*

X
Bajar los salarios de los funcionarios públicos, eliminar el fuero y reducir el financiamiento a partidos políticos, lo más deseado

luis-gerardo-mendez-ya-me-canse-por-eso-propongo-637x340Para seguir imprimiendo fuerza a la campaña #YaMeCansé, “por eso propongo” y evitar que se diluya, muchos medios informativos han estado dándole seguimiento. Sabemos que, en México, la mayoría de los temas que causan una reacción en el sector público primero fueron (tristemente) mediatizados. Los medios, el cuarto poder acuñado por el escritor y político Edmund Burke, son así una de las principales fuerzas, pues resultan imprescindibles para la carrera política de los funcionarios. 

En este sentido, las redes sociales quizá hoy son el sexto poder (habrás notado cómo algunos temas en redes sociales luego se hacen noticia en los medios). Nuevas esferas de influencia están configurándose con el uso masivo de internet y hay muchos ejemplos de cómo la vía digital es un medio que también genera presión hacia los políticos. 

En esta lógica, en dos notas anteriores presentamos de qué  trata la iniciativa #YameCansé, por eso propongo (una vía de recepción de propuestas para presentarlas al gobierno sobre todo aquello que los mexicanos desean que cambie en el país). Así pues, se trata de un medio de denuncia, pero también de que el imaginario colectivo asuma responsabilidad en evaluar de dónde vienen los problemas y cómo solucionarlos, diluyendo así esta dicotomía prevaleciente de la separación sociedad-gobierno, pues muchas veces el gobierno actúa como autónomo como resultado de la falta de participación ciudadana. 

Recientemente los organizadores de la iniciativa, en mancuerna con Amnistía Internacional y el colectivo de actores El Grito Más Fuerte, presentaron los avances de #YaMeCansé “por eso propongo”. Estos son:

  • Hasta 7 mil personas han enviado, sobre todo vía digital, su postal con propuestas.

  • En el camino de la iniciativa se han sumado Amnistía Internacional y El Grito Más Fuerte, lo que le ha dado más presencia a la propuesta. 

  • Pronto se dará a conocer el día en que serán entregadas las propuestas a ONG's y funcionarios públicos.

  • Además de las palabras más constantes en las propuestas, las demandas más recurrentes de los participantes son: crear una fiscalía anticorrupción independiente, reducir salarios y prestaciones a servidores públicos, eliminar el fuero, reducir el financiamiento a partidos políticos, eliminar diputados plurinominales, aumentar el salario mínimo, promover el respeto a la ley por medio de la educación cívica, crear una estructura policial confiable por medio con incentivos como mejor educación y crear una base de datos de ADN para desaparecidos. 

  • La meta es llegar a las 10 mil propuestas en los siguientes meses, un objetivo muy plausible. 

¿Ya enviaste tu postal? Aquí puedes hacerlo. 

Twitter de la autora: @anapauladelatd

Las opiniones expresadas en este artículo son responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la posición de Pijama Surf al respecto.

Fotos de los muxes, el tercer sexo reconocido desde la época precolombina

Por: María José CA - 02/11/2015

"Ser muxe es una manera de ser, como el ser mujer, como el ser hombre, nada más que tiene otro comportamiento muy distinto al del gay"

*Dale clic en la imagen para verla en pantalla completa

El tercer sexo supone una manera de vivir donde se libera el binomio genérico a partir de la convivencia cotidiana con la diversidad sexual. A pesar de su antigüedad, este fenómeno no siempre fue reconocido como parte de una cultura tradicionalista… En especial, en la occidental. 

Sin embargo, en Oaxaca (México) existe el caso de los muxes (que viene del español del siglo XVI, y quiere decir mujer), el cual es un ancestral tercer sexo de origen indígena que forma parte de la estructura social del lugar. Según los textos históricos, antes de que el manto católico de la colonización española abrasara a las culturas indígenas, existían sacerdotes aztecas travestis y dioses hermafroditas. Para ese entonces la flexibilidad de género era inherente a la cultura, lo que ayudó a convertir a los muxes en símbolo de buena suerte. 

Actualmente, la cultura de los muxes en las comunidades zapotecas alrededor de la ciudad de Juchitán ha hallado su autonomía y libertad. Por ejemplo, los muxes tienden a formar parejas monógamas con hombres, aunque hay quienes se casan con mujeres y tienen hijos o deciden vivir en grupos. 

De acuerdo con Mandis, fundador de Las Auténticas Intrépidas Buscadoras del Peligro, esta experiencia sólo puede definirse como un fenómeno estructural y ambivalente al mismo tiempo: 

Ser muxe es una manera de ser, como el ser mujer, como el ser hombre, nada más que tiene otro comportamiento muy distinto al del gay. Es más apegado a la mujer, a las costumbres, a su manera de comportarse. En el caso de los gays, andan unos con otros. En el caso de los muxes, ellos no son pareja de otros. Nunca tienen una pareja muxe, ellos andan con hombres. Lo que sí es que a algunos desde que nacen se les nota.

Este modo de ser, ajeno a la cultura machista que envuelve al país, rehabilita constantemente el estado efímero entre dos géneros que brinda fortuna a los implicados. Por ello, el fotógrafo Nicola Ókin Frioli se dedicó a capturar las experiencias de 3 mil muxes de Juchitán. En sus fotografías, bajo el nombre de We are Princesses in a Land of Machos, se observa la intrigante dinámica del tercer sexo nunca reconocido, nunca respetado.