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"Que se haga la luz"... Científicos descubren el principio para crear materia a partir de luz en el laboratorio comprobando de manera elegante, nuevamente, que la energía y la materia son intercambiables, dos aspectos de una misma cosa

 

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Científicos han logrado hacer materia a partir de luz pura, comprobando una teoría que fue descrita hace 80 años y, en cierta forma, llevando a cabo un principio universal de transformación. La idea de hacer materia con luz primero fue descrita por Gregory Breit y John Wheeler y en ese entonces se creía que era imposible de realizar en el laboratorio, aunque evidentmente la famosa fórmula de Einsten E=mc2 indica que la materia y la energía son convertibles. Y ahora también, de manera empírica, la luz y la materia son intercambiables.

Para poder realizar esta asombrosa comprobación, físicos del Imperial College of London usaron lásers de alta energía y otros aparatos que existen por lo menos en tres laboratorios en el mundo. Para materializar la luz, primero se disparan electrones a un bloque de oro, lo que produce un haz de fotones de alta energía. Luego se dispara un láser de alta energía a una cápsula llamada holhraum ("cuarto vacío", en alemán). Esto produce una luz tan brillante como la de las estrellas. En la etapa final, se dirige el primer haz de fotones al holhraum, donde los flujos de fotones chocan: esto crea partículas subatómicas con masa. Suena como una especie de moderna receta de la piedra filosofal o un arma demiúrgica (aunque los científicos advierten que esto no permitirá materializar objetos de la nada y menos, espadas de luz).

"Hemos mostrado, en principio, como hacer materia de la luz. Si haces este experimento, estarás tomando luz y convirtiéndola en materia", dijo Steven Rose del Imperial College.

Este "colisionador de fotón-a-fotón" podría convertir luz directamente en materia usando tecnología disponible y ayudar a recrear un proceso que ocurrió en los primeros 100 segundos del universo y el cual es observado en las explosiones de rayos gamma. Los cálculos actuales muestran que con un experimento similar se podrían comprimir partículas de luz de alta energía a un volumen suficientemente pequeño como para crear alrededor de 100 mil pares electrón-positrón.

Andreo Seryi, director del John Adams Institute, dijo a The Guardian: "Es asombroso pensar que cosas que no pensábamos que están conectadas, en realidad pueden ser convertidas la una en la otra: materia y energía, partículas y luz. ¿Podremos en un futuro convertir energía en tiempo y vice versa?".

En este mismo espíritu de convertibilidad, hace algunos años científicos lograron transformar información en energía pura, realizando un experimento llamado "el demonio de Maxwell".

Este mismo proceso de transformar luz en materia ocurrió de otra forma poco después del Big Bang, cuando la energía pura creó la masa del universo y es también similar a lo que sucede en los aceleradores de partículas, como en el Gran Colisionador de Hadrones que logró producir el bosón de Higgs.

No hay duda de que este descubrimiento es fascinante, pero quizás aún más asombroso es pensar que la misma materia no es más que una fluctuación del vacío cuántico, como un experimento parece haber demostrado hace algunos años, según asevera este artículo de la revista New Scientist. Eso que creemos que es una sustancia sólida y relativamente inalterable es más bien una forma fugaz, y en muchos aspectos ilusoria, que toma el vacío.

light12Por último habría que recordar el famoso punchline del comediante Bill Hicks: "Hoy un joven en ácido se dio cuenta de que toda materia es meramente energía condensada a una vibración más lenta". Esta epifanía psicodélica no está del todo equivocada, aunque se sirva de un lenguaje poético; es una metáfora de una profunda realidad física. Todos somos la condensación o la materialización de aquella primera emanación cósmica; no sólo "estamos hechos de polvo de estrellas", sino también de la luz de las estrellas y de la luz antes de la luz de las estrellas. 

