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Nieve virtual ayuda a aliviar el dolor de pacientes quemados

Ciencia

Por: pijamasurf - 08/30/2013

SnowWorld, un juego de realidad virtual, no sólo distrae a pacientes de quemaduras de su propio dolor sino que ayuda a aligerarlo por medio de la evocación de una temparatura fría.

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En el futuro, y ya en la actualidad, la realidad virtual no sólo podría servir como terapia para inducir experiencias extra-corporales o para tratar desórdenes perceptivos, sino que podría ayudar (ya lo está haciendo) a víctimas de quemaduras severas. Science Central sigue la historia de Sam Brown, un soldado que sufrió quemaduras extremas cuando servía a la armada estadounidense en Afganistán, y quien en un juego de realidad virtual llamado SnowWorld ha encontrado alivio temporal a su incontenible dolor.

En SnowWorld, los pacientes juegan con un disparador de bolas de nieve bastante básico contra un contrincante hecho también de nieve.

“El juego fue como un ruido blanco que cancelaba el dolor, mejor aun que la morfina”, escribe Jay Kirk, creador del videojuego. Al parecer, el hecho de que los pacientes piensen en el frío de la nieve y en su blancura los aleja de pensar en su propio dolor causado por el fuego. Los gogles de realidad virtual son puestos sobre los ojos de los pacientes cuando estos están recibiendo dolorosas terapias de rehabilitación epidérmica.

Sam Brown, quién fue uno de los primeros en recibir esta terapia reportó haber sentido alivio y una suerte de nostalgia por tiempos felices que pasó alguna vez en la nieve de Colorado; como si SnowWorld lo catapultara a su “lugar feliz” y pudiera olvidar por un segundo la realidad de su cuerpo. En los resultados de los estudios, las señales de dolor enviadas al cerebro disminuyeron en cantidades considerables. Desde entonces SnowWorld está siendo considerado seriamente como una terapia alternativa para todos los pacientes de quemaduras extremas.

 

Aquí un video que ilustra el caso (en inglés):

 

 

[Slate]

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Lingüista reconstruye el sonido del proto-indoeuropeo, uno de los primeros lenguajes de la humanidad

Ciencia

Por: pijamasurf - 08/30/2013

En un ejercicio científico y también profundamente imaginativo, un investigador de Kentucky realizó una lectura de "La oveja y los caballos", una fábula escrita con vocabulario proto-indoeuropeo que especula en torno al sonido que pudo tener este antiguo lenguaje.

El proto-indoeuropeo (PIE) es un proto-lenguaje que en la lingüística se considera el antecedente de prácticamente todos los idiomas importantes que se hablan y se hablaron en India, Europa y Asia Menor (sánscrito, griego, latín, sueco, inglés, ladino y un interminable etcétera). De acuerdo con los especialistas, la antigüedad del proto-indoeuropeo oscila entre 4 mil y 10 mil años.

A mediados del siglo XIX, el alemán August Schleicher utilizó el vocabulario reconstruido del PIE para una fábula que tituló Avis akvāsas ka, La oveja y los caballos. Los propósitos de Schleicher era tanto morfológicos como fonológicos: por un lado mostró un posible aspecto de las palabras que utilizaron los hablantes del PIE (por más que no se conserve testimonio escrito de este) y, por otro, ensayó igualmente una posibilidad de su sonido, otro de los aspectos más enigmáticos del proto-lenguaje.

Esta es la versión Schleicher de La oveja y los caballos (1868), con una traducción al español a continuación.

Avis akvāsas ka

Avis, jasmin varnā na ā ast, dadarka akvams, tam, vāgham garum vaghantam, tam, bhāram magham, tam, manum āku bharantam. Avis akvabhjams ā vavakat: kard aghnutai mai vidanti manum akvams agantam. Akvāsas ā vavakant: krudhi avai, kard aghnutai vividvant-svas: manus patis varnām avisāms karnauti svabhjam gharmam vastram avibhjams ka varnā na asti. Tat kukruvants avis agram ā bhugat.

 

La oveja y los caballos

[En una colina,] una oveja que no tenía lana vio caballos, uno de ellos arrastraba una pesada carreta, otro cargaba una gran carga y otro cabalgaba rápidamente con un jinete. La oveja le dijo a los caballos: «Me duele el corazón viendo un hombre manejando caballos». Los caballos dijeron: «Escucha, oveja: nuestros corazones nos duelen cuando vemos esto: un hombre, el amo, convierte la lana de una oveja en ropa abrigada para sí mismo. Y la oveja no tiene lana». Al oír esto, la oveja huyó a la pradera.

Cabe mencionar que el texto de Schleicher ha sido revisado en varias ocasiones desde que fue publicado, la última en 2007, sobre todo en razón de los avances en las investigaciones relacionadas con el PIE. Así, por ejemplo, la grafía con que actualmente se maneja la fábula ha variado significativamente, incorporando modificaciones a los signos que, desde un punto de vista lingüístico, representan mejor al lenguaje. Aquí la última de esas versiones: 

Frederik Kortlandt (2007)

ʕʷeuis ʔkeuskʷe

ʕʷeuis iosmi ʕuelʔn neʔst ʔekuns ʔe 'dērkt, tom 'gʷrʕeum uogom ugentm, tom m'geʕm borom, tom dgmenm ʔoʔku brentm. ʔe uēukʷt ʕʷeuis ʔkumus: kʷntske ʔmoi kērt ʕnerm ui'denti ʔekuns ʕ'gentm. ʔe ueukʷnt ʔkeus: kludi ʕʷuei, kʷntske nsmi kērt ui'dntsu: ʕnēr potis ʕʷuiom ʕulʔenm subi gʷormom uestrom kʷrneuti, ʕʷuimus kʷe ʕuelʔn neʔsti. To'd kekluus ʕʷeuis ʕe'grom ʔe bēu'gd. 

Recientemente Andrew Byrd, lingüista de la Universidad de Kentucky, grabó una lectura de la fábula que a su vez difundió el sitio io9. Se trata de un ejercicio científico, sí, pero también sumamente imaginativo, fascinante en su atisbo a palabras que posiblemente se pronunciaron en una de las primeras etapas de nuestra historia común, cuando el género humano despertaba apenas a las posibilidades del lenguaje. Al escucharlos es posible percibir cierta familiaridad, como si los sonidos, aunque incomprensibles, fueran también vagamente conocidos.