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En un comunicado lleno de ironía, metáforas y demás afición literaria, Marcos criticó la reciente reforma estatal en México y mantuvo que el poder actual está destinado a desmoronarse.

marcos-pipaA pocos días de que que se cumplan 20 años del levantamiento en armas del ejército zapatista como protesta al destierro, la discriminación y a las prácticas monopólicas y antipatriotas del gobierno mexicano, el subcomandante Marcos ha emitido un nuevo comunicado en el que llama a recordar lo que ha sucedido y sigue sucediendo en una letanía que se regodea lo mismo en la denuncia política, que en tropos y recursos literarios. En el comunicado, Marcos, líder visible de la insurrección indígena del estado de Chiapas, revela, a la vez que critica, que está al tanto de los lenguajes digitales y de los sucesos que ocurren en las redes sociales (la generación de likes y shares en la que tanto circula la información, pero en la que tan poca intimidad prevalece).

Este regresar al pasado establece una clara conexión histórica con lo sucedido en el salinato con el Tratado de Libre Comercio, la Reforma Agraria y la reciente reforma estatal que abrirá la industria petrolera a la iniciativa privada. Marcos y los zapatistas, a quienes, como Marcos bien dice, no les preguntaron, pero aún así hablan, tienen especial calificación para hablar sobre estos temas (más allá de teorías de la conspiración sobre vínculos con la CIA o el mismo Salinas), especialmente porque su rebeldía armada en el estado de Chiapas ha alejado a compañías extranjeras que buscan minar los yacimientos de uranio abundantes en esas zonas, actuando, en cierta forma, como guardianes de la tierra. "El oro líquido moderno, el agua y el petróleo, ha sido hurtado sin que eso llame la atención a los grandes medios". En el pasado, señaló, reformas similares solamente han contribuido ha aumentar el precio y disminuir la calidad de los servicios, dejando de paso el campo mexicano devastado. También tuvo palabras para el gobernador del estado, Manuel Velasco:

Si el gran ladrón, Juan Sabines Guerrero, pagó millonadas a los medios para simular gobierno donde sólo hubo despojo, el actual “junior” de la política local paga más porque ha aprendido del actual titular del Ejecutivo Federal (creo que se llama Enrique Manlio Emilio… ¿no? ¿ya ven lo malo de no tener cuenta en tuiter?), que se puede pasar de una averiguación judicial a una lista de candidatos presidenciales para el 2018, con sólo algunas decenas de millones de dólares, un buen Photoshop y una telenovela rosa. 

Marcos, dando bienvenida a la generación de Anonymous, que busca inspirar a la revolución con multimedia, ha compartido al final de su comunicado una serie de videos musicales de YouTube, de bandas de punk y reggae, los cuales pueden verse al final de esta entrada en el sitio Enlace Zapatista. A continuación el comunicado completo:

 

REBOBINAR 2:

DE LA MUERTE Y OTRAS COARTADAS.

Diciembre del 2013.

“Uno sabe que ha muerto cuando las
cosas que lo rodean han dejado de
morir.”

Elías Contreras.
Profesión: Comisión de Investigación del EZLN.
Estado Civil: Difunto.
Edad: 521 años y contando.

Es madrugada, y si a mí me preguntaran, que no lo han hecho, diría que el problema con los muertos son los vivos.

Porque luego suele aparecer esa disputa absurda, ociosa e indignante por su ausencia.

El “yo los conocí-vi-me dijeron” es sólo una coartada que oculta el “yo soy el administrador de esa vida porque administro su muerte”.

Algo así como el “copyright” de la muerte, entonces convertida en mercancía que se posee, se intercambia, circula y es consumida.  Vaya, hasta hay establecimientos para ello: libros de historiografía, biografías, museos, efemérides, tesis, periódicos, revistas y coloquios.

Y está esa trampa de la edición de la historia propia para limar errores.

Se usan entonces los muertos para sobre de ellos levantarse un monumento.

Pero, según mi humilde opinión, el problema con los muertos es sobrevivirlos.

