrario a la naturaleza. Y es actuar como adversario el hecho de manifestar indignación y repulsa.

Heinrich Zimmer, en Filosofía de la India:

Pero la principal preocupación --en notable contraste con los intereses modernos de los filósofos occidentales-- ha sido siempre no la información sino la transformación: un cambio radical de la naturaleza humana y, con el, una revelación de su manera de entender tanto el mundo exterior como su propia existencia: transformación tan completa como es posible, y que, si tiene éxito, equivaldrá a una total conversión o renacimiento, será un renacimiento. 

El filósofo francés Pierre Hadot explica por qué decidió titular a su libro Ejercicios espirituales y filosofía antigua:

De hecho, estos ejercicios --tal como podemos advertir en el texto de G. Friedmann-- corresponden a un cambio de visión del mundo y a una metamorfosis de la personalidad. La palabra «espiritual» permite comprender con mayor facilidad que unos ejercicios como estos son producto no solo del pensamiento, sino de una totalidad psíquica del individuo que, en especial, revela el auténtico alcance de tales prácticas: gracias a ellas el individuo accede al círculo del espíritu objetivo, lo que significa que vuelve a situarse en la perspectiva del todo ("Eternizarnos al tiempo que nos dejamos atrás").

[...] La práctica de la filosofía no consistía en producir la teoría de la lógica, eso es la teoría de hablar bien y pensar bien, tampoco en producir la teoría de la física, eso es del cosmos, ni en producir  la teoría de actuar bien --sino que se ocupaba de hablar bien, de pensar bien, de actuar bien y de estar verdaderamente consciente del lugar que uno ocupa en el cosmos.

Manly P. Hall, en Words to the Wise:

Antes de la sabiduría debe llegar la capacidad de la sabiduría. El entendimiento es solo posible para un organismo que se ha entrenado para entender; y uno no se entrena solamente deseando, suspirando, escuchando. Como un atleta debe entrenarse para tener un alto rendimiento corporal, así también el estudiante de filosofía debe poner sus pensamientos, emociones y acciones bajo una disciplina especializada si es que quiere lograr fuerza filosófica.

Henry Corbin en Cuerpo Espiritual y Tierra Celeste:

No hay una verdadera filosofía que no desemboque en metafísica del éxtasis, ni experiencia mística que no requiera una preparación filosófica seria. 

 

FILOSOFÍA DEL MICROCOSMOS 

IMG_0012

Christos Evangeliou, en The Hellenic Philosophy: Between Europe Asia and Africa:

Podemos aprender del Sócrates platónico y de la genuina filosofía platónica una lección de cómo vivir en armonía con la naturaleza y la Madre Tierra, que merece nuestro amoroso cuidado mientras va envejeciendo y es cada vez más contaminada por nosotros, sus hijos desobedientes, tal vez su más grande pena, pero potencialmente su más grande gloria, mientras que el Padre Cronos nos hace más sabios a través del sufrimiento; y ver al Cosmos como nuestro hermano mayor con un cuerpo mucho más grande que el nuestro, pero hecho de los mismos elementos y con una "Hermana Alma" mucho más sabia que nuestras almas, que ocasionalmente detendrían el ritmo frenético, voltearían hacia adentro, e intentarían descubrir quiénes son, de dónde vienen, a dónde van y de qué se trata esta vida.

El médico y alquimista Paracelso (Selected Writings):

Así que la filosofía no es más que el conocimiento y el descubrimiento de aquello que tiene su reflejo en el espejo [...].

El cielo es el hombre y el hombre es el cielo, y todos los hombres juntos son el único cielo, y el cielo no es más que un solo hombre. 

Todo lo que la teoría astronómica ha sondeado profundamente estudiando los planetas y las estrellas y sus relaciones... puede ser aplicado al firmamento del cuerpo [humano].

Y el Sol y la Luna y los planetas, así como las estrellas y el caos, están en el hombre... el cuerpo atrae el cielo [...].

