*

X

Fotos aéreas de los suburbios infinitos de la Ciudad de México

Por: pijamasurf - 09/24/2013

Las increíbles fotos de Pablo López Luz nos muestran cómo ninguna frontera natural puede impedir el derramamiento suburbano de esta ciudad.

Infinitas olas de concreto cubren el paisaje desde el centro de la Ciudad de México hasta sus desgarbados suburbios. Los que vivimos aquí sabemos que las casas se extienden lejísimos, hacia todos los puntos cardinales, pero no sabemos cómo se ve esto desde las alturas. El fotógrafo mexicano Pablo López Luz fotografía el fenómeno de "la mancha de concreto" hasta su punto absolutamente mareador.

article-0-1B6C28DD000005DC-70_634x630

“En una megalópolis como la Ciudad de México”, apunta López Luz, “constantemente amenazada por su incesante crecimiento poblacional y su falta de infraestructura, la relación entre el hombre y el espacio es tan aparente…”.

article-0-1B67F5E1000005DC-372_634x629

Ni a los valles ni a los montes se les permite existir entre un hombre y el otro, y así, los millones de hogares hacen olas hasta dónde el ojo alcanza a ver. “Sobrevolar la ciudad de México siempre ha sido una experiencia abrumadora”, apunta el fotógrafo, quién tomó las fotos desde la cabina de un avión ultraligero.

article-0-1B6C28F5000005DC-874_634x623

El hecho de que sus fotos sean una especie de maqueta apolítica, homogénea, nos hace ver el espacio como un escenario. El escenario del acontecer diario. La realidad que olvidamos los que la vivimos.

Amazing Aerial Views Of Mexico City

Para ver más fotos de Pablo López Luz, visita su página.

¿Podría existir una economía basada en el sexo oral?

Por: pijamasurf - 09/24/2013

Una teoría marxista de la economía diría que el trabajo es el único capital de los que no poseen propiedades, pero para que ese trabajo se convierta en capital económico debe pasar por el cuerpo. ¿Cuánto trabajo, pues, es equivalente a una buena sesión de sexo oral? ¿Cómo podríamos valorarlo?
[caption id="attachment_64465" align="aligncenter" width="545"] Ilustración de Édouard-Henri Avril para "De Figuris Veneris"[/caption]

El dinero es sólo una de tantas formas de dar cuerpo a un valor abstracto. Pero el Internet nos enseña extrañas formas de intercambios que tal vez no sean tan "nuevos", sino históricamente desatendidos para volver en otras formas (a la manera en que Freud pensaba el retorno de lo reprimido, que volvería bajo una faz distinta).

En la red social Vkontakte, una chica ucraniana de nombre Anastasiya Milanovich provocó una pequeña controversia cuando prometió practicarle sexo oral a un extraño si cierto post suyo llegaba a los 10 mil likes. La meta fue conseguida sólo 50 minutos después del reto.

anastasiya-milanovich-challenge-starts

El sexo en general y el "blowjob" en particular son la base del sistema económico imaginario que se transparenta en gran cantidad de películas porno. La chica que paga el taxi, las clases de tenis o la pizza con el efectivo de su cuerpo, así como la hembra dominadora y empoderada que somete al esclavo en el BDSM, son formas en que el espectro económico se deja traslucir en el sexo glamourizado del porno, impresión constatable de nuestro imaginario compartido. Sacando de la pantalla esta economía del cuerpo (o bien, reinsertándola en la realidad, de donde por otra parte nunca ha salido), tal vez una mamada pueda pagar una pizza en el porno, pero se quedaría corta frente a lo que les pagan a ciertas chicas, muy reales, gold diggers, a los "sugar daddy": existen incluso sitios web donde jóvenes estudiantes conocen a hombres ricos que pagan por su compañía y sus favores sexuales. Una joven aportó el siguiente testimonio en una entrevista sobre su experiencia en SeekingArrangement.com:

Hice algo de modelaje para revistas de moda en mis dos primeros años de universidad, así que estaba segura de que encontraría al sugar daddy correcto. No me decepcioné... Me tomó cerca de un mes hallar al hombre que buscaba --básicamente, alguien con quien hubiera podido salir de cualquier forma, más allá de verlo como sugar daddy. Estaba en los últimos cuarentas y ganaba varios millones al año trabajando con grandes fondos de cobertura. Manejaba un Bentley y me llevó a algunos lugares increíbles, incluyendo un fin de semana perfecto en el Manoir Aux Quat’Saisons de Raymond Blanc.

Entramos en lo que el sitio llama un acuerdo de mutuo beneficio. Éramos novio y novia, pero me pagaba £2,500 libras al mes, lo que era más que suficiente para pagar mis cuentas mientras perseguía mi carrera en el cine. Nos vimos durante seis meses mientras adquirí las habilidades que me permitieron encontrar un trabajo de tiempo completo.

El columnista Jeremy Wilson de The Kernel comentó sobre esta práctica que el Internet, "que se suponía liberaría a las mujeres, hace con velocidad lo contrario."

Para que existiera una economía basada en el sexo oral sería necesario convertir los valores de productos o servicios en su equivalente en sexo oral: ¿cuántas "mamadas" valdría, dado el caso, una computadora, la renta de tu casa o incluso una casa nueva? Aunque esta conversión sería complicada y poco confiable (por subjetiva y poco previsible), la significación del sexo oral en nuestra sociedad está emparentada con la gratificación al otro, o con un acto aleatorio de generosidad con los extraños de Internet, como atestigua Reddit.

En la etiqueta /r/randomactsofblowjob ("actos aleatorios de mamadas", jugando con la expresión "actos aleatorios de bondad") pueden leerse posts de usuarios que solicitan "un favor" sexual por las más diversas razones: algunos han sido dejados por sus novias, otros son vírgenes a los 26 años y nunca han pasado de primera base, por lo que el foro sirve como una botella al mar del sexo oral. Esto nos ilustra sobre la variedad de significaciones que tiene el sexo en nuestros días, y cómo, más allá de la tecnología, el sexo es una moneda de cambio en pleno uso. No se devalúa y se recupera de cualquier crisis.