O se muere uno con ellos, un poco o un mucho cada vez.

O se adjudica uno mismo el título de vocero de ellos.  Al fin y al cabo no pueden hablar, y no es su historia, la de ellos, la que se cuenta, sino que se justifica la propia.

O se puede también usarlos para pontificar con el aburrido “yo a tu/su edad”.  Cuando la única forma honesta de completar ese chantaje barato y nada original (casi siempre dirigido a jóvenes e infantes), sería rematar con un “había cometido más errores que tú/usted”.

Y, detrás del secuestro de esos muertos, está el culto por la historiografía, tan de arriba, tan incoherente, tan inútil.  Eso de que la historia que vale y cuenta es la que está en un libro, una tesis, un museo, un monumento, y en los equivalentes actuales y futuros, que no son sino una forma pueril de domesticar la historia de abajo.

Porque están quienes viven a costa de la muerte de otros, y sobre su ausencia construyen tesis, ensayos, escritos, libros, películas, corridos, canciones, y otras formas más o menos estilizadas de justificar la inacción propia… o la acción estéril.

El “no has muerto” puede no ser más que una consigna, si nadie sigue caminando.  Porque en nuestro modesto y no académico punto de vista, lo que importa es el camino no el caminante.

Y, aprovechando que estoy rebobinando esta cinta de días, meses, años, décadas ya, pregunto, por ejemplo:

Del SubPedro, del señor Ik, de la comandanta Ramona ¿valen sus árboles genealógicos? ¿Sus ADN? ¿Sus actas de nacimiento con nombre y apellidos?

¿O lo que vale es el camino que con los sin nombre y sin rostro –es decir, sin linaje familiar y/o escudo heráldico- anduvieron?

De SubPedro ¿vale su nombre real, su rostro, su modo, recogidos en una tesis, una biografía –es decir, en una mentira documentada a conveniencia-?

¿O vale la memoria que de él hay en los pueblos que organizó?  Seguro que los fanáticos de la religión lo hubieran acusado, juzgado y condenado por ser ateo, y los fanáticos de la raza también, pero por ser mestizo y no tener la piel del color de la tierra, en ese racismo inverso que se pretende “indígena”.

Pero la decisión de luchar de SubPedro, del Comandante Hugo, de la Comandanta Ramona, de los insurgentes Álvaro, Fredy, Rafael, ¿vale porque alguien le pone nombre, calendario, geografía?  ¿O porque esa decisión es colectiva y hay quien sigue?

Cuando alguien vive y muere luchando, ¿nos dice en su ausencia “recuérdenme”, “hónrenme”, “cárguenme”?  ¿O nos impone “sigan”, “no se rindan”, “no claudiquen”, “no se vendan”?

Quiero decir, yo siento (y hablando con otros compas sé que no es sólo mi sentimiento) que la cuenta que tengo que darle a nuestros muertos es qué se ha hecho, qué falta y qué se está haciendo para completar lo que motivó esa lucha.

Probablemente esté equivocado, y alguien me diga que el sentido de toda lucha es perdurar en la historiografía, la historia escrita o hablada, porque es el ejemplo de los muertos, su biografía administrada, la que motiva a los pueblos a luchar, y no las condiciones de injusticia, de esclavitud (que es el nombre real para la falta de libertad), de autoritarismo.

He platicado con algunas compañeras, compañeros, zapatistas del EZLN.  Cierto, no con tod@s, pero sí con quienes todavía puedo ver, con quienes puedo estar.

Hubo tabaco, café, palabras, silencios, acuerdos.

No fue el ansia de perdurar, sino el sentido del deber lo que nos colocó aquí, para bien o para mal.  La necesidad de algo hacer frente a la injusticia milenaria, esa indignación que sentimos como la característica más contundente de “humanidad”.  No pretendemos lugar alguno en museos, tesis, biografías, libros.

Así que, en el aliento postrero, una zapatista, un zapatista, nos preguntamos “¿me recordarán?”  O nos preguntamos “¿se dio un paso en el camino?”, “¿hay quién lo sigue andando?

