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En una sociedad obsesionada con el sexo, qué tienen que decir los asexuales

Sociedad

Por: pijamasurf - 03/07/2013

El 1% de la población es asexual, ¿cuáles son las causas de esta orientación sexual tan poco reconocida y tan discriminada? ¿Puede una persona vivir plenamente sin participar en el juego de la energía sexual?

 

La modernidad puede describirse en muchos aspectos como la aceleración de la tecnología y el incremento exponencial de la información. Una de las consecuencias de esta explosión cultural es que obliga a que lo privado se vuelva público, a que lo secreto se desoculte o, haciendo eco de Baudrillard, a que la escena se vuelva obscena. Así las cosas vivimos inundados de mensajes sexuales --ya sea porque cumplen una estrategia viral de consumo o porque son la extensión de nuestra propia máquina biológica en búsqueda de reproducirse, sirviéndose de cualquier aparato de transmisión memética para perpetuar su genética. En este marco, dentro de una sociedad naturalmente obsesionada con el sexo, para algunos podría resultar increíble que algunas personas simplemente no están interesadas en el sexo.

Se calcula que el 1% de la población mundial es asexual, aunque la investigación es limitada y de suyo difícil. Es hasta hace poco que se acepta propiamente la asexualidad como una orientación sexual y no como una invención psicológica o un mecanismo de defensa. Un artículo de The Guardian rastrea la vida de personas que nunca han tenido sexo y que no sienten el menor deseo, pese a haber formado relaciones de parejas y en algunos casos tener sentimientos románticos.

La asexualidad es la orientación sexual que más discriminación recibe, principalmente porque no es ni siquiera aceptada como algo real. En los últimos años han surgido algunas comunidades de apoyo, como el sitio Aven (Asexuality Visibility and Edutacion Network) que cuenta con más de 50 mil miembros. Otro sitio, Platonic Partners, ayuda a las personas que quieren tener una pareja pero no quieren (o no pueden) tener sexo.

Otro de los grandes problemas de los asexuales que no afecta a otras orientaciones sexuales es por supuesto la saturación sexual de nuestra cultura que los deja fuera de la temática dominante.  "Vivir en un mundo que sostiene que lo romántico y lo sexual son los ideales más altos a los cuales podemos aspirar es difícil", dice Bryony, estudiante de biología de 20 años, quien agrega que constantemente se ve dejado fuera de conversaciones que giran en torno al sexo, quizás un poco como llega a ocurrir cuando una persona se encuentra con un grupo de personas que están borrachas o han consumido alguna droga y no le parece muy chistoso lo que dicen (sólo que en este caso el sexo es la droga que mueve al mundo). 

Los asexuales enfrentan numerosos retos en una sociedad como la nuestra, por una parte se suele creer que su asexualidad es represión sexual, y se caricaturiza como miedo "a salir al clóset", o en círculos machistas, en el caso de los hombres, como miedo a la vagina (y viceversa en el caso de las mujeres con el pene),  comúnmente mofándose con frases como "es que no has probado esta...". En el documental (A)Sexual, se le pregunta a personas qué es asexual y contestan que el "musgo" o "los renacuajos".

No existen muchas respuestas sobre qué es lo que determina que una persona sea asexual. Lori Brotto, profesora del Departamento de Ginecología de la Universidad de British Columbia, señala que existen igual cantidad de hombres y mujeres asexuales; los hombres se masturban más que las mujeres (acaso paliando una urgencia fisiológica). Cuando Brotto sometió a mujeres asexuales a estímulos visuales las reacciones fueron similares a las reportadas entre mujeres con un instinto sexual común (pero no se han realizado estudios de resonancia magnética para ver que sucede en sus cerebros). Por otro lado no parece haber una relación entre el abuso infantil y la asexualidad. Resta aún determinar si la asexualidad puede tener un origen genético.

El investigador Anthony Bogaert sostiene que el incremento en la asexualidad es el resultado del incremento en la sexualización de la sociedad, acaso como un mecanismo de defensa, una especie de escape ante la inundación de lo sexual, un refugio, o vulgarmente un "asqueo". Otras personas sugieren que simplemente se ha vuelto más visible, por las mismas razones que el sexo también se ha vuelto más visible. La poca mención histórica de personajes asexuales podría tener que ver con que eran confundidos con homosexuales o que no se tenía la terminología para entenderlos y referirlos. Aunque parece apropiado darle a las personas que dicen ser asexuales el beneficio de la duda, no parece haber estudios suficientes para ver si esta noción de asexualidad es constante durante toda una vida o puede ser solamente un estado temporal.

