*

X

Reducir el ego y el miedo a través del sueño lúcido

Por: pijamasurf - 10/29/2015

Los sueños han sido vistos psicológica y culturalmente desde diferentes frentes, pero el budismo permite acercarnos a ellos como una práctica de conocimiento de la realidad de la conciencia

hesperian_carpet_by_ampelosa-d8ksxej

El sueño lúcido no es solamente un estado más o menos arbitrario o accidental de la experiencia onírica en el cual experimentamos una extraña conexión con nuestro inconsciente: desde un punto de vista espiritual también puede ser un camino de autoconocimiento y construcción de la identidad. Y es que se suele ver al sueño lúcido como una excentricidad inocua, debido a que nuestra cultura le otorga poco valor al sueño en sí (después de todo el sueño es un lugar fuera del mercado, un lugar hecho completamente de conciencia), a diferencia de las creencias tradicionales de muchas religiones y culturas ancestrales.

Charlie Morley es instructor de sueño lúcido y budista practicante. El objetivo de sus retiros es dotar de herramientas a la mente de vigilia para que sepa reconocer la naturaleza ignorante de la percepción, según los preceptos del budismo tibetano, de manera que la conciencia pueda acceder a su estado natural: la claridad, o "luz clara".

Esto se logra mediante un entrenamiento diseñado para reconocer cuando estamos soñando; sin embargo, según una lectura rigurosa de la tradición tibetana, todo lo que aparece en la conciencia que ha olvidado provisionalmente su naturaleza de claridad es sueño: lo que vemos desde que nacemos hasta que morimos, todo lo que experimentamos, incluidos los eventos de la vigilia y el sueño, no son sino ilusiones de una mente dicotómica o dual que, sin embargo, puede hacer uso de esa "ignorancia" para despertar.

Como afirma el maestro Rob Nairn, "soñamos que tenemos una percepción. Lo que llamamos realidad ya es, en sí, un sueño. El 'Buda' no es más que 'el Despierto'", es decir, aquel que ha reconocido la naturaleza ilusoria de la percepción y la ha trascendido.

El sueño como vía de conocimiento y mejoramiento ha estado presente desde los albores de la civilización. A menudo interpretados como mensajes de los dioses o como visos fugaces del futuro, los sueños han nutrido la tradición sufí, el islamismo ortodoxo (que cuenta incluso con un diccionario de sueños), y alimentan las visiones de los místicos cristianos.

Entrenarnos en el sueño lúcido tiene ventajas tangibles y concretas en el estado de vigilia. Según Morley, "si estuviéramos lúcidos en este estado, habría un poco menos de ego, menos miedo... tal como ocurre en el sueño lúcido", donde los soñadores experimentan una mente libre de las barreras psicológicas de las que todos componemos nuestras identidades: las identificaciones y las aversiones, los placeres y los miedos, todos son igualmente ilusorios cuando se logra aceptar la naturaleza clara de todo lo que existe.

El sueño lúcido, en el contexto de Morley y del documental que acompaña este breve resumen de sus técnicas, está sustentado no en la fe en el sentido occidental, sino en la práctica espiritual del budismo tibetano. El Dalai Lama es visto como un ejemplo último de lucidez. "Piensen en estas propiedades de la mente", dice Morley a su grupo de estudiantes, "aceptación, amistad y amabilidad; ahora piensen en el Dalai Lama. Y pensamos, '¡sí!, ese tipo es lúcido'", porque se conduce aceptando la naturaleza ilusoria de lo que ocurre a su alrededor, al menos desde el dogma tibetano.

Según el budismo tibetano, nuestras identificaciones y aversiones van creando "huellas kármicas", las cuales determinan nuestra percepción de la realidad en la vigilia. Aceptar como igualmente ilusorio aquello que nos atrae y aquello que nos repele nos permite prepararnos mejor para cruzar el umbral del Bardo, el estado posterior a la muerte del cuerpo (descrito profusamente en el Libro tibetano de los muertos) donde, sin embargo, la mente sigue siendo objeto de las ilusiones. Estas ilusiones --creadas o mejor dicho, arrastradas por las huellas kármicas-- son las que nos hacen volver una y otra vez al Samsara, la rueda de la ignorancia y de las reencarnaciones. Desde un punto de vista laico tal vez el sueño lúcido no nos libera de reencarnar en otra forma y en otro tiempo --tal vez ni siquiera nos preocupe este aspecto-- pero puede ayudar a que nuestra mente "reencarne" en un ser más libre y compasivo durante la vigilia.