Nosotras, nosotros, cuando vamos a la tumba de Pedro, ¿le decimos lo que hemos hecho para que lo recuerden o le contamos lo que se ha hecho en la lucha, lo que hace falta (siempre falta lo que falta), lo pequeños que somos aún?

¿Le damos buenas cuentas si tomamos el “Poder” y si le levantamos una estatua?

¿O si le podemos decir “Oí Pedrín, aquí seguimos, no nos vendimos, no claudicamos, no nos rendimos”?

Y, bueno, ya en esto de cuestionar…

Esto de tomar otro nombre y ocultar el rostro, ¿es para escondernos del enemigo o para desafiar su escalafón de mausoleo, su nomenclatura jerárquica, sus ofertas de compra-venta así sea disfrazadas de puestos burocráticos, premios, loas y alabanzas, clubes grandes o pequeños de seguidores?

/sí mi buen, los tiempos cambian, antes al maestro o maestra –o al equivalente de mandarín del conocimiento- se le cortejaba cargándole los libros, lisonjeando sus palabras, mirándol@ con arrobamiento.  Ahora se postea en sus escritos, se dan “likes” en sus páginas web, se suma en el número de seguidores que trinan desordenados…/

Quiero decir, ¿nos importa quiénes somos?  ¿O nos importa lo que hacemos?

La evaluación que nos interesa y afecta, ¿es la de afuera o la de la realidad?

¿La medida de nuestro éxito o fracaso está en lo que de nosotros aparezca en los medios de paga, en las tesis, en los comentarios, en los “pulgares arriba”, en los libros de historia, en los museos?

¿O en lo logrado, lo fallado, lo acertado, lo pendiente?

Y rebobinando más…

De la Chapis, ¿importa que era creyente y una cristiana consecuente, o importa que vivió y luchó, con y en su ser cristiana, por quienes nunca la conocieron? Seguro que los fanáticos del ateísmo la hubieran acusado, juzgado y condenado por no profesar la religión de los ismos que pretende monopolizar la explicación y dirección de todas las luchas.

Alguna vez, después de leer El Evangelio según Jesucristo de José Saramago, la Chapis buscó al literato y compañero para decirle no sólo que no le gustaba su libro, también que ella iba a escribir su propia versión del tema.  ¿Importa si llegó a encontrarse con Saramago, si le dijo eso, si escribió su versión?  ¿O importa su decisión de hacerlo?

Y del Tata Don Juan, ¿vale sólo por sus apellidos “Chávez Alonso”, su sangre purépecha, el sombrero que más lo cubría y lo mostraba, como si un pasamontañas portara?  ¿O vale también por los caminos que se honraron con su paso originario en varios continentes?

Las niñas y los niños asesinados en la Guardería ABC, en Hermosillo, Sonora, México, que apenas alcanzaron unas letras de biografía, ¿valen por las líneas y minutos que alcanzaron en los medios de comunicación?  ¿O valen por la sangre que sangre y vida les dio, y ahora se empeña en una digna terquedad que busca justicia?  Porque esos niños y niñas valen también ahora, aunque ausentes, por los padres y madres que con su muerte parieron.

Porque la justicia, amigos y enemigos, es también evitar que se repita la injusticia, o que cambie de nombre, de rostro, de bandera, de coartada ideológica, política, racial, de género.

-*-

Quiero decir, nosotros (y otr@s como nosotros, muchos, muchas, tod@s) luchamos por ser mejores, y aceptamos cuando la realidad nos dice que no lo hemos logrado, pero no por eso dejamos de seguir luchando.

Porque no es que acá no honremos a nuestros muertos.  Lo hacemos, sí.  Pero es que luchando lo hacemos.  Todos los días, a todas horas.  Y así hasta que miremos el suelo, primero al mismo nivel, luego hacia arriba, cubriéndonos con el paso compañero.

