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"La dictadura perfecta", película que retrata la situación política de México

Por: PijamaSurf Mexico - 08/24/2014

Emocionante y humorística, la historia del film pretende hacer alusión a la situación política del país, donde “un escándalo tapa otro escándalo”

De los creadores de La ley de Herodes y El infierno, llega la nueva película del director mexicano Luis Estrada, La dictadura perfecta. Emocionante y humorística, la historia del film pretende hacer alusión a la situación política del país, donde “un escándalo tapa otro escándalo”. 

Protagonizando Damián Alcázar, Joaquín Cossío, Alfonso Herrera, Osvaldo Benavides, Saúl Lisazo, Tony Dalton y Silvia Navarro, esta película habla acerca del gobernador Carmelo Vargas (Damián Alcazar), quien busca la presidencia a toda costa, y su pacto con la televisora más poderosa de México, TV MX, para lograr sus objetivos. Después de todo, “la televisión ya puso a un presidente; ¿lo volverá a hacer?”.

En la trama hay eventos de la época previa a las elecciones nacionales que muchos mexicanos recordarán: el chanchullo de un gobernador al aceptar dinero en una maleta, la madre desesperada por sus hijas desaparecidas, etcétera. 

A continuación te compartimos el tráiler de esta película, la cual se estrenará el próximo 16 de octubre y cuyo nombre hace alusión a una frase de Mario Vargas Llosa sobre el gobierno del PRI.

 

¿Por qué la prensa internacional cuestiona el salario mínimo en México?

Por: Ana Paula de la Torre - 08/24/2014

El criterio para mantenerlo bajo es que, de subirlo, aumentaría la inflación: medios internacionales como El País o el experto en finanzas The Economist, cuestionan el argumento

imagesEn las últimas semanas el salario mínimo en México ha sido intensamente debatido (y criticado). Economistas como Agustín Carstens advierten que aumentar  el salario base sin un crecimiento de la economía derivaría en un caos, pues se dispararían las tasas de inflación. Pero al parecer, el tema vuelve a poner en la mesa la injusticia que las variables macroeconómicas defienden en aras de mantener la estabilidad, un fin indiscutiblemente necesario, pero quizá se necesitan nuevas estrategias para mantener esa balanza sin que los más castigados sean los más pobres.

Haciendo una fotografía, la economía mexicana apenas ha crecido desde hace 30 años (2.8% anual, según el INEGI). Antes de esto, México creció 6.56% anualmente entre 1930 y 1970, en el periodo conocido como "el milagro económico", que antecedió a las reformas neoliberales. Sobre los salarios, según datos del Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, quien de hecho inició la discusión sobre el tema, desde los ochenta el salario mínimo ha perdido 70% de su nivel adquisitivo. En pocas palabras, la economía se ha mantenido prácticamente estancada, y el valor del salario ha bajado a niveles inusitados. Hoy el salario mínimo es de 67.29 pesos (alrededor de 5 dólares).

La gran victoria de las políticas económicas inyectadas desde los años ochenta es la estabilidad macroeconómica que ha mantenido al país alejado de las crisis pero, ¿en realidad funciona un sistema que mantiene al país estable pero sumido en un  gran estancamiento económico que pareciera inacabable?, ¿es válida dicha estabilidad a costa de castigar aún más a la población económicamente menos favorecida?, ¿nuestra estabilidad económica es real o depende de la salud económica de Estados Unidos?

Al menos dos grandes medios internacionales han retomado la discusión sobre el salario mínimo en México: El País y The Economist. En un interesante análisis, el segundo incluso califica al salario mínimo en México como indefendiblemente mezquino. El artículo cuestiona que el salario mínimo ha sido el principal castigado para mantener los niveles de inflación. Según la publicación, los tomadores  de decisiones han hecho lo anterior de forma desmedida, cargando al sector más pobre el peso de la balanza.

Según los neoliberales ortodoxos, aumentar el salario mínimo sería contraproducente porque generaría desempleo al no poder las empresas costear el cambio, y también aumentaría la inflación pues, al haber más ingresos, los productos subirían sus precios por el aumento de la demanda. Pero hay otras teorías, como la keynesiana, que argumentan exactamente lo contrario: subir los salarios dinamiza la economía y, de hecho, es una inyección necesaria de vez en cuando, pero los intereses de por medio son altos.

La crítica internacional apunta a que durante décadas se ha asfixiado a la misma población en México. Quizá es tiempo de cambiar algunos criterios de estabilidad macroeconómica e imaginar ajustes que no recaigan en los mismos de siempre.

Twitter de la autora: @anapauladelatd

Las opiniones expresadas en este artículo son responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la posición de Pijama Surf al respecto.