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La priorización de los rituales para lograr más en menos tiempo

Buena Vida

Por: pijamasurf - 07/23/2013

El ritual de hacer intervalos de trabajo a lo largo de nuestro día podría ayudarnos a lograr mucho más en menos tiempo, y hacer todo con la mayor efectividad posible.

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Estudios recientes han demostrado que los rituales pueden traducirse, con notable efectividad, en beneficios concretos. Tony Schwartz, jefe ejecutivo de The Energy Project, nos sugiere programar comportamientos muy específicos en nuestro día a día para mejorar nuestro desempeño físico y laboral, y poder disfrutar la vida con mucho más clama. Lo primero que sugiere es que, en lugar de correr por un periodo de 40 minutos o una hora, corras en pequeños intervalos de 30 a 60 segundos a velocidades mucho mayores, con los mismos 30 o 60 segundos de descanso entre cada uno. Así, tu ejercicio diario no pasará de quince minutos.

La razón por la que recomienda esto, además por el ahorro de tiempo, es la creciente evidencia en que ejercicios cortos e intensos son una mejor manera de entrenar. Cuatro minutos de ejercicio intenso produce la misma salud cardiovascular que los ejercicios aeróbicos más largos. Y usualmente lo que es benéfico para nosotros físicamente tiende a ser benéfico mental y emocionalmente.  

La mayoría de nosotros sentimos el desafío de hacer más cosas más eficientemente, en un mundo que inexorablemente aumenta su demanda sobre nosotros. La respuesta lógica es que necesitamos más tiempo, pero así como eso puede ser contra productivo en el ejercicio, también lo puede ser en el trabajo.  

El poder de trabajar durante el día en periodos de concentración no más largos de 90 minutos cada vez, seguidos de un descanso, es notablemente eficiente. Puedes lograr hacer mucho más en periodos más cortos de tiempo si incrementas tu concentración.

“La dificultad es la siguiente”, apunta Schwartz. “Así como correr intervalos de alta intensidad es demandante, incómodo y casi insoportable cuando llegas al final de cada uno, concentrarte solamente en una tarea en intervalos sucesivos es mentalmente desgastante y a veces agotador”. El punto es que la alta eficiencia requiere mucho más tolerancia con los periodos de incomodidad”.

La respuesta a todo esto puede ser priorizar el ritual como modus vivendi. Programar comportamientos específicos para hacer una y otra vez hasta que se vuelvan casi automáticos y requieran menos atención. (Entre más pensemos en algo, más rápido nos acabaremos nuestra reserva de voluntad y de disciplina). Pueden ser rituales como hacer lo más importante y lo que más trabajo cuesta en el momento en que despiertas, que es cuando más energía tienes; o salir a caminar cada dos horas para tomar aire y poder concentrarte mejor cuando regreses, o lo que se te ocurra que pueda funcionar para que te quede más tiempo libre para disfrutar de la vida.

[NYTimes]

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Hay amantes de los perros y luego está Gary Matthews, un hombre de 47 años que quiere ser un perro.

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La  afinidad de Gary Matthews con los perros comenzó cuando era niño. Se apodó a sí mismo “Pongo” en honor a un perro de los 101 dálmatas, pero a la edad de 12 se volvió admirador de la serie Here’s Boomer y cambió su apodo por “Boomer”.

article-2473551-18EE7AD700000578-784_306x489Hoy, cada vez que puede se pone un disfraz de perro ovejero que él mismo construyó con papel y sale a la calle a caminar en cuatro patas, come de un plato para perro y duerme en una casa de perro que tienen dentro de su casa. Incluso ha perfeccionado su “ladrido Boomer”.

"Veía Here’s Boomer y me aprendía partes de su personalidad y comportamiento”, apunta Matthews.   “Cuando ladro, lo que puedes oír es el resultado de escuchar mis películas y aprenderme la voz de         Boomer del soundtrack. Cosas como ésa se han combinado con mi personalidad y me han hecho un mejor perro”.

Pero mientras que sus amigos y familiares han aceptado su comportamiento y su apodo, el Estado de Pensilvania no le dará reconocimiento oficial. En 2010 Matthews trató de cambiar su nombre a “Boomer The Dog”, pero el juez Ronald W. Folino rechazó su solicitud argumentando que si Matthews, por ejemplo, llamara al 911 para pedir ayuda, el operador podría no tomarlo en serio si se identificara como “Boomer The Dog”.

Puedes ver más sobre Matthews en el siguiente video (en inglés):