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La justicia inglesa extradita al "UFO Hacker" escosés, Gary Mckinnon, después de 5 años de lucha en las cortes; el refinado Gary, quien hackeó la NASA y el Pentágono, podría enfrentar hasta 60 años de prisión

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Entre 2001 y 2002 la entidad cibernética SOLO, encarnada por un hábil y misterioso hacker, se convirtió en una temeraria pesadilla para los sistemas de seguridad del gobierno de Estados Unidos. Sedujo el código y penetró las redes que protegían a los archivos secretos de diferentes oficinas gubernamentales: NASA, US Navy, US Army, Departement of Defense, US Airforce, y el DARPA (Defence Advanced Research Projects Agency).

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Aparentemente la habilidad del buen Gary logró, entre otras proezas binarias, apagar durante 24 horas las 2,000 computadoras que controlan el Distrito Militar de Washington. También accedió a cientos de archivos de alta seguridad, los cuales seguramente tienen impresos oscuras estrategias militares, y borró como un statement lúdico y contundente, los logos de armas que ostenta la marina estadounidenses en su sitio. Originario de Glasgow, confesó haber encontrado "cosas raras" dentro de los archivos, como una lista de nombres bajo el título "Non terrestrial agents" (Agentes no terrestres).

A mediados del 2002 fue arrestado por la National Hi-Tech Crime Unit (NHTCU de la justicia inglesa (fiel aliada del gobierno estadounidense), amparada bajo el Computer Misuse. Luego de casi 7 años de lucha legal por evitar su extradición a Estados Unidos, el viernes pasado fue confirmada su derrota y ahorá tendrá enfrentar en ese país 20 cargos en su contra, los cuales podrían sumar una ridículamente excesiva condena de hasta 60 años de prisión. Según el gobierno de EU Gary es responsable de la mayor infiltración a sistemas de información militar en la historia (un título ciertamente elegante).

Miembro de la British UFO Research Association, desde los quince años, y asiduo lector de Isaac Asimov y Robert Heinlein, su determinante interés por la cultura extraterrestre le ha valido el sobrenombre del UFO Hacker.

En su defensa Gary ha declarado ser un simple nerd, que gusta de penetrar sistemas de seguridad luego de fumar un poco de marihuana y al ritmo de buena música que cobija su oficina casera. Además ha enfatizado en que realmente estos sistemas no requerían de gran conocimiento para ser hackeados y que, para su sorpresa, simplemente tuvo que utilizar algunos conocimientos básicos de informática.

Este caso parace más una oportunidad que el gobierno de Estados Unidos busca aprovechar vorazmente, para mediatizar una amenaza en contra de no sólo los hackers sino todos aquellos interesados en la cultura alien y en la repercusiones que esta puede tener a nivel psicosocial. Además queda claro que su obra fue una franca ridiculización a los sistemas de alta seguridad del gobierno estadounidense, lo cual indudablemente debe haber provocado cómicos corajes dentro del Pentagono y la Casa Blanca.

“Términas perdiéndote entre mas se sofistican las medidas de seguridad de distintas redes. Como un juego de computadora, y yo amaba estos juegos. Era un juego de realidad. Era adictivo, enormemente adictivo”.

Trás ser

Visita el sitio y únete a los distintos grupos de apoyo a la causa de Gary “UFO hacker” Mckinnon. En Pijama Surf abrimos un grupo a favor de la liberación de nuestro amigo en Facebook y hemos participado ya en el sitio Free Gary Mckinnon.

Estaremos pendientes a este caso y mientras invitamos a nuestros lectores a unirse a la causa de este inspirador neorevolucionario de las esferas digitales, sincero amante de la cultura UFO, y maverick de los campos codificados.

The Guardian: Game Over (Entrevista)

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Noticias desde el Twitterapocalipsis: hackers rusos usan ejercito de botnets para acallar a un bloguero de Georgia

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El acontecimiento ya tiene nombre, se llama Twittapocalípsis: la acción o efecto de que el mundo se acaba porque se "cae" el sitio social con más crecimiento de este 2009. Ya había ocurrido antes, hasta la firma había diseñado una imagen de una ballena levantada en una red por una serie de aves (el logo de Twitter); los usuarios más curtidos saben que Twitter no es estable y que tiende a caerse.

Sin embargo, lo que pasó el jueves pasado fue diferente. Para empezar el sistema ya cuenta con algo así como 45 millones de visitas mensuales, cifra que no toma en cuenta otro universo de usuarios que utilizan sus cuentas de Twitter con aplicaciones de terceros en teléfonos, dispositivos móviles y hasta computadoras personales.

Toda esta gente, y sus inmensas ganas de decirle al mundo que estaba disfrutando un mocachino con leche deslactosada, se fueron al limbo. Los Twitteros callaron.

Lo curioso del tema es que lo que realmente ocurrió estuvo en un plano mucho más mundano y violento, muy diferente al sofisticado, chic y multiconectado medio en el que se desenvuelven la mayoría de los Twitteros.

El ataque de Negación de Servicio (Denial of Service Attack) fue orquestado por hackers rusos que intentaban "callar" a un bloguero de la república de Georgia: la semana pasada se cumplió el primer año de la invasión rusa a ese pequeño país y este corresponsal en línea, un profesor de economía de 35 años, estaba realizando una serie de entradas en las que criticaba a su gigantesco e intervencionista vecino.

Los hackers decidieron tomar la justicia por sus manos y lanzaron el ataque contra las cuentas de Twitter, Facebook y un sitio de alojamiento de blogs. El bloguero recibió su merecido y varios millones de usuarios del sitio de microblogging quedaron bajo la rúbrica de "daño colateral".

Vaya, como si echáramos una bomba atómica en una ciudad grande para matar a un carterista que vive en el centro.

El ataque se realizó a través de botnets; un botnet es una computadora que se transforma en un "zombie" a las órdenes de un hacker que logró colar un malware en una computadora cualquiera ubicada en cualquier parte del mundo (la que en este momento están utilizando podría ser una de ellos; esa es la razón por la que insistimos en eso de los antivirus y firewalls).

El ataque se da cuando un ejército de botnets de todo el mundo comienza a pedir servicio a un servidor, en este caso el Twitter: todo está listo para el Twittapocalípsis.

«Si esto no estuviera caído, estaríamos llenos de quejas diciendo que twitter se ha caído».

Esto apareció en un conocido blog y expresa la frustración de muchos que ya se han transformado en verdaderos adictos al twitteo diario.

Los ataques de Negación de Servicio no son raros, muchos sitios reciben varios a la semana, la diferencia es que Twitter fue víctima de su propia fama; el sistema no estaba preparado para el ataque y colapsó, cosa que no ocurrió con Facebook (aunque sufrió de algunos problemas), que también fue blanco directo del ataque.

Pero lo más curioso del asunto es que si esto hubiese ocurrido hace un año la noticia no hubiese trascendido más que en algunos círculos en lo más profundo de geekland y no hubiera llegado a los encabezados de los principales diarios y al cuadro de los canales de noticias.

Esto es una clara muestra de que Twitter está cambiando (una vez más ocurre lo mismo) la forma en que los usuarios utilizan e interactúan en la red. Twitter está dejando su etapa underground y netamente nerd para llegar a ser una parte integral del ya saturado y multiconectado entorno del usuario promedio.

Eso habla mucho de lo que ya es Twitter y de sus posibles proyecciones para el futuro.

Mientras tanto, esperamos, que el próximo Twitterapocalypse nos agarre confesados.

Armando Reygadas / Colaborador PS

Blog del autor: Reseñando

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