*

X

TOP 10: las mejores adaptaciones de Stephen King en el cine y la televisión

Por: pijamasurf - 11/04/2013

Un recuento de los mejores ejemplos de la de por sí exitosa relación entre Stephen King y el cine y la televisión, obras que han gozado de una colaboración afortunada y resultados reconocidos por el público y la crítica.

TNT.UTD.Editables.VP.REFE

El nombre de Stephen King es ampliamente conocido, una fama que va de la mano tanto de su abundante producción literaria, como del interés que existe en torno a los géneros que ha abordado (principalmente la literatura de horror, suspenso y en menor medida de ciencia ficción y fantástica) y, finalmente, la relación casi natural que se ha dado entre su obra escrita y sus adaptaciones fílmicas o televisivas, entre las cuales la más reciente es Under the Dome, desarrollada por Brian K. Vaughan.

A continuación compartimos un top de las 10 mejores adaptaciones que se han realizado de obras de Stephen King, muchas de las cuales son ya parte de ese imaginario colectivo que de algún modo puebla nuestras pesadillas.

 

Under the Dome

 

Finalmente, una de las adaptaciones más recientes de Stephen King: Under the Dome, una serie de 2013 que toma la novela homónima en la que se examina el asunto de la incomunicación. De pronto una población se descubre aislada por un domo de energía masivo, indestructible, que la aísla del resto del mundo, forzando la supervivencia y la organización entre sus habitantes, un peculiar examen en torno a los fundamentos de la vida en sociedad. La serie ha gozado de crítica favorables, entre ellas la de Publishers Weekly, que la consideró "formidablemente compleja e irresistiblemente atractiva"; asimismo, Los Angeles Times la calificó como "impresionante", de una "prosa lúcida y con una precisión escalofriante". 

The Shining, Stanley Kubrick (1997)

 

Una suma de talentos: King, Kubrick y la celebrada actuación de Jack Nicholson en esta fábula terrible sobre el efecto de las presencias sobrenaturales en la psique humana.

 

Carrie, Brian De Palma (1976)

 

Para algunos una adaptación un tanto libre de la novela homónima de King (que fue también su primer best-seller), se trata sin embargo de una de las películas que mejor exploran la relación madre-hija desde una perspectiva un tanto inusual.

 

It, Tommy Lee Wallace (1990)

 

Quién que tema a los payasos no encontrará uno de los fundamentos de su miedo en It, la exitosa serie que marcó a estos personajes gracias al magistral horror con que King revistió a uno de ellos: pálido, de nariz y peluca rojas y con una sonrisa siniestra.

 

The Stand, Mick Garris (1994)

 

Otra gran serie de la década de los 90 basada en una historia del prolífico escritor estadounidense. The Stand se sitúa en un mundo post-apocalíptico regido por la enfermedad y el imperativo de la supervivencia.

 

The Dead Zone, David Cronenberg (1983)

 

Otro gran director de paseo por los sombríos recovecos de la obra de Stephen King. En 1983, David Cronenberg la adaptó con resultados notables, sostenidos igualmente por la actuación de Christopher Walken, la música de Michael Kamen y el guión de Jeffrey Boam. La historia parte de un motivo aparentemente sencillo pero ampliamente perturbador: la posibilidad de que una persona, a causa de un accidente neurológico, sea capaz de descubrir los secretos de otra con sólo tocarla.

 

The Dead Zone

 

The Dead Zone fue también una serie transmitida entre 2002 y 2007, seis temporadas que se acercaron al ominoso sello de Cronenberg y que de algún modo también marcaron a los espectadores de la época.

 

Salem's Lot, Tobe Hooper (1979) y Mikael Salomon (2004)

 

 

Esta novela de vampiros de Stephen King, publicada originalmente en 1975, tuvo un par de adaptaciones para la televisión, la primera de 1979 y después en 2004, la primera con mayor fortuna, pues se ganó la aprobación del conocido crítico inglés Mark Kermode.

 

Hearts in Atlantis, Scott Hicks

 

Probablemente uno de los relatos más francamente personales y por ello mismo un tanto diferente de lo que usualmente esperamos de King: un recuento generacional de los llamados baby boomers, una suerte de camada de la que se esperó más de lo que al final lograron. La película de Hicks estuvo protagonizada por Anthony Hopkins.

 

The Mist, Frank Darabont

 

The Mist, una incursión de King en los territorios de la ciencia ficción, que, sin perder el nervio terrorífico, cuenta la historia de un pequeño poblado que de repente se ve envuelto en una niebla que trae consigo criaturas de otros mundos. En la película de Darabont se utiliza la perspectiva de explorar en torno al comportamiento humano en circunstancias extremas.

 Under the Dome se estrenará el próximo 4 de noviembre por TNT América Latina. Para más información sigue este enlace.

*Contenido publicitario

¿Las teorías de conspiración ponen en riesgo la democracia?

