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Según estudio, personas con tatuajes beben más alcohol que quienes no los tienen

AlterCultura

Por: pijamasurf - 04/18/2012

Estudio estadístico realizado en Francia revela una relación proporcional directa entre los tatuajes y las perforaciones de una persona y la cantidad de alcohol que consume en una noche, sugiriendo un temperamento que gusta de las actividades riesgosas.

Si bien existen hasta la fecha muchos prejuicios injustificados en torno a las personas tatuadas —y quizá este mismo podría tomarse como uno de ellos— un estudio científico reciente asegura que entre los tatuajes y el alcohol ingerido en determinado momento existe una relación proporcional directa, esto es, las personas tatuadas beben más alcohol que sus amigos que no comparten este rasgo.

La investigación la llevaron a cabo 99 estudiantes franceses de negocios que se trasladaron a distintas ciudades del país para realizar un estudio estadístico entre jóvenes universitarios que salieron a beber las noches de cuatro sábados, inquiriendo especialmente por la cantidad de tatuajes y perforaciones (piercings) que cada sujeto tenía en su cuerpo, para después llevar registro de cuánto alcohol consumían en esas horas.

Según los resultados, existe una relación clara entre quienes decidieron ornamentar su cuerpo con este arte pictórico epidérmico y la cantidad de alcohol bebido, siendo esta mayor en comparación con las personas sin tatuajes ni piercings.

En cuanto a las conclusions, es difícil aventurar alguna sin incurrir en el riesgo del determinismo. No se trata, en modo alguno, de decir que una persona tatuada es también alcohólica, sino, mejor, que parece existir un vínculo mucho más profundo en todas estas actividades cuyas manifestaciones perfilan un temperamento que gusta de las experiencias de alto riesgo.

[io9]

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El esfuerzo o la pereza en el trabajo dependen de tu dopamina en el cerebro

AlterCultura

Por: pijamasurf - 04/18/2012

Trabajar mucho o poco, esforzarse o tender más bien a la pereza esperando que nadie lo note, podría depender de la presencia de dopamina en dos áreas muy distintas del cerebro: la que se asocia a la recompensa o la que percibe el riesgo.

¿Por qué algunas personas trabajan más que otras en el mismo medio laboral? Este enigma, que seguramente mantiene insomnes a gerentes y directivos, podría encontrar respuesta en la neurociencia, específicamente en los niveles de dopamina registrados en el cerebro de cada trabajador.

Lo anterior fue descubierto luego de estudiar los cerebros de un grupo de participantes con un método llamado tomografía de emisión de positrones, al tiempo que estos realizaban tareas tanto fáciles como difíciles con la promesa de recibir una compensación monetaria variable en función del trabajo realizado.

Los investigadores encontraron que las personas que pusieron más empeño en ganarse el estímulo liberaron también más dopamina en áreas del cerebro que, se sabe, están relacionadas con las sensaciones de motivación y recompensa (además de que la dopamina en sí se considera un neurotransmisor de la sensación de bienestar). En el caso opuesto, aquellas personas que, como Bartleby, prefirieron no hacer las tareas señaladas o hacerlas con desgano, sus niveles de dopamina se concentraron en la ínsula anterior, una parte del cerebro asociada a la percepción de riesgo.

Algo que sorprende a los científicos (entre los que se encuentra David Zald, de la Universidad Vanderbilt, en Texas) es que la dopamina tenga efectos tan dispares dependiendo de la zona cerebral donde influye, lo cual sugiere que sus niveles no bastan del todo para explicar sus consecuencias en el comportamiento cotidiano.

Pero más allá de cuestionar los hábitos laborales de cada cual, los investigadores piensan que estos resultados podrían encaminarse a delinear mejor los tratamientos que se destinan a personas con déficit de atención, depresión o esquizofrenia.

[Gizmodo]