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El mero roce con esta planta provoca tanto dolor que puede llevarte al suicidio

Por: pijamasurf - 06/23/2015

El gimpi gimpi es una de las plantas más venenosas y sobre todo dolorosas del mundo

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Hay plantas que por alguna razón son más violentas que cualquier animal o cualquier veneno químico. Una de ellas, y quizá la peor de todas, el el famoso gimpi gimpi, cuyo nombre no tiene nada que ver con su temperamento. Este arbusto verde y frondoso prolifera en las selvas tropicales de Australia, las islas Molucas e Indonesia, y está cubierto de agujas huecas en forma de pelo que contienen una poderosa neurotoxina que causa un dolor insoportable.

Incluso respirar los pelillos flotantes puede provocar estornudos, erupciones o sangrado de nariz. La entomóloga y ecologista Marina Hurley, quien estudia varias especies de árboles venenosos ha comparado el gimpi gimpi a “ser quemado con ácido hirviendo y electrocutado al mismo tiempo”. Es decir, el dolor que provoca es tan fuerte que la víctima puede llegar al suicidio para terminar con él.

Así es como el virólogo Mike Leahy explica los efectos mortales del gimpi gimpi:

Lo primero que sentirás es una sensación de ardor muy intensa y esta aumenta durante la siguiente media hora volviéndose cada vez más dolorosa. Poco después de esto, te pueden doler las articulaciones y tus axilas se pueden hinchar, lo cual puede ser casi tan doloroso como el ardor original. En casos severos, esto puede llevar a un shock o incluso a la muerte.

Las anécdotas de sus efectos secundarios abundan. Se sabe que muchos caballos han muerto a causa de rozar sus patas con el gimpi gimpi, o incluso saltado a una barranca para terminar con su dolor. Sin embargo, algunos marsupiales y pájaros consumen sus hojas y frutos sin problema. Hurley nos muestra la planta en este video:

El motivo de una defensa tan violenta es un misterio; 15% de sus efectos dolorosos sería suficiente para ahuyentar a casi cualquier depredador que se quisiera acercar. Sin embargo, sigue siendo inocua para algunas especies. El gimpi gimpi es un fascinante misterio de la naturaleza, pero si alguna vez te rozas con uno, esto es lo mejor que puedes hacer (según Wikipedia): untar ácido clorhídrico sobre la piel expuesta y sacar los diminutos pelos con una cera de depilar, de lo contrario los pelos no dejarán de liberar toxinas.

 

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Cuerpos desnudos fusionados con el paisaje: la obra fotográfica de Ruben Brulat

Por: pijamasurf - 06/23/2015

En su serie Paths, el fotógrafo Ruben Brulat explora la relación entre el ser humano y su entorno

Frente a la naturaleza es posible tomar varias posturas. Históricamente, la más usual ha sido considerarla una fuente inagotable de recursos, una especie de almacén infinito de donde hemos tomado todo lo necesario para subsistir y evolucionar. Sin embargo, como bien sabemos por los resultados obtenidos, dicha postura ha sido más perjudicial que benéfica, sobre todo para la naturaleza misma, pues el ritmo de nuestras necesidades parece superar por mucho la capacidad de abastecimiento de aquella.

En oposición a esto, hay quienes hablan de un “retorno a la naturaleza”, un esfuerzo por recomponer la relación de nuestra especie con nuestro entorno y devolverla al punto de equilibrio que alguna vez tuvo.

Si el trabajo fotográfico de Ruben Brulat tuviera que comprenderse bajo alguna de dichas ideas, sería sin duda esta última. A lo largo de su carrera, Brulat ha ejercido una fórmula con la que busca reconciliar al ser humano con el ambiente que lo rodea: en un paisaje impresionante, sobrecogedor incluso, en el que la naturaleza se hace presente con toda su potencia, el fotógrafo sitúa el cuerpo diminuto y desnudo de una persona, un hombre o una mujer. El contraste entre ambas dimensiones y distancias, entre la exuberancia y la singularidad, lo múltiple en la desolación, ofrece entonces un significado inesperado, el mensaje de que quizá, después de todo, sí es posible ser uno con la naturaleza.

A propósito de su serie Paths, que dio a conocer recientemente, el fotógrafo dice:

Espero que estas fotografías hablen sobre amistad, sobre la vulnerabilidad nuestra y del tiempo, sobre los momentos breves de la vida que rápidamente se desvanecen en recuerdos. Todos a veces nos encontramos lejos, pero a veces cerca de casa, y frecuentemente decimos adiós para siempre a los otros. Fue una búsqueda del viaje estético, a través de países lejanos, culturas antiguas y tierras infinitas.