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Alter-instructivo: cómo hacer una taza de café como un experto (VIDEO)

Por: pijamasurf - 02/25/2014

La taza de café perfecta es sólo la que más se disfruta (y no necesariamente cuesta una fortuna en equipo o en la cuenta de un café).

Algunas cafeterías y baristas nos hacen creer que hacer una taza de café se parece a una operación riesgosa en el laboratorio de un científico loco. Las múltiples variables —desde la mezcla de café, la forma de preparación y el tipo de cafetera, hasta la temperatura del agua, el tostado, el molido y todas sus pequeñas supersticiones— tienden a reforzar el mito de que hacer café es difícil, y más parecido a una ciencia que a una forma de deleite. Nada más lejano de la verdad.

En este video, Corby Kummer, autor de The Joy of Coffee, nos enseña un sencillo método para preparar café que sólo requiere de práctica y paciencia, pero que al final no es tan difícil como desarmar una bomba. Los pasos, en una forma simple de describir, son los siguientes: 

1. Mojar el café durante 30 segundos permite que el grano libere sus aromas y esencias. Lo mismo aplica para prensa francesa: humedecer los granos es el equivalente a despertarlos. Usa tu sentido del olfato para detectar cómo el aroma se va desprendiendo suavemente del grano.

2. Vacía el resto del agua caliente (nunca hirviendo) de forma firme y sostenida, en un chorro que no ahogue la mezcla, sino que la moje de modo parejo.

3. Espera un par de minutos y luego remueve un poco el café con una espátula u otro instrumento a la mano: este pequeño secreto hará que toda la mezcla reciba el calor del agua más o menos a la misma temperatura, resultando en una taza más homogénea. 

4. Deja reposar el café por dos minutos más. No se trata de cronometrar el tiempo de espera (es por ello que hacer café no es una ciencia exacta), sino de permitir que los sabores contenidos en el grano dejen su impronta en el agua tibia. La práctica y el gusto personal (además de un conocimiento adecuado de tus instrumentos) son las únicas reglas infalibles: nadie sabe mejor que tú cómo te gusta beber tu café.

5. Disfrútalo.

 

Metaselfie: lo que los autorretratos en redes sociales dicen sobre los usuarios

Por: pijamasurf - 02/25/2014

En el 2013, el diccionario Oxford nombró "selfie" como la palabra del año. Poco después, este grupo de visualizadores de data pretenden dar un rostro homogéneo a la práctica social de capturar el propio rostro en un smartphone.

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La ola de la selfie sigue empujando desde el 2013 sin perder tracción: un proyecto de visualización de data llamado SelfieCity está dedicado enteramente a analizar más de 3 mil autorretratos utilizando métodos "teóricos, cuantitativos y artísticos", para extrapolar algunos significados sociales, utilizando software de análisis facial. Moritz Stefaner, uno de los autores del proyecto, explora diversos clichés asociados a las selfies y encuentra que la gente se toma muchas menos fotos a sí misma de lo que podríamos pensar.

"Las selfies son interesantes de estudiar", afirma Stefaner. "¿Representan una tendencia sustancial de cómo creamos y compartimos fotos? ¿Son medios de autoexpresión, herramienta de autopromoción o llamado de atención? ¿Y existe alguna diferencia cultural en la manera en que personas de distintos países toman selfies?"

La respuesta es sí. SelfieCity reunió un modesto corpus de fotografías tomadas de Instagram, 656 mil en total, provenientes de cinco grandes ciudades, Nueva York, Bangkok, Moscú, São Paolo y Berlín, entre el 4 y el 12 de diciembre del 2013. Un primer análisis utilizando un software de análisis facial determinó que, del total, sólo 640 fotos eran selfies (el software es incluso capaz de medir la talla del rostro, el grado de inclinación de la cabeza, si sonríe o no, etc.)

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Estos fueron algunos de los resultados: 

  • Las selfies no inundan Instagram: sólo entre el 3% y el 5% de cada 300 mil fotos analizadas fueron de hecho selfies.
  • Las mujeres se hacen más selfies que los hombres. De hecho, en Berlín la cifra se duplica, mientras que en Bangkok se mantiene casi homogénea en 1.3 selfies de mujeres por cada selfie masculina. En Moscú, sin embargo, las mujeres se toman fotos 4.6 veces más que los hombres. La edad promedio de los hombres que postean selfies en Instagram supera los 30 años.
  • Selfie (1)Las mujeres adoptan poses más extremas con respecto a la inclinación de la cámara. En promedio, la inclinación de cabeza en mujeres (parte integral del famoso duck face) es 150% mayor que la de los hombres. En otras palabras, los hombres no inclinan la cabeza al retratar su rostro, mientras las mujeres inclinan el objetivo para que aparezca el cuello o los hombros. El récord es de las brasileñas, donde la inclinación media de la cabeza en mujeres fue de 16.9° (probablemente para que el bikini entrara en el cuadro).
  • La edad promedio de alguien que se toma una selfie es de 23.7 años.
  • Según el software de análisis facial (que asocia la sonrisa o la exposición de los dientes con la felicidad), las selfies más felices fueron las de Bangkok y São Paulo (0.68 y 0.64 sonrisas en promedio), mientras que las más "miserables" fueron las moscovitas, con 0.53 sonrisas promedio.

Los cambios tecnológicos nunca se distancian demasiado de los cambios sociales. ¿Qué pueden decirnos estas "metaselfies", estas imágenes de data, sobre la cultura que las produce? ¿Podemos decir que se trata aún de una forma de organizar en experiencia tal cantidad de imágenes, o por el contrario, no es más que el narcisismo del sujeto y su necesidad de aprobación llevada al punto extremo de onanismo disfrazado de autorreflexión? ¿Cómo poder ver con perspectiva la metaselfie, si probablemente nuestro mismo rostro forme parte de ella?