Ningún cerebro puede abarcar completamente toda la estructura del cuerpo del hombre y la extensión de sus virtudes; puede entenderse solo como una imagen del macrocosmos, la Gran Criatura. Solo así se manifiesta lo que yace dentro de él. Lo exterior y lo interior son una sola cosa, una constelación, una influencia, una concordancia, una duración... una fruta.

  

UNA MEDITACIÓN SOBRE LA MUERTE

david_the_death_of_socrates1328642627899

Rainer Maria Rilke, en Las Elegías de Duino:

Morir es trabajo duro y está lleno de recogimiento antes de que uno pueda gradualmente sentir un trazo de la eternidad.  

Pierre Hadot, en Ejercicios espirituales y filosofía antigua:

Sócrates se expuso a la muerte por la virtud. Prefirió morir antes que renunciar a las exigencias de su conciencia; prefirió por tanto el Bien al ser, y la conciencia y el pensamiento a la existencia corporal. Semejante elección constituye precisamente la elección filosófica fundamental, pudiéndose decir por tanto que la filosofía implica el ejercicio y el aprendizaje de la muerte, si es cierto que somete el deseo de existencia propio del cuerpo a las exigencias superiores del pensamiento. Como indica el Sócrates del Fedón: «Así pues, es cierto que quienes, en el sentido exacto de la expresión, se tienen por filósofos se ejercitan para morir, y que la idea de estar muertos no resulta para ellos, o en todo caso menos que para cualquier otro en el mundo, motivo de espanto. 

Platón, en el Gorgias:

"¿Quién sabe --como dice Eurípides-- si esta vida no es la muerte, y la muerte la vida?". Existen filósofos que mantienen que aún en vida estamos muertos, y que el cuerpo (soma) es la tumba (sema) del alma.

 

UNA FILOSOFÍA CON ALMA E IMAGINACIÓN VS EL MATERIALISMO

Jean Gebser, en su libro Origen y presente:

Una nueva realidad espiritual es sin duda la única seguridad de que se puede conjurar la destrucción material que nos amenaza, y tan solo su realización parece garantizar una subsistencia de la humanidad contra los poderes de la técnica, de la "ratio" y el caótico estado de ánimo. 

Si nuestra conciencia, y me refiero a la concienciación, vigilancia y claridad del individuo, no logra ayudar a que irrumpa una nueva realidad y a que ejerza sus efectos, entonces tendrán razón los profetas de la decadencia. Todo lo demás es ilusión. Con esto se plantean grandes exigencias a cada uno de nosotros, y cada uno de nosotros está cargado de responsabilidad.

Henry Corbin, en Cuerpo espiritual, tierra celeste:

Esto es sin ninguna duda lo que hemos olvidado en Occidente, desde que se perdió la "batalla a favor del Alma del mundo". Una vez perdida esta batalla, la imagen es presa de todas las degradaciones, de todas las desvergüenzas de una imaginación que ha perdido su eje orientador y, con ello, su función cognitiva. Ya no se conocen más que las imágenes derivadas de lo sensible o que son perceptibles a través de los sentidos (la llamada civilización de la imagen, la pantalla de cine). A partir de ahí, ya no hay imágenes metafísicas, ni metafísica de la imagen y de la imaginación, ya que el principio de esta es que, mediante el órgano del alma, por su función imaginadora, es el propio universo del Ser el que se revela en las Formas imaginales del mundus imaginalis, que revelan eo ipso al alma misma su propia imagen, su álter ego, al mundo del Malakūt.

 

Twitter de Ernesto Priani

Twitter de Alejandro Martínez Gallardo

Cadena Áurea de Filosofía en Facebook

En Soundcloud

 

 

Te podría interesar:
Astrofísicos observan la proporción áurea en los ritmos lumínicos de las estrellas; ¿podría el cosmos estar sonando y brillando en una misma partitura?

thumb

Cuando el físico John Learned primero observó los patrones de los pulsos de la estrella KIC 5520878 creyó que se podría tratar de una inteligencia extraterrestre. Esta estrella "variable" lleva ciclos de intensificación lumínica y opacidad cada 6 horas; a este ciclo se le superpone otro ciclo más sutil, creando una proporción armónica.

