*

X

Nuevos estudios encuentran patrones en los reportes de las "luces fantasma de terremotos"

Por: pijamasurf - 01/11/2014

El fenómeno de las luces de terremoto siempre ha sido de interés para los geólogos y para aquellos que las han presenciado, pero finalmente los medios están dando cobertura especial a los estudios en torno al tema.

140102021451_earthquake

Las luces atmosféricas fantasma tienen decenas de representaciones, todas ellas, encantadoras. Entre ellas quizá la más evocada sea  el fenómeno del fuego fatuo o  will-o’-the-wisps, que es parte del mundo folclórico de las apariciones. Pero estas luces misteriosas tienen varias versiones y acontecen en situaciones o lugares específicos del planeta. Un ejemplo de ello es el fenómeno de las luces de terremoto, que han sido objeto de interés para aquellos con mentalidad fortiana, y obviamente para aquellos que las han presenciado. Estas luces han sido algunas veces reportadas como orbes o globos de luz, y otras simplemente como un brillo extraño o una nube encendida.

Pero finalmente este mes nuevas investigaciones en torno al tema han tenido cobertura mainstream, lo cual podría brindar un mayor entendimiento de cuándo y dónde suceden. En un estudio publicado en Seismological Research Letters, un equipo de investigadores observó 65 terremotos en los últimos 4 siglos que hayan reportado “luces misteriosas” asociadas a ellos, y analizó las circunstancias geológicas de cada uno para encontrar cualquier patrón discernible.

Lo que encontraron fue que las luces de terremoto aparecen desproporcionadamente antes o durante los temblores, en lugar de después. Aún no tienen una explicación para los patrones inusuales de locación, pero creen que pueden explicar esta tendencia en la temporalidad.

“El proceso comienza profundo en la corteza, donde las rocas están sujetas a altos niveles de estrés, antes de que el estrés se libere para producir un terremoto”, apunta uno de ellos. Al parecer este estrés puede romper pares de átomos de oxígeno con carga negativa que están vinculados en enlaces de peróxido. Cuando esto sucede, se libera cada uno de los iones de oxígeno, y estos pueden fluir entre las grietas de la roca hacia la superficie. Los investigadores piensan que en ese momento grupos de alta densidad de estos átomos cargados ionizan bolsas de aire y forman un gas cargado (un plasma) que emite luz.

A partir de estos resultados, que no son menos fantasmagóricos que la existencia del fenómeno per se, los científicos piensan que en el futuro se podrán predecir terremotos. Que las luces fantasma serán voceras de un movimiento inminente de la Tierra. Esto significa que finalmente la ciencia está intentando leer los signos lumínicos de la naturaleza y no solamente relegarlos a supersticiones esotéricas o vanas. Enhorabuena.

Te podría interesar:

PS Recomienda: Peaking Lights, una risueña exploración musical

Por: Jaen Madrid - 01/11/2014

Mientras que la música de otras regiones del globo se aferraba a ciertos tintes oscuros del New Rock n’ Roll perverso, Aaron e Indra se inclinaron por los sonidos sinestésicos: hipnosis de esencia colorida y sabores caleidoscópicos en un día soleado de verano.

Antes de leer algo sobre Peaking Lights, es importante dejar correr alguna de sus canciones mientras se visualizan las ideas escritas, ya que el poder de la sugestión que una simple canción de este dúo californiano puede tener en la conciencia es, virtualmente, infinita.

A.C.I.D. (Aaron Coyes + Indra Dunis) apareció en los subterráneos fantasmas de 2009 con un material que rompía con el prototipo de la nueva Psicodelia, derivada del Blues americano. Posteriormente, bajo el sello de Not Not Fun, dieron a conocer su álbum 936, una mixtura de sonidos Lo-Fi espesos y ritmos aletargados, provenientes de una excéntrica influencia del reggae y la música étnica de las tribus perdidas del Amazonas –lograron así un sonido singular que iría perfeccionándose con experimentos en sintetizadores vintage y un gran puñado de percusiones en Dub Step. Mientras que la música de otras regiones del globo se aferraba a ciertos tintes oscuros del New Rock n’ Roll perverso (como se dio en el caso de bandas como Moon Duo, que salieron de la misma nubosidad de la época), Peaking Lights se inclinó por los sonidos sinestésicos supervenientes de la psicodelia hipnótica de esencia colorida y sabores caleidoscópicos en un día soleado de verano.

“La música es la voluptuosidad de la imaginación”, nos dice Delacroix, una alegoría perfecta para el mecanismo de composición de Aaron e Indra, ya que la improvisación juega un papel muy importante en la armonía de sus discos: canciones como “Hey Sparrow” nos dan la cálida confianza de no perdernos en esa hibernación de sonidos celestiales. Un proceso de composición que se da de forma natural según ellos y en el que podemos percibir su espectacular química como una pareja amorosa. Este equilibrio mental entre ser bandmates y esposos fue un experimento que atraería grandes resultados posteriores con el lanzamiento de su último LP, Lucifer (2012), bajo un nuevo sello, Weird World, y el nacimiento de su hijo Mikko que se lleva los créditos de gran parte del disco.

Este álbum, cuyo título recordemos que, antes de asimilarse con el mal, es en realidad el significado del “Portador de la Luz”, fue el resultado cristalino de esta serie de experimentos y euritmias alegres construidas a base de ritmos cálidos y atmósferas tropicales mucho mejor definidas. Es de elogiarse que además tuvieron la fineza de grabar una versión EP en Psych Dub, un material que no comprende más que sonidos ambientales y bajeos jamaiquinos, algo espléndido si se imagina unas vacaciones por las selvas amorfas del mundo.

Por cierto, lo que ellos posteriormente llamaron Dub Pop y Psych Dub, para describir su música, fue en realidad el perfeccionamiento de un gran sonido que no había sido rescatado aún de la escena Lo-Fi de bandas como Sun Araw, se había mantenido turbio y pasivo, en una grabación austera de videocasetera, esperando a dar a luz en algún surrealista de la aventura que lo deseara así.

Twitter de la autora: @barbedwiredkisss