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Una joya perdida de la discografía de Richard James puede ser escuchada por primera vez: Caustic Window nos recuerda por qué Richard James es uno de los más grandes músicos de los últimos 30 años

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Después de una exitosa campaña de Kickstarter, más de 4 mil personas han adquirido el derecho a descargar el álbum Caustic Window, producido por Richard James en 1994 pero nunca antes dado a conocer al público, perdido entre la extraña mitología del prodigio de Corwnall. Los fanáticos de Aphex Twin pagaron (y, de enterarnos antes, muchos más habríamos pagado) 16 dólares para obtener un link de descarga y convertirse oficialmente en las únicas personas con derecho a tener este LP. Sin embargo, puedes escuchar el disco completo en YouTube. Esta es una de las grandes noticias de la música electrónica en 2014.

Ha pasado una docena de años desde el último álbum completo de James --aunque ha lanzado material en compilaciones y generalmente bajo seudónimos. Pese a que sólo tiene 42 años, prácticamente ha desaparecido de la producción discográfica. Al parecer, según ha dicho el propio James, este periodo no ha sido infértil y tiene en su haber decenas de horas de grabaciones que puede que nunca escuchemos (y que quizás sean obras maestras, aves raras del gran maquinista). En ese sentido, bajo la criptoanarquía que se atisba en James (el gran maestro del acid house, pero también del humor ácido), no es del todo peculiar el destino de Caustic Window, un disco que estuvo enterrado durante 20 años.

La existencia de Caustic Window, que James supuestamente habría de lanzar en 1994 bajo el alias homónimo y bajo su propio sello Rephlex, se conoce desde que Mike Paradinas de Planet Mu hizo una reseña para una entrevista en 1999, revelando que existían sólo cuatro copias de prueba en el mundo. Sin embargo, no se explicó por qué el disco nunca salió a la luz (algo que sigue sin aclararse).

La iniciativa de la campaña de Kickstarter fue liderada por We Are The Music Makers, un foro de música electrónica que quizás también haya dado la clave de por qué el álbum nunca fue lanzado. Según la fecha que muestra la metadata de Caustic Window, su fecha de lanzamiento es de 1996, año en el que se dio a conocer el Richard D. James Album  bajo el sello Warp. Es posible que Warp haya condicionado el lanzamiento del álbum por parte de Rephlex. Al menos, esta es una de las pocas hipótesis que se tienen; las otras tiene que ver con el carácter hermético y eminentemente lúdico de James.

photo-mainCaustic Window es una máquina del tiempo y una anomalía en el continuum de lo real: ¿cómo reseñar un disco de 1994 hecho en ese contexto sonoro y con esos aparatos que, sin embargo, nació al mundo en 2014 y a ese diálogo entre la música y la audiencia que es parte inextricable del alma de una obra? Es como encontrar una nave espacial de la prehistoria. Nos regresa al sonido clásico de James --a la infancia perpetua de sueños y pesadillas recurrentes-- oscilando entre distopias psicotrónicas y ángeles de pureza sintética, jugando en páramos luminosos entre serpientes de cables y cortos circuitos, tecnocoitos interrumpidos... momentos de una esperanza sincronizada, de gracia oceánica y beatífico dominio de ver el código universal seguidos de abismos de desconexión, de lisérgicos paseos en parques de atracción descompuestos, naves industriales,  chirriantes impasses al interior de la gran computadora cósmica, de encuentros con oscuros agentes y arquitectos de laberintos de control mental...  Ver a través de esta ventana caústica nos recuerda que necesitamos, cada tanto, un poco de la demencia genial de James para distorsionar y desgranar la realidad y retomar la imaginación activa que construye sus propios mundos.

"Rainbows (Ambient Mix)" es un track a la altura de la fina tradición de los Selected  Ambient Works,  una exploración oniridiscente, sin equipaje y por momentos campirana, por las esferas celestes. Esos extraños tours a los cielos de la mente que sólo James sabe dar, que  parece haber ganado persiguiendo loops por la noche hasta centrifugarlos y desatar a la estrellas de sus órbitas.

 

"Mumbly" captura la esencia del dancefloor de los 90's: espectrales clubs industriales con grooves hipnóticos que prefieren la atmósfera que el hit (o el drop). Música para cerrar los ojos y bailar y abrir puertas dimensionales en la mente. Justo lo que no es el EDM.  

"Flutey" es una progresión de ambient techno por las nubes. Los vientos lúdicos de James alzan su bandera de pirata espacial y dan inicio a su liviano juego de calmado éxtasis. Algo como lo que podrías oír en la inauguración de los Juegos Olímpicos en Saturno.

"Airflow" es como la marcha de una corriente mágica al interior de una tubería, una percusión triunfal de creciente gloria, el house de reyes secretos, que va y va, encontrándose con intermitentes gases tóxicos como flatulencias de máquinas.

"Fingertips" es un track nocturno de elegante confección, exploración por la penumbra lunar, amplitudes emotivas y hasta melancólicas entrecortadas por breaks, que evoca a tracks clásicos de la produccion jamesiana. 

"Squidge the fridge" nos regresa a la épica contenida de Aphex Twin, viejos-nuevos clásicos donde, por momentos, el hombre parece entrar en ritmo con el universo y su secreta maquinaria; exprimir o hasta desgarrar de cualquier aparato la arcana armonía de las esferas.

"Jazzphase" es música lounge filtrada por James tomando una siesta en el lobby, o tal vez en el espacio bancario donde supuestamente vive. 

"Phone pranks" es un guiño que nos muestra otra de las cualidades que nunca faltan en la producción de James: el prankster y el trickster, el hombre que se ríe de sí mismo en la eternidad en la que yace, jugando para siempre con sus máquinas --a punto de hackear el secreto del demiurgo o ser hackeado en el intento por las fuerzas oscuras.

Caustic Window sólo enriquece la obra de Richard James y nos deleita con otra imposiblemente nueva entrega de quien tal vez sea el más virtuoso y enigmático productor de música electrónica de la historia. 

 

Twitter del autor: @alepholo