-*-

En fin, se alargan las cuartillas y con ellas crece también la certeza de que todo esto no le importa a nadie, que no es trascendente, que no es lo que la-Nación-el-momento-histórico-la-coyuntura demanda, que es mejor contar un cuento… o hacer una biografía… o levantar un monumento.

Y de las 3 cosas, estoy firmemente convencido de que la única que vale la pena es la primera.

Así que les contaré, tal y como me la refirió Durito, la historia del Gato-Perro (ojo: ahora sí leer “rebobinar 3”).

Vale.  Salud y, de los muertos, mirad sobre todo el camino que su paso anduvo, que aún necesita pasos que lo caminen.

El Sup acomodándose el pasamontañas con macabra coquetería.

P.D. QUE TOMA PARTIDO EN UN DEBATE REALMENTE DE ACTUALIDAD.- “Los videojuegos son la continuación de la guerra por otros medios”, sentencia Durito.  Y agrega: “En la milenaria lucha entre los fanáticos del PS y el Xbox sólo puede haber un perdedor: el usuario”.  No me atreví a preguntarle a qué venía eso, pero supongo que más de un@ entenderá.

P.D. DEMASIADO EXTENSA PARA CABER EN UN “TUIT” (debe ser por lo abultado de la factura).- El autodenominado “gobernador” de Chiapas, México, ha declarado solemnemente que su administración “se ha apretado el cinturón” con un programa de austeridad.  Como muestra de su decisión, se ha gastado más de 10 millones de dólares en una campaña publicitaria nacional que no por masiva y costosa es menos ridícula… e ilegal.  Pero como algunos medios se llevan su tajada, el “imberbe”, “inexperto” e “inmaduro” empleado de un negocio que ni es partido, ni es verde, ni es ecologista, ni es de México (bueno, ni él es gobernador, así que para qué detenerse en detalles) es ahora, en las páginas y segmentos de la misma prensa que lo atacaba por “niñato”, un “hombre de Estado” que no gasta en su promoción personal, sino “en atraer turismo a Chiapas”.  Sí mi buen, ya las agencias turísticas lanzan el turipaquete “Conozca al Güero Velasco”, en plan “all included” que viene con un “kit” con anteojeras para no ver a los grupos paramilitares, ni la miseria y el crimen que pululan en las principales ciudades chiapanecas (Tuxtla Gutiérrez, San Cristóbal de las Casas, Comitán, Tapachula, Palenque), en una entidad donde se supone que los indígenas sean los pobres, no los mestizos.  Si el gran ladrón, Juan Sabines Guerrero, pagó millonadas a los medios para simular gobierno donde sólo hubo despojo, el actual “junior” de la política local paga más porque ha aprendido, del actual titular del Ejecutivo Federal (creo que se llama Enrique Manlio Emilio… ¿no? ¿ya ven lo malo de no tener cuenta en tuiter?), que se puede pasar de una averiguación judicial a una lista de candidatos presidenciales para el 2018, con sólo algunas decenas de millones de dólares, un buen Photoshop y una telenovela rosa.

P.D. DE COYUNTURA REITERADA.-  Permítame usted, dama, caballero, señor, señora, señorita, niño, niña, otroa.  Permítame que, impertinente al fin, no le deje cerrar la puerta y quedarse solo, sola, rumiando su frustración y buscándole responsables, que es así como rabian quienes tienen un altar fijo y un ídolo cambiante.  Y si no pongo el pie para evitar que cierre usted la puerta y quede a salvo en su castillo de dogmas, y, en cambio, meto las narices donde no me toca, acháquelo usted a mi nariz, ya de por sí impertinente en tamaño y forma.  Ande, permita que interrumpa su odio amortiguado, seco, estéril, inútil.

Venga, sosiéguese, tome asiento, respire hondo.  Sea fuerte y compórtese con estudiada sensatez, como esas parejas que se separan “como personas maduras” aunque se mueran de ganas por romperle la cabeza al susodicho… o susodicha (no olvidar la equidad de género).

