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Esto es lo que le sucede a tu cerebro cuando checas tu teléfono antes de dormir

Por: pijamasurf - 03/28/2015

Dan Siegel, doctor en psiquiatría, nos explica a detalle los efectos negativos de mirar una pantalla justo antes de dormir

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Este es uno de los problemas reales que enfrentamos todas las noches en nuestra era digital: deambular por las aplicaciones del teléfono antes de quedarnos dormidos. Se ha convertido en un problema que es un círculo vicioso porque la pantalla nos quita el sueño y el insomnio nos justifica ver la pantalla.

En este video el doctor Dan Siegel, profesor clínico de psiquiatría en UCLA, nos despliega los efectos negativos de ver la pantalla del celular por las noches antes de dormir.

“Estamos exponiendo a nuestros ojos a una lluvia de fotones que básicamente le dicen al cerebro ‘mantente despierto, aún no es hora de dormir’, dice Siegel. La luz de la pantalla le dice a tu cerebro que no secrete melatonina, y entonces te quedas despierto hasta la madrugada checando tus mails o viendo Instagram y acabas durmiendo muy poco.

“Ahora sabemos que lo que el sueño hace es permitir que las neuronas descansen, pero además, permite que las células de alrededor limpien las toxinas que producen las neuronas”, comenta el doctor. “Si no duermes de 7 a 9 horas por noche; si sólo duermes 5, las toxinas se quedan allí. Eso le sucede a más del 95% de las personas (aunque hay una élite que es genéticamente distinta y no necesita dormir tanto para que todo esto suceda). Pero la vasta mayoría de nosotros necesitamos de 7 a 9 horas de sueño. Todos los días”.

Dormir menos de 7 horas significa tener toxinas en el cerebro. Esto hace que la atención se disperse, la memoria falle, la habilidad para resolver problemas se vea amenazada, o inclusive que la insulina, que nos ayuda a regular el metabolismo, esté de cabeza y ganemos más peso de lo común con cualquier cosa que comamos. Y por si eso no fuera suficiente, es de hecho tóxico para las conexiones de las células.

Así que debemos priorizar el sueño. Apagar las pantallas al menos 1 hora antes de meternos a la cama, antes de que todos nuestros ciclos cronobiológicos se arruinen.

¿A qué edad nuestro cerebro alcanza su desarrollo máximo?

Por: pijamasurf - 03/28/2015

Un estudio reciente revela que, a diferencia de otras partes de nuestro cuerpo, el cerebro podría tener distintos momentos de auge a lo largo de nuestra vida

brEn varios ámbitos nuestro cuerpo se desarrolla físicamente hasta alcanzar un punto máximo, después de lo cual comienza a decaer. Hay una edad para la madurez sexual idónea, también para la fortaleza muscular y para la salud ocular, y aunque en muchos de estos casos se trata de momentos que se pueden identificar con facilidad, en otros dicho parámetro es controvertido. Por ejemplo, con el cerebro.

Hasta ahora no existe una edad que se pueda señalar como el punto en que el cerebro humano alcanza su apogeo. Ya Aristóteles, en sus célebres Problemas, se preguntaba por qué el aprendizaje era más sencillo en edades tempranas y aún en la juventud y mucho más complicado para los viejos, algo que por momentos parece una regla, salvo cuando conocemos a personas mayores que sin mayores problemas manejan una computadora o aprenden un nuevo idioma.

En una investigación reciente, los psicólogos Joshua Hartshorne y Laura Germine examinaron a casi 22 mil personas que realizaron distintas pruebas en el sitio TestMyBrain, las cuales están enfocadas a ejercitar capacidades cognitivas como la memoria o el pensamiento lógico.

Al analizar la información colectada, Hartshorne y Germine notaron que había ciertas divergencias en la relación entre el tipo de prueba realizada y la edad de las personas que habían obtenido los mejores resultados. Así, por ejemplo, en pruebas de memoria a corto plazo, los mejores eran personas de entre 20 y 30 años, después de lo cual dicha habilidad ya no es tan buena como solía ser; en contraste, si se trataba de reconocer una emoción sólo por una imagen, los mejores eran personas de entre 40 y 50 años.

Entre otras conclusiones, estos resultados sugieren que nuestro cerebro tiene distintos momentos de auge, dependiendo tanto de la capacidad cognitiva que se examine como de la propia historia de vida de cada persona.