*

X

Protégete contra visitantes espaciales indeseados con una poliza de seguro de abducción extraterrestre

Por: pijamasurf - 02/23/2013

Extraterrestres podrían intervenir en tu vida, por qué no hacerte rico si es que uno de ellos te quiere sacar a dar un paseo.

Ante la proliferación de reportes de abudcciones extraterrestres que se empezaron a generar en los noventas (persona que creyeron relamente haber sido raptados por extraterrestres), las compañías de seguros, ni cortas ni perezosas, rápidamente capitalizaron este terror cósmico, con sus característicos tentaculos de "calamar vampiro". 

Wikipedia tiene una entrada para los seguros de abducción extraterrestre en la que muestra algunas de las polizas que se ofrecen, en las que "la prueba recae en el reclamante". Algunas compañías ofrecen polizas que cubren embarazos extraterrestres, examinaciones extraterrestres (del tipo anal) y muerte provocada por OVNIs.

La primera compañía en ofrecer seguros de este tipo fue  la St. Lawrence Agency, en Florida, quien sostiene que le ha pagado dos de los solicitantes --entre más de 20 mil que han comprado la poliza. Entre las personas famosas que han adquirido un seguro por una abducción extraterrestre están la actriz Shirley MacLaine y un profesor de Harvard que ha escrito extensamente sobre el tema, según el dueño de St. Lawrence Agency (ese profesor de Harvard podría ser John  Edward Mack, quien llevó a cabo un estudio sobre abducciones fondeado por Laurence Rockefeller.

Aparentemente el grupo religioso suicida Heaven's Gate había comprado una poliza, algo que hizo que su compañía de seguros Goodfellow Rebecca Ingrams Pearson, por demás sospechosa, dejará de vender seguros de abducciones extraterrestres. Este seguro, con un costo de 155 dólares, pagaba 16o mil dólares a quien pudiera demostrar haber sido secuestrado por una persona de otro planeta e incluso cubría embarazo extraterrestre en hombres --por si acaso los aliens tuvieran capacidades insólitas de embarazo.

Por otro lado quizás las personas que adquirieron este producto podrían estar interesados en saber que existe una crema para  que los extraterrestres reptileanos se transformen en humanos, por lo que tal vez tu raptor después de todo si sea un extraterrestre.

 

La memoria al repasar un recuerdo edita la realidad y transforma el pasado según el estado del presente: tal que lo que vivimos --siempre incierto, nunca objetivo-- está permanentemente siendo modificado en una construcción dinámica del ser.

Como bien supieron artistas como Marcel Proust o Wallace Stevens, la memoria es una forma de imaginación, y al recordar recreamos lo que vivimos a veces hasta el punto de almacenar recuerdos completamente falsos. Un ejemplo de esto es lo que le ocurrió al famoso escritor y médico Oliver Sacks, quien en su autobiografía relata vívidamente haber experimentado la explosión de una bomba en su patio trasero durante la Segunda Guerra Mundial en Londres. Un recuerdo que su hermano le hizo ver que era falso --o la reconstrucción dramática basada en otro recuerdo en el que ciertamente ninguna bomba explotó. Otro caso interesante es el de publicidad que logra invadir la psique para hacer pensar a los consumidores que una pauta que vieron en realidad es un recuerdo que vivieron, formando de esta forma una complicidad emocional inconsciente con un producto.

En un experimento reciente realizado por psicólogos de Harvard, se pidió a un grupo de voluntarios que se destuvieran dentro de algunas exhibiciones en un museo. Se tomó fotos de estas exhibiciones, las cuales fueron mezcladas con fotos de exhibiciones dentro del mismo museo en las que los participantes no se detuvieron. Luego se les pidió a los voluntarios que vieran estas imágenes y que dijeran que exhibiciones habían visto.  De manera esperada, en algunos casos exhibiciones que no habían sido vistas fueron tomadas como si sí hubieran sido presenciadas. Pero lo más interesante ocurrió en una tercera sesión en la que se volvió a mostrar imágenes; en este caso las exhibiciones no vistas, que ya habían sido recordadas (aunque falsamente) como vistas en la segunda sesión fueron reforzadas y tomadas como verdaderas con mayor asertividad.