¿De modo que, cuando ustedes obtienen algo es por su solo esfuerzo?  Ah, pero cuando cosechan una derrota, ahí sí democratizan la responsabilidad… y se autoexcluyen.  “Los foros son una farsa”, sentenciaron.  “No se aceptan encapuchados”, decretaron (y ni pensar en poner una reclamación en la CONAPRED por discriminar la forma de vestir).  “Sólo nosotros solos triunfaremos y la Nación nos estará eternamente agradecida, estarán nuestros nombres en libros de texto, congresos, estatuas, museos”, se alegraron de antemano.

Luego pasó lo que pasó y, como antes, ahora voltean a ver a quién culpar del fracaso de esa lucha arriba.  “Faltó la unidad”, dicen, pero piensan “faltó que se subordinaran a nuestra dirección”.

El despojo disfrazado de reforma constitucional no inició en este gobierno.  Empezó a formalizarse con Carlos Salinas de Gortari y su reforma al artículo 27.  El despojo agrario fue entonces “cubierto” por las mismas mentiras que ahora envuelven las mal llamadas reformas: ahora el campo mexicano está completamente destrozado, como si un paquete de bombas atómicas lo hubiera arrasado.  Y pasa ya con el total de las reformas.  La gasolina, la energía eléctrica, la educación, la justicia, todo será más caro, de peor calidad, más escaso.

Antes de eso y aún antes de las actuales reformas, los pueblos originarios eran y son despojados de sus territorios, que lo son también de la Nación.  El oro líquido moderno, el agua y no el petróleo, ha sido hurtado sin que eso llame la atención de los grandes medios.  El hurto del subsuelo, tan claramente denunciado en la cátedra Tata Juan Chávez Alonso por el Congreso Nacional Indígena, apenas recibió unas cuantas líneas desganadas en la prensa de paga que hoy lamenta que EL PUEBLO, esa entelequia tan a modo político mediático, no haga nada para frenar el robo legal e ilegítimo que se titula “reforma energética”.  El despojo es todos los días y en todas partes.  Pero es hasta ahora que se dice que la Patria fue traicionada.

Y ahora usted, que fue sordo, se indigna porque no lo escuchan ni siguen.

Y dice que no se hace nada porque no ve nada.  Dice y se dice: “vale lo que YO hago o lo que bajo mi tutela, en mi calendario y en mi geografía se hace.  Lo demás, no existe porque no lo veo”.

¿Y cómo podría ver algo si usa las anteojeras que el Poder le regala?

¿Ahora descubre que el Estado no sólo renuncia a ser un amortiguador en el vendaval de despojos que es el Neoliberalismo, sino que, además, acude presuroso a disputarse las migajas que el verdadero Poder le arroja?

Mire usted, lo que pasa es que el mundo es redondo, da vueltas, cambia.  Y de poco o nada le puede servir ese catálogo de evidencias duales: izquierda y derecha, reaccionario y progresista, antiguo y moderno, y sinónimos y antónimos tan de moda en la política de arriba.

Mire, lo que ocurre es, simple y sencillamente, que su pensamiento está decrépito.

Y empezó a vencerse en el momento mismo en que decidió abrazar al de arriba (usando el viejo truco –que ahora se les revierte- de derecha-izquierda-progresista-reaccionario, inventándose coartadas y vistiéndolas de las mismas palabras que hoy le entrampan), olvidando que los de arriba no aceptan abrazos sino genuflexiones.

No, no es que usted no tenga ideas y banderas.  Es sólo que están desvencijadas.  No importa cuánta modernidad las vista, ni cuántas palabras altisonantes se digan en torno a ellas, ni cuántos tuits las repitan, ni cuántos likes y comentarios convoquen.

Usted, que esperaba una proclama, la sangre anónima derramada, el clarín con su bélico acento, las ocho columnas, las imágenes con sangre ofrendada en el altar de la Patria que, faltaba más, ustedes, y sólo ustedes, habrán de redimir.

