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Astrónomos nombran constelación en honor a David Bowie

Por: pijamasurf - 01/18/2016

Astrónomos belgas dan a Bowie un merecido tributo cósmico y nombran en su honor una constelación que forma la figura de un rayo

Screen Shot 2016-01-18 at 11.34.00 AM

"Honor a quien honor merece". Suponemos que esta fue la máxima que un grupo de astrónomos acató al momento de decidir ofrendarle a David Bowie su propia constelación. Se trata de un conjunto de siete estrellas que juntas delinean la forma de un rayo. Los científicos belgas registraron oficialmente la constelación, la cual por cierto se ubica cerca de Marte. 

Pocos músicos han tenido tan presente el plano cósmico como el Sr. Bowie, quien no sólo personificó durante una larga etapa a un lucido extraterrestre, Ziggy Stardust, sino que compuso verdaderas odas a la exploración espacial ("Space Oddity") y en general recurrió al universo como una constante fuente de inspiración. 

Philippe Mollet, del Observatorio MIRA, declaró respecto a este merecido tributo:

No fue fácil determinar las estrellas apropiadas. Studio Bruselas (una estación de radio) nos solicitó darle a Bowie un lugar único en la galaxia. En alusión a sus múltiples álbumes elegimos siete estrellas —Sigma Librae, Spica, Alpha Virginis, Zeta Centauri, SAA 204 132 y Beta Sigma Octantis Trianguli Australia— en la proximidad de Marte. La constelación es una copia del icónico rayo de Bowie y fue inserta al momento justo de su muerte.  

La misteriosa cultura de los hombres que se visten como muñecas (FOTOS)

Por: pijamasurf - 01/18/2016

Hombres adultos, a menudo padres o esposos, que dedican su tiempo libre a vestirse y adornarse con costosa indumentaria prostética fabricada de manera casi artesanal

Hombres adultos, a menudo padres o esposos, que dedican su tiempo libre a vestirse y adornarse con costosa indumentaria prostética fabricada de manera casi artesanal: el mundo de los hombres que se visten como muñecas es una subcultura que fascina y repele por igual, y que por su misma naturaleza polémica ha sido relegada a un hermético círculo de adeptos y practicantes que poco a poco se amplía.

El documental My Strange Addiction: Men in Doll Suits (Mi extraña adicción: los hombres que se visten como muñecas), dirigido por Nick Sweeney, explora las vidas de personas como Robert (alias), un hombre de 71 años, vendedor de bienes raíces, que durante algunas horas cada semana deja paso a "Sherry", una voluptuosa rubia que va de compras y se toma selfies para nutrir su agitada red social. Y es que si las redes sociales han logrado conectar individuos y aficiones muy diversas, también permiten crear narrativas enteras para aspectos de la personalidad de una persona.

Robert tiene muy claro que Sherry sólo existe en el espejo cuando se viste como ella, pues "cuando estoy en modo masculino, en público, simplemente me mezclo". Pero cuando aparece Sherry, "te conviertes en una de las personas hermosas; atraes muchísima atención, y atención es algo que me ha faltado al envejecer hasta mi edad". No se consideran transgresores ni tienen un programa político muy claro; la salida del clóset, como cultura o subcultura, sigue construyéndose a través de la interacción real y del desarrollo de comunidades y redes sociales más discretas y exclusivas, hechas a la medida, como Doll's Pride.

La comunidad --que se denomina a sí misma "maskers"-- se reúne en un encuentro anual llamado Rubber Doll World Rendezvous, donde se tratan asuntos como la manera adecuada de comunicar a parejas o amigos sobre la pulsión de vestirse como muñecas de silicón, hasta talleres de mantenimiento y reparación de vestuario. Existen compañías como FemSkin que fabrican los trajes (un par de implantes nuevos pueden costar casi 2 mil dólares), lo que habla también de una bullente industria, donde la identidad, el género y los juegos de rol se dan la mano.