Según cuenta la revista Quanta, cuando Learned le mostró su hallazgo a su colega de la Universidad de Hawái, William Ditto, este encontró que la razón (ratio) entre las dos frecuencias de las pulsaciones de esta estrella conformaba una proporción áurea, la también llamada 'divina proporción' que ha mistificado a músicos, arquitectos, matemáticos y científicos desde la Antigua Grecia. Este número áureo, que inicia con 1.618, ha sido encontrado en la naturaleza, bajo la forma arquetípica de la espiral y también en los llamados triángulos áureos.

Según Ditto, estos datos muestran que existe en la naturaleza un objeto matemático conocido como "un extraño atractor no caótico". Se ha observado que algunos sistemas dinámicos tienden a oscilar dentro de un rango general de posibilidades: la forma que se genera de las oscilaciones dentro de este rango circunscrito es lo que se conoce como "atractor". Las variaciones infinitamente detalladas y autorreferentes que la mayoría de los sistemas caóticos marcan a través de sus "atractores" pueden ser definidas como fractales; atractores con estructuras fractales, son llamados "extraños atractores".

El trabajo de los matemáticos Celso Grebogi, Edward Ott y James Yorke ha demostrado la existencia de extraños atractores que no son moldeados por el caos sino por un aspecto matemático irracional. Esto es: formas que se derivan de las trayectorias de un sistema de dos frecuencias cuya razón es la de un número irracional, como el número áureo. Estos extraños atractores no caóticos evolucionan de manera relativamente estable y predecible. Se cree que el cerebro humano podría exhibir propiedades de un extraño atractor no caótico, según observaciones de las "ecuaciones de membranas neuronales". Así, tal vez, las estrellas y el cerebro humano trabajan a razón de la misma frecuencia, cumpliendo un antiguo principio pitagórico y platónico de correspondencia.  

Según detalla Quanta, estos pulsos de luz estelar exhiben sobre todo dos frecuencias: una más rápida como la de una percusión redoblante y una más lenta como la de un gong. Los datos de los científicos de la Universidad de Hawái muestran que más de 100 de estas estrellas variables exhiben razones (ratios) que definen la duración de una frecuencia en relación a otra dentro de un rango de 1.58 y 1.64, una ventana de posibilidad en la que entra la proporción áurea.

La luz de una estrella es como una marea que sube y baja cíclicamente y conforma una trayectoria fractal, de manera similar a la estructura fractal que se forma en las costas marinas, en la cual se inspiró el matemático Benoit Mandelbrot para desarrollar su teoría. Si se hace un zoom a estas formas se mostrará un mismo patrón de oscilación a todas las escalas de la resolución.

Ditto se pregunta: "¿qué es lo que está ocurriendo con estas estrellas que al final de cuentas terminan en una razón cercana a la proporción áurea?". Es posible que estrellas inestables evolucionen hacia esta proporción. "Es el número más robusto en contra de las perturbaciones, lo que significa que las estrellas podrían seleccionarlo".

