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Cables revelados por el exagente del NSA, Edward Snowden, muestran interés de la inteligencia británica por el uso del tema de los OVNIs, entre otras tácticas de engaño mediático, para manipular la opinión pública
Imagen del Power Point

Imagen del Power Point de la agencia británica.

 

Como ocurrió con WikiLeaks antes, muchas personas se preguntaban si los cables del NSA filtrados por Edward Snowden contenían información clasificada sobre OVNIs o extraterrestres. La respuesta ha llegado, el sitio especializado en divulgar información de estos cables, The Intercept, ha encontrado un documento que hace mención de este tema, aunque de manera un poco inconclusa.

Se trata de una presentación en Power Point de la agencia de inteligencia británica GCHW, titulado: "The Art of Deception: Training for a New Generation of Online Covert Operations" (El arte del engaño: Entrenando para una nueva generación de operaciones encubiertas en línea), en el que se muestran 50 diapositivas de distintos temas todos ligados a la manipulación de la opinión pública y en el que se incluyen un par de diapositivas con imágenes de OVNIs. El documento constituye un manual de decepción y engaño utilizando todo tipo de trucos que van desde el  marketing a la magia (en una de las diapositivas se habla de construir cibermagos). La suposición más lógica dentro de este contexto podría ser el uso de estas imágenes y de la creencia en OVNIs como parte de las llamadas psy-ops (operaciones psicológicas que manipulan o distraen la percepción del público,  cuyo uso ha sido documentado en el caso de agencias como la CIA). 

Glen Greenwald, el periodista que dio a conocer los cables de Snowden en The Guardian, ha escrito también sobre el tema de la manipulación de las agencias de inteligencia y sus principales tácticas: "Lo más importante que revelan estos documentos es que estas agencias están intentando controlar, infiltrar, manipular y tergiversar el discurso en línea y, al hacerlo, están comprometiendo la integridad misma del Internet".

1) Inyectar todo tipo de material al Internet con el fin de destruir la reputación de los enemigos

2) Usar las ciencias sociales y otras técnicas para manipular el discurso y el activismo en línea y generar resultados considerados como deseables. 

3) Para ver qué tan extremistas estos programas son, sólo consideren las tácticas que presumen usar para obtener esos resultados: "operaciones de de falsa bandera" (postear información en Internet y atribuirlo falsamente a alguien más), posts en blogs de falsas víctimas (pretendiendo ser una víctima de individuos cuya reputación quieren destruir), y postear "información negativa" en varios foros.

Como bien rastrea el sitio The Daily Grail, Mark Pilkington, autor de Mirage Men, sobre los espejismos informativos que rodean a los OVNIs, escribe que "es claro que estas agencias de inteligencia consideran que el tema de los OVNIs, las creencias que generan, y la aguerrida comunidad que las rodea, es un campo útil para sus operaciones y actividades". Pilkington agrega que no mucho ha cambiado en 50 años en las llamadas psy-ops, incluso el uso de magos en estas operaciones, como es el caso de la participación de Uri Geller y otros, solamente ahora con una aplicación de desinformación en un terreno digital.

Aunque se trate de una presentación de Power Point hecha con un diseño poco depurado, la información tiene serias implicaciones sobre la penetración de este tipo de tácticas en la agenda de algunos gobiernos y en lo que se ha convertido el Internet: un campo subrepticia y casi ubicuamente minado, en el cual no sólo nuestra información está siendo recopilada, sino que también se está sembrando información falsa para manipular las creencias y afectar la ideología de las personas.

También en Pijama Surf: ¿Son los Ovnis un Proyecto de la CIA?

Twitter del autor: @alepholo

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Estudio concluye que Estados Unidos no es una democracia: es una oligarquía

Política

Por: pijamasurf - 02/26/2014

Prestigiosas universidades parecen confirmar lo evidente: Estados Unidos es el gobierno de la élite económica (del llamado 1%). ¿Es la demoracia la gran farsa moderna?

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Prestigiosas universidades concluyen algo que era evidente para cualquier persona con el más mínimo pensamiento crítico: Estados Unidos es una oligarquía: el gobierno representa los intereses de una élite adinerada y no del pueblo.

El estudio realizado por investigadores de Princeton y Northwestern analizó extensivamente información de políticas públicas aprobadas de 1981 a 2001 para determinar el estado del sistema estadounidense. Estas leyes implementadas fueron comparadas con las preferencias de los estadounidenses promedio, las preferencias de los más ricos y las preferencias u opiniones de grupos con intereses especiales. Los resultados muestras que la política estadounidense sirve los intereses del grupo afluente o de la élite económica que despliega una poderosa influencia a través del cabildeo. Lo cual sugiere que la democracia es una gran farsa –una representación teatral que sirve para que el pueblo no reclame el poder y se mantenga relativamente cómodo, y ciertamente inofensivo, observando la televisión, el espectáculo de los republicanos vs. los demócratas.

Los investigadores concluyen que: "El punto central que emerge de nuestra investigación es que las élites económicas y los grupos organizados que representan los intereses de las corporaciones tienen un sustancial impacto independiente en la política del gobierno de Estados Unidos, mientras que los grupos masivos y los ciudadanos promedio tienen poca o nula influencia independiente". Aún cuando estos grupos manifiestan su desacuerdo con la política pública, rara vez ven reflejados sus intereses en cambios puntuales. Otro estudio reciente muestra cómo las protestas y las manifestaciones públicas tienen también poca o nula efectividad para cambiar la política pública.

Ante este estudio, que confirma lo que ya era obvio, lo mismo que argumentaba el movimiento Occupy (y no sólo en Estados Unidos, seguramente en tu país también), resulta pertinente preguntarnos si ¿no es absurdo participar en el teatro de la democracia y perder nuestro tiempo?   No resulta tampoco descabellado preguntarnos sobre la naturaleza ilusoria de la democracia como la vivimos –esta gran superstición propagandística de nuestra era– y si no es mejor desengañarnos y elegir a nuestros gobernantes por lotería.

También en Pijama Surf: ¿Trabajan los gobiernos para las corporaciones?