*

X

El arte de tener siempre la razón (y sus desventajas)

Por: pijamasurf - 01/02/2014

Tener la razón no es necesariamente lo mismo que estar en presencia de la verdad.

Puede parecer un truco jedi o zen, pero la mejor manera de tener la razón es no participar en discusiones. ¿Pero quién puede resistir la tentación de mostrar sus mejores argumentos y de tratar de persuadir a los demás de que lo que nosotros pensamos es lo correcto? No importa que se trate de un thread de comentarios en una página web o de una cena familiar: hay gente que querrá tener siempre la razón, cueste lo que cueste. 

¿En qué momento una conversación se transforma de un civilizado intercambio de ideas en una guerra de volúmenes de voz hasta que alguien comienza a insultar abiertamente al otro? Los manuales de retórica nos dirán que los argumentos ad hominem (aquellos dirigidos contra nuestro interlocutor de manera personal y no contra sus ideas o posiciones) son un recurso legítimo para ganar una discusión; sin embargo, el psicólogo Drew Westen demostró en un pequeño experimento que el ganar una discusión deja inmovilizada nuestra capacidad de pensamiento lógico y razonamiento; en otras palabras, los que quieren ganar un argumento por cualquier medio deben dejar de pensar.

Westen basa su hallazgo en un experimento con partidarios políticos de las elecciones presidenciales en EU del 2004, entre los candidatos George Bush Jr. y John Kerry. A un grupo de partidarios de ambos candidatos se les mostraron videos donde sus candidatos salían contradiciéndose a sí mismos. Lo que ocurrió en sus cerebros al ver que los políticos contradecían sus propias visiones de mundo fue que las zonas del cerebro que controlan el razonamiento lógico se adormecieron, mientras que aquellas partes que controlan la hostilidad (el reflejo de respuesta al ataque en una pelea, por ejemplo) se activaron.

Los participantes del experimento se sienten, entonces, atacados personalmente y reaccionan no desde una trinchera lógica sino visceral: la nueva información no halla donde "archivarse" dentro de una lógica militante, por lo que se transforma en agresión. Esto ocurre, según Westen, porque en esos momentos no queremos persuadir al otro de nuestros puntos de vista, sino defender nuestros propios argumentos (nuestra propia adhesión a una verdad adquirida) de cualquier cosa que pudiera dañarla. (El resto de los experimentos y cómo afectan la vida pública de un país pueden consultarse en el libro de Westen, The Political Brain.)

En otras palabras: una conversación se vuelve una discusión violenta cuando la verdad deja de importarnos, y comenzamos a discutir dentro de una metáfora de guerra, donde vencer lo es todo. Como atestiguan muchos personajes que quisieron tener la razón a toda costa (pensemos en Robespierre, Stalin, Hitler o Mao), la imposición violenta de una opinión no la vuelve verdadera, y aquel que desea imponerla corre el riesgo de convertirse en un tirano. 

No es difícil ver este comportamiento en cualquier terreno donde exista más de un punto de vista dominante o entre partidarios de diferentes aspectos de una misma cosa: en lo profesional al igual que en lo personal, la gente cree que tener la razón es el equivalente a tener un status jerárquico superior al del otro.

La dialéctica y la filosofía enseñan que pueden existir verdades contradictorias, y que las respuestas importan menos que el planteamiento correcto de las preguntas. Pero este "correcto planteamiento" sólo puede hacerse cuando los interlocutores están dispuestos a poner en crisis su propia visión del mundo; la actitud filosófica sería la que desea conocer la verdad auténtica, incluso concediendo que nuestras propias herramientas emocionales e intelectuales pueden estar mal calibradas; es decir, que al retórico y al político les interesa tener la razón por razones de poder, mientras que a los pensadores libres les interesa plantear los términos en que una verdad puede conocerse o rechazarse definitivamente.

Si de cualquier forma lo tuyo es tener la razón a cualquier precio (es decir, si te interesa más el imaginario respeto de los demás o la imposición de tu punto de vista por medios diferentes a los de la verdad consensuada) te recomendamos revisar Dialéctica erística o el arte de tener siempre la razón, de Arthur Schopenhauer. Si lo tuyo, en cambio, es el temperamento dialéctico, seguramente hallarás a Schopenhauer igualmente estimulante (era uno de los favoritos de Nietzsche).

Te podría interesar:

Conoce a 10 geniales y revolucionarios inventores que la historia olvidó

Por: pijamasurf - 01/02/2014

Nuestro mundo sería muy distinto sin estas 10 personas; sin embargo, no es probable que existan avenidas que lleven sus nombres. Ilustres desconocidos que modificaron modestamente el curso de la historia.