Por: pijamasurf - 11/04/2013

Es posible que una de las cosas de las que las teorías de conspiración se alimentan, a la vez que el silencio, es de un exceso de información.

consp

¿Qué pensamos al escuchar "teorías de conspiración"? ¿Pensamos en que los alunizajes de la NASA fueron falsos, en que hubo un segundo tirador en el asesinato de JFK, que la CIA descubrió la manera de teletransportar a sus agentes dentro y fuera  de espacios privados? En nuestros días y con la creciente paranoia relativa a proyectos como PRISM de la NSA, que virtualmente permite que el gobierno de EU tenga acceso a la información privada de cualquier persona del mundo (incluidos primeros mandatarios como Enrique Peña Nieto de México o Angela Merkel de Alemania), el uso privado que se hace de información pública, así como la justificación para tener acceso a dicha información, es lo que constituye la moderna teoría de conspiración. En otras palabras, ¿qué información está en legítima posesión del gobierno, cuál no, y para qué la quieren?

Vivimos en una era dorada para el crecimiento y reproducción de estas teorías: asumimos que las autoridades siempre tienen segundas agendas, o que un comunicado de prensa arroja siempre pistas falsas para encubrir la verdad. ¿Pero es un asunto de desconfianza en el gobierno o de que los gobiernos en realidad forman un bunker informativo a su alrededor con el objetivo de ocultar la verdad a la gente? El columnista y académico John Naughton explica que "la razón por la que tenemos teorías de conspiración es porque en algunas ocasiones los gobiernos y las organizaciones, de hecho, conspiran."

Naughton es uno de los tres investigadores principales en un nuevo proyecto de la Universidad de Cambridge para investigar el impacto de las teorías de conspiración en las democracias actuales. La idea es comparar las modernas teorías, altamente influenciadas por el acceso a la información en Internet, con teorías "clásicas" de conspiración, como el asesinato de John F. Kennedy o el 9/11. En una charla dentro de dicha universidad, Naughton afirmó que "en el minuto en que llegas a lo de JFK, y en el minuto en que metes la nariz en lo del 9/11, comienzas a perder las ganas de vivir." 

Sir Richard Evans es otro de los investigadores de las teorías de conspiración en su relación con la democracia; el objetivo del estudio, afirma, no es probar o desaprobar teorías particulares, sino simplemente estudiar su impacto en nuestra cultura y sociedad. Pero es David Runciman, el tercero de los investigadores del proyecto, quien nos da una pauta más terrestre y menos paranoica de lo que puede explicar el auge de las teorías de conspiración: 

"Existe un punto de vista convencional de que están estos conspiradores, quienes son personas siniestras y malignas que saben lo que hacen, y están los teóricos de la conspiración, quienes en ocasiones tropiezan con la verdad, pero que están totalmente paranoides y locos. [Pero] de hecho, los conspiradores a menudo son los teóricos de la conspiración, paranoides y locos, porque en su tentativa de cubrir sus fracasos, se ven envueltos en una red en la que la autojustificación presupone una conspiración gigante tratando de exponer su conspiración."

Este esquema de Runciman (el político inhábil que trata de ocultar una mentira con otra mentira) es congruente "en la mayoría de escándalos políticos, incluyendo el Watergate." ¿Cómo esperar, entonces, que los gobiernos actuales, que se pretenden democráticos, permitan un mayor acceso a la información así como a la transparencia en la rendición de cuentas, ingredientes básicos para un país democrático? Para Runciman, no es asunto sencillo:

"Es posible que una de las cosas de las que las teorías de conspiración se alimentan, a la vez que el silencio, es de un exceso de información. Y cuando existe una masa de información ahí afuera, se vuelve más fácil para la gente el encontrar un camino hacia la conclusión que desean encontrar."

"Además", continúa Runciman, "no tienes que ser especialmente cínico para creer que, en la era del gobierno abierto, los gobiernos serán mucho más cuidadosos en mantener secretas las cosas que desean mantener secretas. La demanda de mayor apertura siempre produce, además de mayor apertura, mayor secreto."

Al referirse a las teorías de conspiración, el guionista de cómics y escritor inglés Alan Moore decía que tal vez las teorías de conspiración existen para darnos la sensación de que "alguien" tiene el control de lo que está pasando, de los eventos a nivel mundial, del estado actual de la civilización, para darnos a través de ellas la sensación de que el mundo no es un completo caos; pero podríamos agregar que lo terrible puede ser que, de hecho, las teorías de conspiración funcionen en escalas geográficas y temporales limitadas, en el margen de un gobierno o una coyuntura política precisa: que tal vez formen parte del arsenal de herramientas políticas de los que los gobiernos echan mano, y que, aunque nos parezca aterrador, debajo del halo de misterio y secrecía existe más de lo que el ojo puede ver a simple vista.