Los investigadores sugieren que la memoria es un sistema dinámico modificándose constantemente. Y si la memoria en cierta forma define quiénes somos, entonces nuestro ser es una construcción mental, una obra en progreso. La forma en la que decidimos recordar --consciente o inconscientemente-- determina en buena medida cómo afrontamos las situaciones presentes y cómo nos proyectamos hacia el futuro. El acto de almacenar información está influido por nuestras emociones y nuestros deseos; difícilmente es un acto de almacenamiento puro de información --por lo cual el estado mental en el que almacenamos en primera instancia pero también cada vez que recordamos y recreamos esa memoria influye en la "sustancia" misma de la información. Según Jonah Lehrer:

Aunque nos gusta pensar en nuestras memorias como impresiones inmutables, de alguna forma separadas del acto de recordarlas, en realidad no lo están. Una memoria es tan real como la última vez que la recordaste. Lo que es un poco perturbador es que no podemos más que pedir prestadas nuestras memorias de otros lugares, así que el anuncio de televisión que vimos se convierte en nuestro, parte de esa narrativa personal que repetimos y recontamos.

Lo que implica esto es que si acaso un hecho ocurrió de cierta forma, con una realidad objetiva, esta realidad está por siempre comprometida por la memoria humana que proyecta su propia naturaleza psíquica, que mezcla la información con el acto de observar y con todos su archivos (miedos, traumas, ensueños, etc.). De aquí que podamos decir que el pasado es una invención de la memoria, una trama elusiva que se vuelve a tejer con cada mirada en el espejo retrovisor (algo que puede explorarse a mayor profundidad viendo la interesantísima película Mr. Nobody, una reflección cuántica de la memoria y las líneas de tiempo que se bifurcan). Asimismo esto es una muestra de por qué algunas psiocterapias en las que un sujeto revive sus memorias pueden ser tan efectivas, porque efectivamente modifican lo vivido. Por ejemplo, en el sistema de Carlos Castaneda era fundamental realizar una recapitulación de todo lo vivido. Y de una manera menos esotérica, el poder que tiene la mirada de alguien que reflexiona sobre su vida después de haber logrado cierto entendimiento o que lo hace desde un estado de conciencia elevado: desde ese nodo, desde ese alto valle de conciencia, transforma su pasado un poco en cómo es él en ese momento. Desde esa claridad, desde esa apertura, el pasado cobra una nueva luz.  

Todo esto es también altamente estimulante ya que nos permite redimirnos --y vindicarnos de la tiranía de la historia.  Tal vez no fuimos quienes quisieramos haber sido --y por lo tanto nuestra psique es un pesado bául (el pasado) que llevamos a todos lados (en el sentido freudiano de que la infancia y nuestra relación con nuestros padres es destino), quitándonos la mecha de agilidad del presente. Pero por suerte, como si fuéramos el guionista de nuestra propia película, a la manera de Charlie Kaufman, podemos viajar en el tiempo y modificar lo que vivimos, o, lo que es más importante, cómo lo vivimos. También podemos saciar aquella nostalgia de lo que no fuimos (esa sed onírica tan característica de Pessoa), descubriendo que todo sucedió, que tomamos todos los caminos (en esa encrucijada supuestamente definitiva, sendero del estigma).  Saber que la forma en la que miramos lo que sucedió, en la luz del recuerdo, determina cómo existe en nosotros lo sucedido, nos habla de la posibilidad de refundar el mundo. Cada mirada reinventa la realidad y en cada momento podemos refrescarnos hasta el punto de renacer (al menos simbólicamente).

Twitter del autor: @alepholo

[Psyblog]