PITÁGORAS Y LA MÚSICA DE LAS ESFERAS

6Lo anterior nos remite de manera intrigante a la cosmovisión desarrollada por Pitágoras, el famoso filósofo y místico griego, iniciado en Egipto, el cual, según cuenta la tradición, penetró los misterios del cosmos y escuchó "la música de las esferas" (¿el gong y el tambor al que pulsan las estrellas variables, extraños atractores del alma humana?). A Pitágoras, además de su famoso teorema, le debemos la percepción de que existe una relación matemática fundamental entre la vibración de las cuerdas de un instrumento musical. Pitágoras concluyó que todas las notas eran producidas conforme a un mismo patrón armónico, el cual es expresado en la fórmula musical 12 : 9 : 8 : 6 que define las consonancias primarias. Pitágoras no solo observó esta relación matemática en el sonido sino también en el movimiento de los astros y en todas las cosas. Si bien solo nos han llegado fragmentos de sus ideas, sabemos que Pitágoras entendió que las estrellas formaban relaciones de armonía matemática. Se le atribuye la frase: "Hay geometría en el zumbido de las cuerdas, hay música en el espaciado de las esferas”. Lo anterior nos muestra una muy sutil comprensión de la relación entre microcosmos y macrocosmos. Algunas personas ingenuamente han querido comprobar que Pitágoras se equivocaba en esto solo porque no existe sonido en el espacio, pero claramente lo que sugiere Pitágoras es que existe una misma ley matemática que une y subordina a todas las cosas, tal que se podría decir que son parte de un coro o de una sinfonía. Nos dice Manly P. Hall:

Pitágoras concebía el universo como un inmenso monocordio, con su única cuerda conectada en su extremo superior con el espíritu absoluto y en su extremo inferior con la materia absoluta --en otras palabras, una cuerda extendida entre el cielo y la tierra.

Macrobio escribe:

La afirmación de que los planetas en sus revoluciones producían diferentes sonidos, conforme a su respectiva 'mangitud, celeridad y distancia local' era comúnmente sostenida por los griegos. Así Saturno, el planeta más lejano, se decía generaba la nota más grave, mientras que la luna, la más cercana, daba la más aguda. Estos sonidos de los siete planetas, y la esfera de las estrellas fijas, junto con aquella que yace sobre nosotros [Antichtono] son las nueve musas, y su sinfonía es llamada Mnemósine.

Este es el coro celestial de Pitágoras que debe entenderse como una armonía matemática, una proporción divina. Tal vez, lanzando una especulación poética, las estrellas que evolucionan al rango de la proporción áurea, según nos dicen los científicos de la Universidad de Hawái, son como las estrellas fijas en el esquema del cosmos antiguo, la esfera de la más alta evolución, fijas en la última octava en la escala de la divinidad.

Años después Kepler daría crédito a los pitagóricos por su descubrimiento de la "armonía de los mundos", las órbitas elípticas de los planetas, las cuales encontró basándose en los supuestos de "la música de las esferas". Kepler también probó que la proporción áurea es el límite de la razón (ratio) de números Fibonacci consecutivos. Kepler escribió: "la geometría tiene dos tesoros: uno es el teorema de Pitágoras y el otro es la división de una línea a razón de su extremo y medio". La combinación de estos dos forma el triángulo de Kepler. Curiosamente, las observaciones de las estrellas variables han sido realizadas con el telescopio Kepler.

El hallazgo de esta proporción áurea en las frecuencias lumínicas de las estrellas parecería ir en dirección de afirmar la creencia de Pitágoras y toda su escuela, la cual incluye a Platón. Recordemos que en el Timeo se señala que la creación es "una imagen en movimiento de la eternidad", la cual se mueve conforme al "número". De esta relación, se puede concebir el tiempo como una proyección de un arquetipo numérico que es una imagen de la unidad, puesto que "la eternidad en sí misma yace en la unidad". Timeo, el filósofo pitagórico de este diálogo, explica que el tiempo, el número y el cosmos fueron creados conjuntamente y por lo tanto guardan una relación de simetría y simpatía. Tal vez el número áureo y su desdoblamiento como fractales y formas geométricas resonantes --como las espirales que pueden observarse en las flores y en las galaxias o los mismos sólidos platónicos-- es la forma en la que se imprime el Logos o la razón divina en el cosmos. Un sello de unidad, como uno de esos sellos de calidad, a través del cual se puede ver al creador, que es conocido por sus creaciones. 

 

Twitter del autor: @alepholo