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Sorprendente pez tropical japonés que tiene la habilidad de cambiar de sexo según el comportamiento de los otros que lo rodean, maximizando así su valor reproductivo como individuo.

En las aguas tropicales de Japón nada un curioso pez cuya principal rasgo, más allá de los atractivos colores que casi siempre pueden observarse en estas especies, es su notable flexibilidad sexual al momento de reproducirse. No porque realice asombrosas acrobacias corporales al momento de copular, sino flexibilidad de otro tipo: puede cambiar de sexo a voluntad según la ocasión lo amerite.

Científicos de la Universidad Higashi-Hiroshima han estudiado este peculiar comportamiento en el llamado “pez halcón” (hawkfish), conocido también con la denominación científica Cirrhitichthys falco.

Estos peces forman harems dominados por un macho. Sin embargo, cuando el grupo es demasiado numeroso, aseguran los investigadores que ocurre un suceso sumamente curioso. Supongamos que en el harem hay muchas hembras, entonces una de las dos más fuertes cambia de sexo y toma el control de la mitad de ellas, convirtiéndose en su macho. Pero también si este nuevo líder pierde en el camino algunas hembras y un macho desafía su posición, entonces regresa a su estado anterior y se reintegra al harem, en vez de emprender una lucha que posiblemente podría perder.

“La habilidad de realizar un cambio de sexo bidireccional maximiza el valor reproductivo del individuo”, dice al respecto Tatsuru Kadota, uno de los involucrados en la investigación.

A diferencia de otras especies hermafroditas, el Cirrhitichthys falco ejecuta su cambio de sexo en función del comportamiento de otros experimentado en su entorno.

[New Scientist]

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Un carnero y una cierva consuman matrimonio en zoológico chino

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 01/23/2012

Luego de haber nacido casi al mismo tiempo y crecido en el mismo lugar, un carnero y una cierva formalizarán su inusual vínculo afectuoso; una maniobra publicitaria (también) para este San Valentín.

Dos animales del Parque Zoológico de Yunnan, en China, celebrarán este San Valentín con la formalización de su vínculo amistoso más allá de los compromisos evidentemente amorosos que han adquirido. La particularidad de esta pareja, sin embargo, es que no se trata de una integrada por individuos de idéntica especie: Changmao es un carnero mientras que Chunzi es una gama (la hembra del gamo, un cérvido).

Las muestras de cariño que Changmao y Chunzi se prodigan entre sí van del acicalamiento de ella hacia él (como lo haría con un macho de su especie) al ataque de él hacia cualquiera que pretenda cortejarla a ella (como lo haría con una hembra de su especie). Se dice que esta relación pudo originarse porque ambos nacieron casi al mismo tiempo y crecieron en el mismo corral —“por ser todos herbívoros”, según explicó un encargado del parque. La constancia, según parece, es el secreto del amor.

El personal del zoo cuenta también que ya una vez intentaron separar a la pareja, cuando Changmao procreó un pequeño cordero con la única oveja del lugar, pero este reaccionó violentamente contra su cría y Chunzi no se apartaba de la cerca que los separaba, en un vano intento por estar cerca de él.

El asunto del matrimonio es, por supuesto, solo una maniobra publicitaria.

[io9]