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Si la marihuana acaba con tus testículos, la cocaína los rescata (sobre el escepticismo en los estudios científicos)

Ciencia

Por: pijamasurf - 09/12/2012

Ambiguo estudio científico relaciona la marihuana con el desarrollo de cáncer testicular, pero al mismo tiempo descubre que la cocaína puede disminuir su probabilidad; una comedia de enredos científica cuya moraleja parece ser la necesidad de leer estos estudios con escepticismo.

Recientemente, la Universidad del Sur de California dio a conocer un estudio en el que se asegura que existe una relación entre “el uso recreacional de la marihuana y el incremento en el riesgo de desarrollar subtipos de cáncer testicular que tienden a pronósticos peores”, añadiéndose además que estos posibles efectos negativos pueden extenderse “a los propósitos terapéuticos” que la planta tenga en jóvenes pacientes masculinos.

El contexto de la investigación y la investigación misma, sin embargo, poseen algunas circunstancias que mueven al escepticismo. De entrada, esta fue auspiciada por el National Cancer Institute de Estados Unidos, una dependencia gubernamental de sólidos nexos con la industria farmacéutica, el Big Pharma que supedita los fines curativos de la investigación científica a la ganancia económica y que no ha dudado en bloquear fármacos que curan porque no son rentables.

Por otro lado, una lectura atenta del susodicho estudio muestra que, en términos generales, los investigadores están relacionando en cáncer testicular con “causas ambientales”, un término suficientemente ambiguo en el que cabe prácticamente cualquier cosa, comenzado con el aire que respiramos. “En ausencia de toda verdad definitiva, la marihuana amenaza tus testículos”.

La sospecha, sin embargo, no termina aquí, pues al parecer los autores tampoco tienen claro el asunto. Victoria Cortessis, co-autora de la investigación, profesora asistente de medicina preventive en la USC, declaró al respecto:

No sabemos qué hay desencadena la marihuana en los testículos que pueda desarrollar carcinogénesis, aunque especulamos que podría ser activado por medio del sistema endocannabinoide —la red celular que responde al ingrediente activo de la marihuana— dado que este sistema ha mostrado ser importante en la formación del esperma.

Y por si la investigación no fuera suficientemente cuestionable, remata con un descubrimiento casi cercano al humor involuntario, como si un demiurgo hubiera alterado las pruebas para generar la carcajada general. Y es que, según los científicos, “hombres con un historial de consumo de cocaína tienen un riesgo reducido de ambos subtipos de cáncer testicular”.

Pero quizá la verdadera moraleja de esta comedia de enredos sea que, pese a sus discurso de objetividad y de neutralidad (política, de valores, de intereses), la ciencia, como ya lo evidenciara Michel Foucault, está atravesada por el poder, por personas de carne y hueso con objetivos específicos que casi siempre quedan manifiestos cuando intentamos responder a quién beneficia tal o cual "descubrimiento".

[death and taxes]

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La telepatía ha sido comprobada científicamente, ¿por qué seguimos sin aceptarla como una realidad?

Ciencia

Por: pijamasurf - 09/12/2012

Repetidos experimentos, avalados por numerosos científicos, han comprobado la existencia de fenómenos de percepción extrasensorial; sin embargo, el mainstream de la ciencia sigue rechazando a la telepatía, acaso víctima de un nuevo dogma, avatar de una estrecha visión religiosa.

La ciencia lleva la voz dominante de lo que es real en nuestra cultura. Su método de obtención de conocimientos, aparentemente objetivo y riguroso, se ha erigido como el más efectivo dentro de nuestro paradigma sociocultural. Sin embargo, como antes la religión, que tanto criticó, la ciencia ha construido una autoridad oficial que en ocasiones legisla a través del dogma.

Un caso que parece demostrar lo anterior es el de la telepatía o la percepción extrasensorial (ESP, en inglés). Como bien muestra Chris Carter, maestro por la Universidad de Oxford, en un reciente ensayo, existen numerosas pruebas científicas que comprueban la existencia de la telepatía y sin embargo ésta es considerada como una aberración del pensamiento mágico insuperado por las conciencia primitivas que merodean las afueras de los laboratorios y las universidades.

Este prejuicio que pende sobre lo mal llamado "paranormal" tiene un larga historia, adoptado incluso por científicos tan reconocidos como Einstein, quien llamó despectivamente al fenómeno que hoy conocemos como entrelazamiento cuántico "spooky action at a distance" ("acción fantasmagórica a distancia").  

