*

X

Fumar marihuana tipo skunk triplica tu posibilidad de desarrollar psicosis

Por: pijamasurf - 02/19/2015

Gozar de los efectos potenciados de cannabis tipo skunk conlleva riesgos importantes para tu salud mental

Screen Shot 2015-02-18 at 9.24.22 PM 

Alrededor del consumo de marihuana se han realizado cientos de estudios en las últimas décadas. Gracias a estos conocemos hoy los múltiples beneficios que esta práctica puede implicar, pero también los riesgos que corres en caso de sistematizarla o abusar de ella.

Recién se publicó una investigación del King’s College London, que advierte que el consumo de marihuana tipo ‘skunk’ (una cepa que resulta de la cruza entre cannabis indica y sativa, y que es muy popular por su notable potencia) triplica la posibilidad de padecer un episodio psicótico entre aquellos que la consumen casualmente, mientras que fumada todos los días, el riesgo es cinco veces mayor.

Las conclusiones se obtuvieron luego de un estudio que duró 6 años y el cual incluyó la participación de 800 personas, con entre 18 y 65 años, de las cuales 410 habían reportado algún tipo de experiencia psicótica.

Al respecto, Sir Robin Murray, profesor de investigación psiquiátrica en el Institute of Psychiatry, Psychology & Neuroscience de KCL, afirma:

El estudio sugiere que podríamos prevenir casi una cuarta parte de los casos de psicosis si nadie fumara marihuana de alta potencia. Esto ahorraría a los jóvenes pacientes mucho sufrimiento y al gobierno mucho dinero.

Conforme se avanza en la legalización o despenalización del consumo recreativo de marihuana en diversas partes del mundo, es fundamental que también se difunda información relevante para que aquellos que deciden consumir cannabis puedan hacerlo de manera responsable. 

La ‘skunk’ y otros híbridos de marihuana son muy populares entre jóvenes alrededor del mundo ya que, en comparación con las cepas naturales, estas detonan efectos mucho más potentes. Sin embargo, al parecer su consumo habitual puede arrastrar consecuencias poco deseables, por ejemplo invitar a la psicosis a casa. 

Te podría interesar:

El día que una bruja blanca exorcizó la piscina de David Bowie

Por: pijamasurf - 02/19/2015

Obsesionado con el uso de la magia oculta para alcanzar el éxito y protegerse de las fuerzas demoníacas, el Thin White Duke, David Bowie, sufrió de avistamientos paranormales y alucinaciones fantasmas durante su adicción a la cocaína

David Bowie

En algún momento de 1975, el mesías andrógino David Bowie sufrió de avistamientos paranormales y alucinaciones fantasmas vinculadas con la magia negra. Su obsesivo trastorno delirante lo llevó incluso a pasar días enteros sin dormir, alimentándose únicamente de leche, pimientos y lecturas ocultistas sobre defensa psíquica personal (específicamente, Psychic Self Defense de Dion Fortune era su favorito). Experiencias en el castillo del filósofo de la magia moderna, Aleister Crowley (que en ese entonces era propiedad de su amigo Jimmy Page) y las  vibraciones malignas en la casa de Glenn Hughes, bajista de Deep Purple, lo habían puesto en un trance de nerviosismo eterno en el que sólo podía pensar en una cosa: esnifar más cocaína. Es bien sabido que los consumidores que inhalan más de 1 gramo diario de estas líneas de azúcar sufren de incondicionales ataques de ideación paranoide, una especie de delirio narcisista en donde el afectado siente la presencia de otras personas --y en este caso, entes-- que lo persiguen y atormentan constantemente. En su biografía escrita por el periodista Marc Spitz, Bowie nos dice: "Pagué con la peor depresión maníaca de mi vida. (…) Mi psique estaba por las nubes, se fracturó en pedazos. Estaba alucinando 24 horas al día, sentía como si me hubiera caído en las entrañas de la Tierra".

La casa de Glenn donde se alojaba Bowie entonces (y en donde normalmente había un gran festín para esnifar) estaba a unas cuantas casas de la mansión de los LaBianca, la fastuosa pareja que fue asesinada por Charles Manson y sus colegas en un ritual sacroradicalista que intentaría marcar el inicio de su cacería apocalíptica. Las raíces esotéricas que habían formado al asesino serial en su primera estancia en prisión fueron uno de los principales detonantes de su trastorno delirante. Spitz nos relata que Bowie estaba "obsesionado con el uso de la magia oculta para alcanzar el éxito y protegerse de las fuerzas demoníacas". Pero los fenómenos extrasensoriales no dejaron a Bowie en mucho tiempo; "realmente caminé por otros mundos", decía, mientras su obsesión por dibujar en todas las paredes pentagramas que lo protegiesen de su cólera mental, aumentaba. 

witchLa gran iluminación vino después de vivir el infierno onírico de alucinar espectros que vivían en la piscina de su casa en Doheny Drive, y a un grupo de brujas que planeaban fornicar con él para dar a luz al hijo del Diablo (una alegoría que probablemente tomó inconscientemente del filme de Roman Polanski, Rosemary's Baby, el director cuya esposa fue asesinada por el grupo de Charles Manson). Bowie llamó a su exempleada Vanilla Cherry y le pidió que le consiguiera de inmediato una bruja blanca que exorcizara la piscina de su casa y creara una especie de escudo místico purificador contra los hechizos de las brujas negras. Llamaron a Walli Elmlark, una bruja que daba clases en la Escuela de Artes Ocultas de Nueva York, ya conocida entre artistas musicales como Jimmy Hendrix y Robert Fripp de King Crimson.  

Angie, la exesposa de Bowie que también vivía en la supuesta casa embrujada, contaba que en el fondo de la alberca había una sombra o mancha larga, que no estaba ahí antes de que el ritual comenzara: 

Tenía la forma de una bestia del inframundo; me recordó a esas retorcidas y atormentadas gárgolas de las torres de las catedrales medievales. Era feo, perturbador, malévolo; me asustó. Me alejé de ahí sintiéndome muy extraña y le conté a David lo que había visto, tratando de estar calmada sin lograrlo del todo. Se puso blanco pero eventualmente revivió lo suficiente para pasar el resto de la noche metiéndose coca. A pesar de eso no se acercaba a la piscina. 

Sigo sin saber qué pensar sobre esa noche. Contrarresta directamente todo mi pragmatismo y mi fe diaria en la integridad del mundo "normal", y me confunde enormemente. Lo que me conflictúa más es que si le llamaras a esa mancha la "marca de Satán", no sabría cómo debatirte eso.

No se tienen suficientes registros sobre la vida y/o apariencia de esta hechicera, ni tampoco si logró el objetivo esperado de Bowie. En su biografía, Spitz redacta que es posible que haya muerto de una sobredosis de barbitúricos en 1991, luego de alegar no poder con sus propios demonios.

El delgado duque blanco del glam decidió abandonar la casa y no volvió a saber más sobre maldiciones (al mismo tiempo que dejó de esnifar cocaína). A pesar de que esta experiencia fue un delirio de la demasía de narcóticos bastante clásica en los mesías del rock, y más particularmente, un aparente miedo a ser poseído por lo desconocido, Bowie fundamentó sus motivos con una sublime reflexión: 

Uno se expone a un gran daño psicológico cuando intenta evitar la amenaza de la locura. Empiezas a acercarte a lo que más te asusta. A mi parecer, hubo demasiados suicidios en mi familia… Mientras pudiera llevar esos excesos psicológicos a mi música y mi trabajo, estaba a salvo.

Por cierto, su álbum Station to Station fue escrito y compuesto durante ese periodo maldito; quizás ahora te suene diferente.