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Galyna Kolotnytska, la voluptuosa enfermera ucraniana de Muammar Gaddafi

Por: pijamasurf - 11/28/2010

Cables filtrados de WikiLeaks revelan que el coronel Gaddafi, lider político de Libia, tiene una extraña relación con una enfermera ucraniana, filma sus consultas médicas y usa botox.

Entre el arsenal de documentos filtrados por WikiLeaks, abundante en chismes diplomáticos, uno de los más destacados es el que describe al coronel Muammar Gaddafi, líder de facto de Libia, como un "hipocondriaco" que filma todas sus consultas médicas para analizarlas posteriormente, que usa botox (algo evidente al ver su rostro) y que le tiene miedo a volar sobre el agua. Además cables de la embajada de Estados Unidos revelan que el coronel Gaddafi no viaja sin su "voluptuosa enfermera ucraniana" de 38 años,  Galyna Kolotnytska, ya que es la única que conoce sus mañas.

Esto ha desatado una búsqueda internetera por la mítica enferemera ucraniana, la única foto que pudimos encontrar es la que aparece en este post, tomada de este blog, sin embargo es casi seguro que esta no sea la imagen de Kolotnytska. Sin embargo, es casi seguro que una imagen de la enfermera aparezca pronto en la red y estaremos atentos a publicarla aquí, en medio de una bizarra intriga de espionaje, chisme y alarma mundial.

La familia Gaddafi es famosa por sus extravagancias, Hannibal, uno de los hijos del coronel, pagó hace poco 2 milones de dólares por que Beyonce cantara 1 hora en una fiesta privada.

La siguiente foto, según este blog, ese trata de Koltnytska sirviéndole bebidas a Gaddafi.

 

Nueva información señala que Galyna ha huído de Libia y que esta es su verdadera imagen (a continuación, a derecha de Gaddafi). Al parecer no sería ni rubia, ni voluptuosa.

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GPS cósmico a través de estrellas de neutrones

Por: pijamasurf - 11/28/2010

Los púlsares -estrellas de neutrones- podrían ser usados como una red de posicionamiento sideral para navegar a lo largo de la galaxia sin extravíos.

El GPS te puede servir muy bien para encontrar el Starbucks más cercano, pero si buscas algo más intersante y navegas por la carretrea interestelar, esa tecnología no te servirá de nada. Para el caso hipotético de un viajero en la carretera cósmica sin comunicación con la Tierra, científicos han propuesto un sistema de posicionamiento basado en estrellas parpadeantes en vez de satélites. Recibiendo una señal emitida de un púlsar -una estrellas de neutrones que emite radiación periódica, como un reloj- una nave espacial podría encontrar su camino en el espacio sideral.

El sistema de  posiconamiento a través de púlsares, a diferencia del GPS, no necesitaría de humanos para hacer correcciones diarias, ya que tomaría en cuenta en su cálculo la relatividad especial. En el caso del GPS se tiene que corregir diariamente debido a la velocidad con la que se mueven los satélites que envían las señales de radio a los telefónos o automóviles, lo cual hace que, según la relatividad de Einstein, dejen de sincronizarse con los relojes en la Tierra.

La regularidad de los pulsos de estas estrellas de neutrones -remanentes de supernovas, giroestrellas- y su poco movimiento relativo a la Tierra entre pulsos, los hace candidatos ideales para servir como guías en la navegación espacial. Sin embargo, para observar un pulsar se necesita un radiotelescopio avanzado, lo caula sería complicado de llevar para la mayoría de las naves espaciales. Por lo cual un equipo de la Universidad Politécnica de Turín ha propuesto señalizar nuestro sistema solar, plantando brillantes emisores de ondas de radio en los cuerpos celestes, como Marte, la Luna y algunos asteroides. Por lo menos cuatros fuentes deben de ser visibles para determinar una posición en tres dimensiones del espacio y una de tiempo. Los científicos italianos creen que inlcuir un púlsar fuera del sistema solar sería ideal ya que sería el borde de un tetrahedro, una configuración que haría los cálculos más precisos, señalizando la carretera intersolar.

Otra opción es buscar púlsares que emiten rayos X, lo que representa una señal más brillante, para la que sólo se necesita una antena de rayos X, mucho más pequeña que un radiotelescopio. El problema de esto es que las antenas son muy sensibles  a los electrones que rodean la Tierra.  Ambos sistemas funcionarían parar llevar a una nave a la velocidad de 19 mil metros por segundo, la velocidad máxima a la cual llegó la sonda Cassini en 1999.

Tal vez sea relevante traer a colación el trabajo del físico de frontera Paul LaViolette, quien sostiene haber descubierto una inteligencia en las emsiones de radio de los púlsares. LaViolette cree haber descubierto en los pulsos y en la ubicación de los mismos un diseño inteligente, parte de una red de comunicación intergaláctica.  Después del brinco una representación low fi de esta comunicación intergaláctica desde la confusa senda de un crononauta sin GPS cósmico.

Vía Wired