¿Qué es el genio? La complicadísima noción que rige el pináculo de la sabiduría o el conocimiento humano (que nos da la medida de las posibilidades humanas) ha adoptado muchos rostros y maneras de medirse; tal vez, para reconocer el genio, podríamos pensar que tiene algo que ver con el tiempo: el genio es un individuo que se desmarca de la corriente de su tiempo y nos muestra un atisbo de futuro.

Todos conocemos a Edison, Newton o Einstein, pero hay hombres y mujeres que sin alcanzar los honores de la fama y el reconocimiento impulsaron el desarrollo de nuestra sociedad, aunque hayan muerto en la pobreza y el anonimato. Este pequeño recuento pretende ser un modesto reconocimiento.

Genio

Edwin H. Armstrong - Radio FM

Armstrong resolvió una manera para que los radioescuchas no se hartaran de la estática dominante en AM cuando desarrolló la primera red local de FM. El problema fue que por entonces el AM era la frecuencia dominante, por lo que Radio Corporation y AT&T trataron de hacer obsoleta la tecnología del inventor. Los competidores no pudieron hacer nada para frenar la ola del FM, pero el desgaste y la presión del pleito legal llevaron a Armstrong al suicidio en 1954.

sb10066780l-001

John Walker - Cerillos

Por más extraño que parezca, el encendedor fue inventado primero que los cerillos. Walker, un químico, inventó los cerillos por accidente cuando una solución química adherida a una vara se encendió sola. Sus amigos lo urgieron a patentar su invención, pero a Walker le pareció algo "demasiado trivial". Hoy en día en EU se utilizan más de 500 mil millones de cerillos cada año.

Tetris inventor Alexey Pajitnov hopes to duplicate his hit

Alexey Pajitnov - Tetris

Pocos saben que el juego Tetris es un resabio de la guerra fría, y que su creación estuvo directamente financiada por el gobierno comunista. Pajitnov no comenzó a recolectar regalías por uno de los juegos más vendidos y jugados del mundo sino hasta 1996, cuando llegó a Estados Unidos.

Mikhail Kalashnikov

Mikhail Kalashnikov - AK-47

El rifle de asalto más popular del mundo fue inventado por Kalashnikov en 1947, al término de la Segunda Guerra Mundial. El fusil debía ser confiable y de poco mantenimiento, lo cual ha sido el secreto del éxito de esta herramienta bélica: se cree que existen más de 100 millones de rifles AK-47 en circulación en el mundo. Kalashnikov, por su parte, ganó muchos reconocimientos en su país natal, pero ninguno monetario, porque la patente pertenece al ejército.

HARVEY BALL

Harvey Ball - La Carita Feliz (Smiley)

Sería difícil patentar una sonrisa, pero no el diseño del icónico rostro amarillo que Ball diseñó para una agencia de publicidad en 1963. En la década posterior se vendieron más de 50 millones de pines con su diseño; sin embargo, el encargo original le reportó una escueta ganancia de $45 USD.

genio6

Geoffrey Dummer - Microchip

El ingeniero británico presentó el primer diseño de un microchip en una conferencia en 1952, pero nadie se mostró muy entusiasmado. Seis años después, la empresa Texas Instruments patentó la idea.

genio7

Rosalind Franklin - ADN

No, Franklin no "inventó" el ADN, los bloques de Lego de la vida, pero sí fue la primera en captar una imagen fotográfica del ácido desoxirribonucléico. Esta imagen fue crucial para que Watson y Crick desarrollaran su tesis y eventualmente ganaran el premio Nobel, apenas mencionando a Rosalind en una de las notas a pie de página de su famoso artículo en Science. La biofísica tiene el infame mote de "la dama negra del ADN" entre la comunidad científica.

genio8

Anónimo - Monopoly

A pesar de ser uno de los juegos de mesa más populares del mundo, esta celebración lúdica del capitalismo salvaje no fue inventada por Parker Brothers, la compañía que comenzó a comercializarlo en los años 30. Algunos historiadores han encontrado versiones del juego que datan de principios de siglo, incluso una de 1903.

genio9

Richard Pearse - Aeroplano

Al parecer los hermanos Wright no inventaron el primer aeroplano funcional, sino Richard Pearse, un granjero neozelandés. Unos meses antes que el Kitty Hawk de los Wright volara 40 yardas, Pearse logró desprenderse del suelo durante 350 yardas. Otro fuerte contendiente en la invención del aeroplano es el ingeniero Gustave Whitehead, un alemán que vivía en Connecticut y pudo haber volado 1.5 millas, dos años antes que los Wright.

INOUE

Daisuke Inoue - Karaoke

Inoue era el baterista de una banda que permitía a los miembros de su audiencia cantar durante sus presentaciones. El baterista creó un dispositivo para que la gente pudiera cantar sobre una pista sonora, pero no pudo patentarla (técnicamente no había ningún procedimiento técnico que fuera desconocido o nuevo o innovador), así que nunca hizo un yen con su invento. Algo curioso es que karaoke significa "orquesta vacía".