 / No mi buen, si le digo que el zapatismo ya no es lo que era antes, ¿se acuerda cómo hace casi 20 años nos emocionábamos con las imágenes de los muertos tan anónimos que ni rostro ni nombre alcanzaban, tan lejanos, tan indígenas, tan chiapanecos? / Por cierto, ¿Ocosingo queda en Medio Oriente? / Ah, y sus iniciativas, tan brillantes cuando había un templete para nosotr@s. / Por otro lado, ¿quién puede tomar en serio a quien declina inscribirse en la movilización o movimiento (ojo: no es lo mismo, ya aprendan a diferenciar) de moda?  ¿O a analizarla, clasificarla, juzgarla, archivarla? / Lo dicho, están acabados, ya ni a la prensa invitan a sus celebraciones, ¿qué pueden celebrar como no sea nuestra absolución o condena? / Ah, pero lo que nunca les perdonaremos a estos zapatones, no es sólo que no se hayan muerto todos –y con ello nos hubieran negado el derecho a administrar sus muertes en el largo laberinto de los mausoleos, los corridos, los “no has muerto camarada, tu muerte será administrada”-, sino que también a sus muertes las hayan hecho tan… tan… tan rebeldes /.

Y nada, que en lugar de eso… ¡posdatas!

Ya sé que no le importa, pero para las encapuchadas y encapuchados de acá, la lucha que vale no es la que se ha ganado o perdido.  Es la que sigue, y para ella se preparan los calendarios y las geografías.

No hay batallas definitivas, ni para vencedores ni para vencidos.  La lucha seguirá, y quienes ahora se regodean en el triunfo verán derrumbarse su mundo.

Por lo demás, no se preocupe.  Usted no ha perdido nada porque por nada ha luchado realmente.  Lo único que ha hecho es delegar en otro el conseguirle el monopolio de una victoria que no llegará.

El de arriba caerá, sin duda.  Pero su derrumbe no será producto de una lucha monopolizada, excluyente y fanática de sí misma.

Si gusta, siga usted tirando de arriba, celebrará cada pequeño movimiento del monolito, pero la cuerda se reventará una y otra vez.

Las estatuas y los autoritarismos se tumban desde abajo, de modo que no quede el basamento para que un nuevo busto supla al anterior.

Mientras tanto, y es mi humilde opinión, lo único que vale la pena hacer allá arriba es lo que hacen las aves: cagarse.

Vale de helado de nuez, manque haga frío.

El Sup preparándose para…

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Ve y escucha los videos que acompañan este texto.

 

 

Las opiniones expresadas en este artículo son responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la posición de Pijama Surf al respecto.

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Es difícil de explicar por qué El Chapo Guzmán no fue detenido antes; exdirector de la DEA señala que El Chapo financió campaña de Peña Nieto.

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La noticia del año en México es sin duda la captura del Chapo Guzmán (la segunda, al menos en cuanto al interés o indignación de los usuarios en las redes sociales, había ocurrido hace tan sólo unos días cuando se dio a conocer la portada de la revista Time en la que aparece el presidente Enrique Peña Nieto, "el salvador de México" en lo que hoy se puede leer como el elogio de un acto que aún no realizaba). Joaquín Guzmán Loera fue encontrado tranquilamente en un hotel de Mazatlán, después de más de una década de una supuestamente incesante investigación, luego de que se escapara de manera sospechosa por la puerta abierta del penal Puente Grande en el 2001.

Numerosos presidentes han felicitado a Peña Nieto (incluyendo a Fox, acusado de permitir su fuga de prisión) y la prensa internacional cubre positivamente la acción de haber, por fin, detenido a un narcotraficante que era una de las grandes amenazas mundiales contra el orden establecido. Se cosechan los beneficios de haber podido detener a un prófugo de la ley que dos sexenios panistas no lograron hacer. De manera similar Barack Obama, quien visitó México esta semana, logró cosechar los beneficios políticos de haber acabado con Osama bin Laden, algo que George W. Bush no pudo hacer en sus dos periodos (el mismo funcionario que reveló a AP la captura del Chapo lo comparó con bin Laden).