Carter traza la historia del sesgo  (paradójicamente) irracional que existe en contra de la telepatía que recurrentemente se manifiesta en la ciencia. Por ejemplo, recientemente el famoso psicólogo escéptico Richard Wiseman admitió que la evidencia que se tiene de la telepatía es tan buena que "para los estándares de cualquier otra área de la ciencia está comprobada". Carter trae a colación que esto viene sucediendo desde décadas atrás. El psicólogo Donald Hebb escribió en 1951:

¿Por qué no aceptamos la percepción extrasensorial como un hecho psicológico? Rhine ha ofrecido suficiente evidencia para convencernos  en casi cualquier otra cuestión. Personalmente, no aceptó la percepción extrasensorial porque no hace sentido. Mi criterio externo, tanto de física como de fisiología, dice que la la percepción extrasensorial no es un hecho pese a la evidencia de que ha sido reportada. No puedo ver que otra base tienen mis colegas para rechazarla. Rhine puede acabar estando en lo correcto, improbable como pienso que es, y mi propio rechazo de esta perspectiva es --en el sentido literal-- prejuicio.

Cuatro años después George Price publicó un artículo en la prestigiosa revista Science:

Los creyentes en los fenómenos psíquicos... parecen haber dado con una decisiva victoria y virtualmente silenciado a la oposición. La victoria es el resultado de cuidadosa experimetación e inteligente argumentación. Docenas de experimentadores han obtenido pruebas positivas de percepción extrasensorial en experimentos, y los procedimientos matemáticos han sido aprobados por los más destacados estadísticos... Contra esta evidencia, casi la única defensa  que le queda al científico escéptico es la ignorancia.

George Price, del departamento de medicina de la Universidad de Minnesota, sin embargo, dijo que ya que la parapsicología y la ciencia moderna son incompatibles se debía rechazar la telepatía --como si el edificio de la ciencia moderna hubiera sido construido con oro solido y nada pudiera mancillarlo o derribarlo (o todo aquello que amenazara con hacer esto debería de ser marginado). 

Los anteriores ejemplos muestran claramente que  los escépticos consideraban que si la telepatía fuera un campo de investigación como los otros que investiga la ciencia, ya habría sido aceptada como una realidad. Sin embargo, por ser un caso especial se requiere "evidencia extraordinaria". Pero esta evidencia extraordinaria contrasta con la experiencia ordinaria de miles y miles de personas que viven la telepatía como algo común en sus vidas cotidianas.

Curiosamente, según un par de encuestas citadas por Carter, incluso los físicos se inclinan en más de un 50% a creer que la telepatía existe, pero los psicólogos se inclinan a negar esta posibildad. 

Una de las principales razones por las que los científicos se oponen a la telepatía, pese a las pruebas experimentales, es que supuestamente, en palabras de Richard Dawkins "pone de cabeza las leyes de la física". Pero esto, según Carter, en realidad solo aplica a la física clásica, y no a la física cuántica actual. No ocurre una contradicción con el  modelo de la física cuántica actual, en el que partículas subatómicas exhiben una conexión instantánea a distancia, lo que se conoce como entrelazamiento cuántico, repetidas veces probado en el laboratorio desde el seminal experimento de Alain Aspect en 1981.

En el esfuerzo de entender cómo funciona la telepatía desde un modelo científico es interesante revisar el trabajo de Rupert Sheldrake, quien no sólo ha realizado experimentos midiendo la telepatía humana y animal, sino que ha establecido una base teórica para entender la percepción extrasensorial, particularmente la transmisión psíquica de información a distancia. Sheldrake ha observado indirectamente la existencia de lo que llama "campos mórficos" o "campos morfogenéticos", los cuales almacenan la memoria de una especie incorpóreamente. Sheldrake sugiere que los seres vivos entran en un estado de resonancia con estos campos --o con otros miembros de su especie-- y  de esta forma reciben información puntual a distancia.

Quizás sería bueno recordarles a algunos científicos como las creencias religiosas en su momento fueron el enemigo principal del conocimiento... como la creencia en general va en detrimento de la inteligencia. Ya que su creencia en un modelo del mundo les impide observar sin filtros los datos experimentales que se contraponen a su visión de cómo son las cosas (una visión que es más un cómo deberían de ser las cosas). Todos proyectamos  nuestros pensamientos y creencias en el mundo, pero supuestamente la ciencia estaba libre de esto. Una ciencia que por otro lado ha descubierto que esa proyección, ese acto de observación con un instrumento, modifica la realidad observada.

[Reality Sandwich]