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Telepatía en Turquía, cuatro suicidios presuntamente inducidos por olas mentales

Por: pijamasurf - 08/10/2013

La fiscalía de Turquíía vincula la telepatía con cuatro suicidios que ocurrieron consecutivamente en una misma emprea de trabajo.

456494891C8AE3F8CB4D60AEE5E44E29Cuatro ingenieros  que trabajaban  para la gigante industria de defensa turca ASELAN murieron en misteriosas y consecutivas muertes en los años 2006 y 2007.  Después de la primera investigación,  llevada a cabo después de la muerte de Hüseyin Başbilen, Halim Ünsem Ünal, Evrim Yançeken y Burhaneddin Volkan, la prensa reportó que las muertes inesperadas habían sido suicidios. Sin embargo, ni amigos ni familiares de los difuntos estuvieron convencidos de esto y los signos de interrogación acerca de sus muertes persistieron.

Pero el año pasado la junta de inspección del Primer Ministro lanzó una nueva investigación acerca de este evento. Después de un año de estudiar el caso, la junta de Inspección elaboró un reporte en el que se sugiere que los cuatro ingenieros pudieron haber sido llevados al suicidio después de haber sido víctimas de ataques telepáticos que les indujeron depresión.

Incluido en este reporte estuvo un estudio del neuropsicólogo Nevzat Tarhan, quien fue el que instó a los fiscales a no descartar la probabilidad de que la telepatía causó angustia severa y dolor de cabeza a las víctimas, infundiéndoles una tendencia a matarse a sí mismos. “La telepatía pudo haber sido mandada de 1.5 kilómetros de distancia”, Apuntó Tarhan, insinuando que las olas vinieron de dentro del área de trabajo. El reporte no proporciona una respuesta clara de si las muertes deben ser categorizadas como suicidios o asesinatos, y tampoco resuelve la duda de por qué habrían sido mandadas estas olas mentales a específicamente esos cuatro trabajadores, o en qué caso estaban trabajando para que alguien quisiera eliminarlos. Pero dada la alusión a esta técnica mental, ante la cual no se conocen muchos mecanismos de defensa, el caso ha sido reabierto y entregado a la Oficina del Fiscal en Jefe de Ankara para continuar la investigación.

[BBC]

La creencia es el Prozac del alma

Por: Jasun Horsley - 08/10/2013

La vigilia es considerada como la realidad -y el sueño como la ilusión-- fundamentalmente porque creemos en ella; pero quizás el sueño al acercarse más a lo atemporal y entrando en contacto directamente con el inconsciente podría considerarse como una experiencia con mayor riqueza informativa y perceptual, por lo tanto más "real".
[caption id="attachment_62952" align="aligncenter" width="500"]hallo-beholder Hallo Beholder, de Jared von Hindman (sitio)[/caption]

Cuando dormimos, el control que el ego tiene sobre nosotros se relaja y aunque estamos removidos del contacto directo con la realidad física, estamos mucho más cerca de una experiencia sin filtro de la realidad psíquica. Es bastante simétrica (y solo aparentemente paradójica), porque la manera de entender la naturaleza de la experiencia egóica de la vigilia es utilizando la metáfora del sueño. En nuestra vida ordinaria durante la vigilia somos sonámbulos interactuando con las imágenes subliminales de nuestro inconsciente (el pasado), incorrectamente identificando lo que percibimos como “real” en el presente.

Pero no hay un momento presente aparte de aquella intersección infinitesimal entre el pasado y el futuro, ambos de los cuales, como lo escribe Jed McKenna, tienen el encanto peculiar del no-existir. El ego mantiene nuestra consciencia atada al tiempo, y si el tiempo es una ilusión, entonces todo lo demás lo es también, porque nada puede existir sin el fondo del tiempo-espacio para existir dentro de él.

En los sueños, el tiempo no fluye de una manera lineal, estamos más cerca de la (no) existencia líquida de la psique. Sin embargo, ya que estamos interactuando en forma más directa con los contenidos de nuestro inconsciente, estamos más cerca de la verdadera conciencia y por lo tanto de la realidad.

El ego se ve a sí mismo como representando a la conciencia y la psique como estando inconsciente. Es un prejuicio sin fundamento, una creencia que provee sus propias pruebas, pruebas que le parecen irrefutables.

Ese prejuicio entonces también invierte lo real e irreal, ya que se tiene que ver a sí mismo como real, entonces se otorga a sí mismo el falso poder de definir la realidad (lo que es real e irreal).

Todo lo que no sea “Estoy percibiendo algo” es una creencia. Todo. No podemos saber nada más allá de esto.

La creencia tienen la cualidad especial de reducir la consciencia: mientras más invirtamos en la creencia, nos volvemos más tontos y menos sensibles.

El estado del sueño es uno de incertidumbre en el que cualquier cosa es posible y nada es cierto. Esto lo hace más cercano a la realidad que el estado de vigilia.

El tener una experiencia de “abducción”, o cualquier otro tipo de encuentro trascendental, bueno, malo o indiferente, y tratar de entenderlo como “real” es ir en la dirección contraria a la que la psique (el alma), a través de esas experiencias, trata de llevarnos.

La creencia es el Prozac del alma.

Twitter del autor: @JaKephas