A riesgo de trastabillar en alguna discriminación sexual, resulta interesante entender los mecanismos que hacen que una persona no sienta deseo sexual, no tenga la comanda de reproducirse (o logre desvanecer esta urgencia). No se puede incrustar fácilmente en una filosofía o en una tradición mística. El andrógino, altamente considerado en la alquimia, es un ser altamente sexual, que fusiona los opuestos y es en sí mismo una representación de la piedra filosofal, el crisol perfecto en el que se une lo femenino y lo masculino (aboliendo la dualidad); es atraído y atrae a la totalidad de la existencia. Algo similar ocurre con el hermafrodita (la aleación de los dioses Hermes y Afrodita). Pero el asexual en cierta forma deja de participar en los flujos de la energía vital; de manera distinta al célibe que decide no someterse a este flujo por una consideración moral que originalmente oculta un refinamiento de esa misma energía sexual, un proceso de transmutación: es el mundo entero (o dios) el que lo erotiza. Resta quizás para el asexual un mundo platónico, la contemplación pura,  elevación espiritual a través de una renuncia inconsciente. Pero en la medida que es inconsciente e involuntaria quizás oculta alguna memoria reprimida --o en su defecto una mutación genética desconocida. Quizás los asexuales podrían esclarecer estas dudas y revelar algún sentido oculto, alguna gama inapreciada de la vida, pero, ¿dentro del concierto vehmente de voces sexuales, los escucharíamos?

 
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Científicos perplejos ante gemelas que parecen compartir la misma conciencia

Sociedad

Por: pijamasurf - 03/07/2013

Las gemelas Hogan presentan un puente talámico entre cerebros que nunca había sido observado y a través del cual parecen compartir sensaciones y quizás hasta una misma mente

Se ha especulado desde hace algunos años hasta qué punto los gemelos siameses están conectados: no sólo fisiológicamente, sino mentalmente.  El caso más sobresaliente probablemente sea el de Krista y Tatiana Hogan, gemelos crianopagus (unidos cranealmente). Estas niñas de 5 años de British Columbia están interconectadas por un "puente talámico" que nunca antes había sido visto.

La rareza de la anatomía de las gemelas Hogan va más allá del 1 en 2.5 millones  de prbabilidad de que ocurra su condición (de esos 2.5 millones son aún menos los que logran sobrevivir los meses posteriores al nacimiento). Resonancias magnéticas muestran una línea conductora entre sus cerebros que conecta el tálamo cererbral, una región que funciona como un tablero de control, un órgano de dos lóbulos que filtra la mayor parte de los impulsos sensoriales.

En un estudio realizado, no publicado, pero que ha sido indagado por la reportera Susan Dominus del New York Times, se expuso a una de las gemelas a un  estímulo de una luz estroboscópica, mientras la otra era vendada de tal forma que sus ojos no pudieran percibir la luz. Ambos cerebros se encendieron en la misma región, responsable del procesamiento estímulos visuales.

La familia Hogan tiene numerosas historias en este sentido. Por ejemplo cuando una de las niñas mantiene su rostro alejada de la televisión, y la otra mira la pantalla, la que no mira el televisor se ríe de las imágenes que pasan delante de los ojos de su hermana.  O, por ejemplo, a Krista le gusta la ketchup, y a Tatiana no,  algo que la familia descubrió cuando Tatiana intentaba deshacerse de este condimento de su lengua, aun cuando no estaba comiéndolo. 

Las niñas usan la palabra "Yo" de manera intercambiable, algunas veces para referirse a sí mismas como individuos y otras como una unidad colectiva. Muchas veces se comportan como una unidad, a veces se levantan simultáneamente y una toma un vaso de agua para dárselo hacia la otra, como si telepáticamente hubiera percibido el deseo de su hermana de tomar agua.

Diferentes médicos han manifestado que la estructura cerebral de las gemelas Hogan es asombrosamente inédita, y que presenta un caso convincente en el sentido de que tal vez no sólo compartan estímulos sensoriales, sino también una forma de con-ciencia. Este interés ha hecho que una productora busque realizar un reality show sobre las gemelas y su familia.

Tan asombroso como su posible bi-unidad, y su conciencia compartida, es el hecho de su diferencia, de que también mantienen una individualidad y una separación (la cual por momento se disuelve, según la reportera del New York Times, especialmente cuando se duermen y sus expersiones parecen fusionarse, ¿acaso sueñan que son una sola?). Dice Susan Dominus sobre su firma de beber agua:  "¿Experimenta Tatiana de alguna forma la sensación básica de sed de su hermana, pero reconoce que surge desde fuera? ¿O la petición del agua es susurrada de forma inaudible e incomprensible, excepto para su hermana que está tan íntimamente conectada?".

Este fascinante caso nos hace reflexionar sobre la naturaleza de la conciencia, y la posibilidad de que, unidos por el hardware cerebral o por el software cultural, ¿acaso no todos compartimos conciencia, un fénomeno psíquico que es por definición colectivo?

[New York Times]