*

X

Los hongos "producen viento" para que se esparzan sus semillas

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 11/27/2013

Un reciente estudio encontró que los hongos tienen la capacidad de "crear viento" para que este se lleve sus esporas a lugares húmedos y protegidos.

946912_521919084540910_1800593924_n

El mundo de los hongos es un mundo discreto y lleno de extrañeza. Varios científicos se refieren al reino Fungi como “la materia negra de la biología”, porque hay muy poco que se sabe de ellos. Apenas hace poco descubrieron, por ejemplo, que gracias a unos hongos que se añaden a las raíces de los árboles, éstos pueden comunicarse entre ellos y enviarse nutrientes unos a otros. Pero además de que permiten la comunicación arbórea, los hongos también pueden producir viento para que lleve sus esporas a otras partes del bosque.

Por mucho tiempo se pensó que los hongos se reproducían pasivamente tirando sus esporas al suelo para que una corriente de aire las recogiera y las depositara en otro lugar. Pero este nuevo estudio muestra como el fungi es mucho más activo al esparcir sus semillas.

Para “crear viento”, los hongos sólo tienen que dejar que su humedad se evapore. Esta evaporación les permite enfriarse ya que el cambio de fase de agua líquida a vapor usa energía calórica. El aire frío es más denso que el aire caliente y tiene tendencia a fluir y esparcirse.

Esta habilidad para crear viento es lo que les permite nacer adentro de troncos, en hendiduras de árboles, debajo del pasto: lugares donde el viento común no llega fácilmente. Según uno de los investigadores, si llevas una linterna al bosque en la noche podrás ver esporas moviéndose en grandes nubes, con su propio viento.

Auroras iluminan el cielo sobre las famosas Pierdas de Achavanich, en Escocia.

caithness-aurora

Resulta evidente que la fiesta de policromía que representan las auroras, llenando el cielo de geomagnetismo, es uno de los grandes espectáculos naturales que el hombre puede presenciar en este planeta. Las auroras incluso han convertido a fieles, haciendo de algunos fotógrafos, cazadores consumados de auroras. 

Esta espectacular imagen muestra un cielo teñido por el fuego plásmico de las auroras en  Caithness, Escocia, sitio donde yacen una serie de piedras megalíticas de 4 mil años, conocidas como las Pierdas de Achavanich, y unos montículos fúnebres de alrededor de 5 mil años. Las piedras forman una herradura y se distienden a un lado del Lago Stemster. La imagen fue tomada por Stewart Watt y evoca una postal druida, con las poderosas piedras como testigo y memoria de la magia celeste. 

Las condiciones climáticas del sol hacen que en estos días las auroras puedan ser observadas incluso en el sur de Inglaterra y en otros países que generalmente no suelen poder avistar este fenómeno.

 Aquí una emotiva crónica de todo lo que conlleva perseguir a las auroras

Ver imagen más grande