Rompiendo con el protocolo que había iniciado para quitarle notoriedad a los narcos y afectar el aura de (anti)héroes que tienen en algunas partes del país, el gobierno de Peña Nieto decidió retomar el ritual de Calderón para presentar capos, no pudiendo dejar de lado la oportunidad de colgarse la medalla con foto incluida.

La editorial del diario La Jornada de hoy señala: 

Con esos antecedentes  resulta inevitable que la captura anunciada ayer se vea envuelta en la suspicacia y que la opinión pública encuentre inconsistencias que deben ser explicadas: la más obvia es que quien es descrito como jefe máximo de una organización delictiva que mueve miles de millones de dólares haya podido ser capturado sin resistencia significativa y carente de un dispositivo de seguridad numeroso y bien armado. Debe mencionarse, asimismo, las coincidencias insoslayables de que Guzmán Loera haya sido detenido a menos de 48 horas de la visita a México del presidente estadounidense, Barack Obama, y que su libertad haya coincidido de manera casi exacta con el periodo en el que la Presidencia de la República fue ocupada por políticos procedentes del Partido Acción Nacional.

Los antecedentes que cita son el hecho de que El Chapo Guzmán lograra tender una red de negocios ilícitos que permea todo el país y varias partes del mundo sin ser detenido. Continúa la editorial:

En muchas ocasiones diversas voces autorizadas señalaron la falta de voluntad política para recapturar al Chapo y el hecho es que en la segunda y muy próspera fase de su carrera delictiva, el capo oriundo de La Tuna, Badiraguato, Sinaloa, recibió ayudas tan insospechadas como las armas que la oficina gubernamental de control del alcohol, tabaco y armas de fuego (ATF, por sus siglas en inglés) envió a su organización en el contexto de una supuesta operación encubierta y como los movimientos de lavado de dinero que la agencia antidrogas del país vecino (DEA) realizó para el cártel del Pacífico, encabezado por El Chapo.

La participación de agencias del gobierno de Estados Unidos en la política contra el narco en México ha sido documentada por cables de WikiLeaks, mostrando la gran injerencia que tuvo (o tiene) Estados Unidos en la guerra contra las drogas en México. Anteriormente la CIA, ya sea para infiltrar al narco o por cobrar parte del negocio, ha realizado prácticas en las que agentes suyos han vendido drogas a gran escala o han colaborado con el mismo narco (el agente Barry Seal volaba avionetas con cargamentos de cocaína de Colombia a Estados Unidos, por citar sólo un ejemplo).

saving-peña-nietoResulta poco probable que la captura del Chapo Guzmán no haya sido uno de los temas de la visita de Obama a México esta semana. El funcionario estadounidense que dio a conocer la noticia de la captura a la agencia AP señaló que habían estado siguiendo al Chapo Guzmán por semanas, por lo que es evidente que se escogió de manera calculada la fecha de su captura. A lo que se agrega la suspicacia de que el narotraficante más buscado del mundo, líder de un cártel que es considerado una sofisticada organización equivalente a un ejército armado (al menos éste es el discurso que se maneja en "la guerra contra las drogas"), no haya ofrecido resistencia armada a su captura.

La impresión que dejan las crónicas de sus últimos días o del lugar donde supuestamente habitaba es bastante modesta. Reconozco que esto es sólo una especulación, pero quizás el Chapo perdió las alianzas con el poder que le habían permitido mantenerse en libertad o simplemente llegó el momento de la narrativa, en esa política ficción que se suele "guionar" en el poder, en el que al personaje le toca ser capturado. (En relación a esto un notable artículo escrito por Ed Vullamy en The Guardian analiza la historia de la relación entre el narco y el poder, desde el capo Miguel Ángel Felix Gallardo a El Chapo Guzmán, una convivencia expresada a través de la "Paz Mafiosa" en la que el gobierno deja operar al crimen organizado a cambio de que éste se subordine o al menos se mantenga relativamente aplacado).

