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¿Qué es y cuáles son los beneficios postorgásmicos del "afterplay"?

Por: pijamasurf - 04/08/2015

Afterplay: sust.: actividad sexual después del orgasmo que no involucra coito, y que alivia la angustia masculina sobre la erección y la femenina sobre el multiorgasmo. // Tomadura de pelo y sentido común
Imagen: Beautiful Agony

Imagen: Beautiful Agony

En la novela Engaño, Philip Roth cuenta la historia de un par de amantes que hablan sobre cómo sobrellevar el adulterio y las preocupaciones cotidianas en escenas que transcurren tanto antes de tener sexo como en los momentos posteriores al orgasmo. El juego es interesante no sólo por la maestría formal de Roth sino también porque el orgasmo no marca solamente una línea de meta imaginaria en el sexo, sino una frontera entre nuestra forma de ser antes de tener sexo y después.

En el extenso feed de blogs sobre mejoramientos varios existe una subsección interesante cuyo tono comienza a homologarse a medida que pasa el tiempo: es el de las columnas acerca de sexo que no sólo publican opiniones o crónicas acerca de la vida sexual de los autores (hombres o mujeres), sino que también promueven el sexo como una suerte de panacea para combatir toda clase de padecimientos, desde el insomnio hasta la angustia.

A veces aparecen términos como "afterplay" que pueden rastrearse hasta libros sobre consejos sexuales con el sugerente título, además de cientos de técnicas al respecto.

Definir el término es muy simple: se trata del reverso del foreplay, las caricias y besos que idealmente preceden al coito heterosexual, sólo que aplicado después del orgasmo. La lógica del orgasmo masculino y femenino entra en juego: los hombres experimentan una caída súbita de la excitación que sin embargo no se dispersa por completo, mientras que las mujeres tardan mucho tiempo más en "bajar" del orgasmo.

Es interesante considerar el sustento ideológico del afterplay. Están funcionando significantes como "after party" (después de la fiesta) y algo así como "jugar después", como aquella famosa cita de Jean Baudrillard: "Oye, nena, ¿qué harás cuando termine la orgía?".

Se trata sin duda de una práctica que alivia la tensión del coito y el orgasmo como evento sumo de consumo dentro de la dinámica sexual al proyectar una temporalidad extendida al acto sexual, como espirales en una sesión de tantra, y puede incluso funcionar para que las parejas conozcan y se adapten a los ritmos orgásmicos de sus parejas; pero por otro lado, también suena como un surplus desbordante, un extra fantasmático o, como se dice popularmente en México, un pilón. Si la angustia por alcanzar el ansiado multiorgasmo-Grial (angustia que el hombre experimenta como mandato de tener una erección siempre disponible y confiable) está afectando tu vida sexual, vale pensar el afterplay como parte de esa tendencia a "des-pornizar" el sexo.

Las definiciones que se dan en línea del afterplay conciernen a besos, abrazos o incluso duchas compartidas que sin embargo recuerdan demasiado a los foreplays. Se trata más bien de jugar con los genitales cuando estos se encuentran más sensibles y son más delicados. Es expresión también de los deseos de las lectoras de Cosmopolitan de tener amantes considerados que no se duerman después de eyacular, sólo que con un nombre un poco más llamativo. 

¿Cómo sería un día laboral si todos fueran desnudos a la oficina? Esta revista lo hizo durante 1 mes (NSFW)

Por: pijamasurf - 04/08/2015

Un ensayo fotográfico que retrata algunas de las situaciones que se presentaron en una oficina de San Francisco en donde se implementó una política de trabajar desnudos durante 1 mes

 

Te guste o no, tus compañeros de trabajo son la gente con la que más tiempo pasas a lo largo del día: son los que comparten contigo la artificiosa cotidianidad de la oficina, y codifican junto a ti los rituales del trabajo en el siglo XXI. Pero el espacio de trabajo siempre ha sido un espacio de socialización, asociado también a una etiqueta.

La tendencia del home office ha trasladado la socialización del espacio de la oficina a las redes sociales y su fiesta de notificaciones a todas horas del día y de la noche. Aquí las experiencias se enfrentan: para algunos, trabajar en la comodidad de su casa es un sueño hecho realidad, pero para otros significa una dificultad extra para concentrarse al no poder separar el espacio doméstico del laboral. Unos y otros tienen algo en común: se sienten mejor en pijama o en ropa interior.

Es aquí cuando una valiente revista de San Francisco, Bold Italic, salió con la aparatosa idea de deshacerse de instaurar una política de nudismo casual en las oficinas, siguiendo los "Naked Fridays" de David Taylor, psicólogo organizacional que propuso seriamente la alternativa en 2009. "Al no ver beneficios en arruinar los restantes 4 días de la semana con ropas destroza-ánimos, decidimos tratar de trabajar desnudos durante todo el mes de marzo".

El resultado es un ensayo fotográfico que retrata algunas de las situaciones que se presentaron durante ese tiempo en la oficina. La primera hora al llegar al trabajo fue la más extraña, todos se veían los genitales y tenían regresiones al kinder y las elementales diferencias entre hombres y mujeres. Luego, todo se puso más relajado. Se dice que una mujer incluso tuvo pesadillas acerca de "estar de pie frente a toda la oficina mientras daba una presentación, ¡completamente vestida!".