Intentando hacer un juego de sentido, con ligereza poética, en el principio de crear materia con luz podemos ver una analogía con la creación del universo, no sólo desde la perspectiva científica del Big Bang sino de las historias de creación de diversas culturas que señalan que la luz es el principio creador de todo lo que existe: "Que se haga la luz".

Quizás de la misma forma en que los colores son solamente nuestra percepción subjetiva de las ondas de luz, la materia y la realidad misma no es más que nuestra percepción subjetiva de la luz, un principio indivisible del universo. Una última imagen de especulación poética, vía Terence Mckenna, sobre esa fantasía de ser luz:

Las física alternativa es una física de la luz. La luz está compuesta de fotones, los cuales no tienen antipartícula. Esto significa que no hay dualismo en el mundo de la luz. Las convenciones de la relatividad dicen que el tiempo se vuelve más lento cuando uno se acerca a la velocidad de la luz, pero si uno intenta imaginars el punto de  vista de una cosa hecha de luz, uno debe de notar que lo que nunca se menciona es que si uno se mueve a la velocidad de la luz no hay tiempo en ninguna forma. Hay una experiencia del cero tiempo. La única experiencia de tiempo que se puede tener es la del tiempo subjetivo creado por nuestros propios procesos mentales, pero en relación al universo newtoniano no hay tiempo de ninguna forma. Uno existe en la eternidad, uno se ha vuelto eterno, el universo envejece alrededor a un ritmo desenfrenado en esta situación, pero esto es percibido como un hecho dentro de este universo --en la forma en la que percibimos la física newtoniana como un hecho de este universo. Uno ha transitado al modo de lo eterno. Uno entonces está más allá de la imagen en movimiento, uno existe en la compleción de la eternidad.

Twitter del autor: @alepholo

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Un estudio revela que somos genéticamente similares a nuestros amigos

Ciencia

Por: pijamasurf - 05/18/2014

Las razones por las que escogemos la amistad de ciertas personas parece ser mucho más profundas de lo que pensamos, y tienen sus propios intereses evolutivos

environmental vs genetic

Un nuevo estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Science sugiere que los amigos que escogemos a lo largo de nuestra vida son personas cuyos genes se parecen a los nuestros, y por lo tanto nos ayudan a evolucionar. Aunque suene extraño (y a la vez quizá no del todo descabellado), el profesor James Fowler, coautor del estudio, encontró que los amigos son, de hecho, amigos a niveles mucho más profundos de lo que imaginamos, y tienen sus propios intereses genéticos que llenar.

El estudio examinó a 1,932 sujetos. El primer grupo consistió de pares de amigos no relacionados, mientras el segundo estaba compuesto de extraños no relacionados. Los científicos examinaron 1.5 marcas de variaciones de genes para poder medir con precisión el grado genético en que cada persona era similar a su par amigo o extraño.

“Hemos encontrado que compartimos alrededor de 1% de nuestros genes con nuestros amigos”, anotó Fowler. “En promedio, nuestros estudios indican que somos genéticamente similares a nuestros amigos tanto como lo somos a nuestros primos cuartos o personas que comparten tátara-tátara-tátara-abuelos”.

Entre los genes más compartidos entre amigos está el del sentido del olfato. “Los amigos tienden a oler cosas de la misma manera”, apuntó Fowler. En la prehistoria, por ejemplo, las personas que gustaban del olor a sangre cazaban juntas, mientras que los recolectores podrían preferir el olor de las flores silvestres. Hoy en día, apunta Fowler, eso se traduce a que las personas que gustan del olor a café se congregan en cafeterías.

Al parecer nuestro ADN es una fuerza motora para muchas de las cosas que preferimos hacer en nuestra vida diaria, y como tal, nos inclinamos más a interactuar y procurar amistades con personas genéticamente similares.

Otro aspecto importante es que los genes entre amigos parecen tener una amistad propia, y, por supuesto, intereses personales. Los investigadores encontraron que las personas con las que escogemos asociarnos tienden a ser inmunológicamente distintos a nosotros, y ello les proporciona extra-protección inmunológica.