Las técnicas de Morley van encaminadas a permitirnos despertar en el espacio de la vigilia: esto se logra a través de meditaciones y contemplaciones guiadas, así como de siestas comunitarias donde los estudiantes dejan reposar la atención presente en la respiración y en la postura corporal: al irnos quedando dormidos, basta con aceptar voluntariamente todo cuanto existe y todo cuanto percibimos, desde los intervalos de nuestra respiración hasta los ruidos del mundo circundante, pues "incluso los sonidos pueden ser silencio si nos abrimos a ellos".

Aquí el documental Lucid Dreaming Secrets (en inglés):

 

También en Pijama Surf:

11 recomendaciones para tener sueños lúcidos

El sueño lúcido puede servirte para resolver problemas prácticos

Investigadores inducen sueños lúcidos utilizando corrientes eléctricas

Asombrosos collages de ciencia ficción (FOTOS)

Por: pijamasurf - 10/29/2015

Mediante collages, el artista Trash Riot crea asombrosas escenas imposibles en esta realidad

trashriot0

Afuera, brillaba el inmenso cielo azul de Marte, caluroso y tranquilo como las aguas cálidas y profundas de un océano. El desierto marciano se tostaba como una prehistórica vasija de barro. El calor crecía en temblorosas oleadas. Un cohete pequeño yacía en la cima de una colina próxima y las huellas de unas pisadas unían la puerta del cohete con la casa de piedra.

Ray Bradbury, Crónicas marcianas

 

La ciencia ficción nos permite pensar, inventar y ver sociedades muy distintas a las que hay en el presente o a las que hubo en el pasado. No se trata sólo del futuro, es decir, hay ciencia ficción que describe un presente, pero muy distinto al que conocemos. Tal vez la tecnología avanzada y las nuevas razas o seres con los que convivimos sean uno de los rasgos comunes en la ciencia ficción. Muchos de los grandes autores de este género han sido parteaguas para avances tecnológicos. Incluso, la ciencia ficción ha pensado antes que la robótica en leyes morales sobre las máquinas creadas por el humano, como en el caso de las tres leyes de la robótica creadas por Asimov.  

Es envidiable la visión que pueden tener algunos artistas acerca de mundos posibles (muy diferentes al nuestro) o de futuros o lugares totalmente inesperados. Esto sucede con las imágenes creadas por el artista del collage Trash Riot, un hacedor de imágenes prolífico que imprime un sello particular retrofuturista.

Sobre la ciencia ficción, Philip Dick dice que:

Tenemos un mundo ficticio; este es el primer paso... Es nuestro mundo desfigurado por el esfuerzo mental del autor, nuestro mundo transformado en otro que no existe o que aún no existe. Este mundo debe diferenciarse del real al menos en un aspecto que debe ser suficiente para dar lugar a acontecimientos que no ocurren en nuestra sociedad o en cualquier otra sociedad del presente o del pasado. Una idea coherente debe fluir en esta desfiguración; quiero decir, que la desfiguración ha de ser conceptual, no trivial o extravagante... Esta es la esencia de la ciencia ficción, la desfiguración conceptual que, desde el interior de la sociedad, origina una nueva sociedad imaginada en la mente del autor, plasmada en letra impresa y capaz de actuar como un mazazo en la frente del lector, lo que llamamos el shock del no reconocimiento. Él sabe que la lectura no se refiere a su mundo real.

Aquí podemos disfrutar de estos mundos ficticios y posibles gracias a la gran capacidad técnica e imaginación de Trash Riot:

trashriot72

 

trashriot0

trashriot62

trashriot32

trashriot22

trashriot12

trashriot52

trashriot42
Si deseas tener plasmada alguna de sus imágenes en playeras, pantalones, etc., puedes ir aquí.