Los que buscan ver coincidencias en el tablero político (dados a veces a la conspiranoia) apuntarán a que las visitas de Obama suelen dejar una estela de sucesos nacionales. Días después de su visita en el 2009 se dio a conocer la epidemia de la influenza (con cierto pánico mediático, contrastante con la actualidad en la que se trata de desestimar lo que está ocurriendo en cuanto contagios se refiere). El año pasado Obama se reunió en mayo con Peña Nieto, despertando suspicacias acerca de que la reunión fue para preparar el camino de la reforma energética.  

Según la editorial de La Jornada, los sucesos actuales hacen cuestionarse "en qué medida se mantiene el modelo de indeseable supeditación de las policías y fuerzas armadas mexicanas a dependencias de Washington". En este caso esto puede haberse reflejado en el hecho de que fue la prensa estadounidense la que dio a conocer la captura de Guzmán Loera, citando como fuente a un alto funcionario estadounidense. Y su captura  fue un esfuerzo coordinado con la DEA.

La gente en México ha vivido en los años recientes casos que permiten volver a sospechar del mensaje oficial. Recordemos el asesinato de Luis Donaldo Colosio con todas sus inconsistencias, realizado en teoría por un asesino solitario, Mario Aburto, el Lee Harvey Oswald mexicano, un hombre que fue duplicado por las autoridades, según sus propias palabras en una nota publicada por El Universal. Quizás por esto no sea extraño que de entrada surjan teorías de la conspiración en torno a la detención de El Chapo. La más radical: la emitida por un sitio de aspecto dudoso llamado Diario de Tijuana, que señala que el hombre que fue detenido es Gregorio Chávez, un simulacro del Chapo reclutado por miembros del CISEN (en esa búsqueda de talentos ya tradicional que logra encontrar doppelgängers).

Andres Manuel López Obrador señala sobre la detención que se trata de una distracción mediática, que diverge la atención de cosas más importantes  y que no significará un golpe sustancial al narco, ni mucho menos.

No son sólo los mexicanos los que ven una posible conspiración o colusión entre Guzmán y el gobierno, en una nota publicada por CNN, el exdirector de la DEA en El Paso, Phil Jordan, manifiesta su sorpresa de que El Chapo fuese detenido. "No hay forma de que hubiera apostado a que lo detendrían bajo esta administración, al menos de que haya traicionado a alguien o no haya hecho pago completo de sus sobornos. Algo salió mal", una declaración bastante fuerte que palidece ante lo que dijo en entrevista a Univisión: "Nunca pensaba que con el PRI lo iban a arrestar porque ‘Chapo’ Guzmán metió mucho dinero a la campaña de Peña Nieto, así es que me sorprendió cuando lo arrestaron, allá en Mazatlán”, algo que según él está documentado por las agencias de inteligencia de Estados Unidos. Jordan también dijo que El Chapo había dado millones de dólares al PAN anteriormente para protegerse y sugirió que en Estados Unidos también pudo haber realizado sobornos. Finalizó diciendo que es posible que Guzmán haya llegado a un acuerdo con el gobierno para entregarse, al tiempo que Caro Quintero tomaba su lugar (el verdadero jefe según Jordan). La información dada a conocer por Jordan inicia una candente discusión en redes sociales entre personas que suponen que por venir de un autoridad debe ser tomada como verdad y personas más cautelosas que sugieren que no hay que creer en una conspiración sin que existan pruebas. Cualquiera puede tirar piedras.

Lo anterior hace pensar, sin suscribir las hipótesis que sugieren que el Chapo trabajaba para la CIA o algo por estilo, o que ni siquiera es el Chapo verdadero, que la detención fue orquestada —como un as bajo la manga—, quizás desde algún tiempo atrás, con un fin político. Evidentemente todo acto del gobierno y de los políticos tiene un "fin político", pero en este caso podría revelar una agenda ligada a la manipulación de la opinión pública y mostrar que existe una compleja relación con el narcotráfico que no es solamente la de perseguirlo, sino también la de usarlo para esa misma agenda política que administra la opinión pública y se beneficia de eventos mediáticos como la captura de un célebre narco.

 

Twitter del autor: @alepholo

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