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Hombre sobrevivió 27 años viviendo solo en el bosque y cometiendo más de mil robos menores

Sociedad

Por: pijamasurf - 04/16/2013

Como si se tratase de un moderno Thoreau, Christopher Knight vivió durante 27 años solo y con lo mínimo indispensable en la zona silvana de Maine, al norte de Estados Unidos, hasta que la policía lo arrestó por los casi 40 robos anuales que cometió durante su "vida en el bosque".

Chris Knight

La fantasía del aislamiento es una de las más recurrentes en el imaginario del hombre moderno. El estilo de vida que paulatinamente fue generándose e imponiéndose a partir del siglo XV tiene como uno de sus rasgos distintivos la exclusión, una fuerza centrífuga que empuja hacia las orillas a quienes no comulgan absolutamente con dicho modus vivendi. Solo que esa es la trampa: que no existen quien comulgue absolutamente, de ahí que, en cierto momento, cualquier persona sienta la necesidad de huir hacia una región donde no exista otra regla más que el propio albedrío del individuo. El Wakefield de Nathaniel Hawthorne es, posiblemente, uno de las expresiones más ingeniosas de este deseo; el Walden de Henry David Thoreau, una de las más emotivas.

Sobre esto, recientemente se dio a conocer el caso de Christopher Knight, un hombre de 47 años que lleva 27 viviendo en los bosques de Maine (en el norte de Estados Unidos, en la frontera con Canadá; los mismos, por cierto, que también frecuentó Thoreau) sobreviviendo con nada más que una tienda de campaña, unos pocos enseres domésticos y un millar de robos menores con los que se ha provisto durante este tiempo de los insumos que necesita en el día a día (ropa, comida, cerveza, etc.).

El hombre, al parecer, vive completamente solo, con escasísimo contacto con sus semejantes (al parecer la última vez que habló con una persona fue a mediados delos 90). Al parecer en algún momento de su infancia o de su juventud leyó con agrado Robinson Crusoe y pensó en ser programador, sin que una y otra cosa estuvieran conectadas (o sí). Si ahora su historia, y él con ella, salieron a la luz pública, fue porque la policía local lo arrestó por sus delitos, por sus 27 años de delitos, esto a pesar de que en la región sus robos eran más o menos tolerados al grado de que se formó la leyenda del “Ermitaño de North Pond”. Por los delitos cometidos Knight se ha hecho acreedor a una multa de 5 mil dólares en efectivo.

En cuanto a la razones que lo llevaron a “la vida en los bosques”, Knight parece no conocerlas. “Dice que frecuentemente se hace la misma pregunta”, declaró al respecto Diane Perkins-Vance, de la policía local.

La vida del hombre, por otro lado, era una curiosa mezcla de austeridad y civilización, pues si bien es cierto que disponía de lo mínimo para vivir, se servía de numerosos instrumentos del desarrollo tecnológico humano. Recipientes plásticos, una estufa de gas propano y algunas herramientas más que obtuvo robando. Por esta misma razón, por ejemplo, desistió de cazar o de pescar, tareas que encontró más bien difíciles e imprácticas. Caso contrario, por ejemplo, al de Ferdinand Ossendwoski, el misterioso diplomático polaco que por razones políticas tuvo que huir de Rusia en condiciones más bien paupérrimas hasta llegar a India y el Tibet, donde, por cierto, conoció la leyenda de la Agartha y el Rey del Mundo; según cuenta en su relato, Ossendwoski no tuvo ningún reparo en cazar y hacerse así de sus alimentos.

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Sin duda ahora la pregunta es por el destino de Knight, si acaso será forzado, según la dinámica de este sistema, a regresar al mundo, a normalizarse, a ser de nuevo “fantasma con un número / a perpetua cadena condenado”.

También en Pijama Surf: La vía del clochard: clasemedieros orillados a vivir en tiendas de campaña por la crisis económica

En Faena Sphere: H.D. Thoreau, el primer ecoanarquista

[Morning Sentinel]

Jason Collins,el primer deportista profesional abiertamente gay en Estados Unidos

Sociedad

Por: pijamasurf - 04/16/2013

En entrevista con Sports Illustrated el basquetbolista de la NBA Jason Collins hizo pública su homosexualidad, en un gesto que, paradójicamente, contribuye a hacer ver que la preferencia sexual es parte de la normalidad de cualquier persona.

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A pesar del momento en que se encuentran las sociedades occidentales con respecto a la sexualidad, la elección de esta sigue siendo, en varios sentidos, un tabú. Es elocuente que si bien hay leyes que, por ejemplo, han legalizado las uniones civiles entre personas del mismo sexo, otras que permiten (en toda regla) la transexualidad y otros reconocimientos al hecho de que, en última instancia, la sexualidad es un asunto individual, en la opinión pública existe aún cierta reticencia hacia el tema.

Una expresión de esta actitud se encuentra, por ejemplo, en los deportes, especialmente en su relación con la homosexualidad masculina. Las ligas, los equipos, las disciplinas deportivas son, simbólicamente, uno de los reductos masculinos por excelencia y, pese a todo, pese a la época, pese a las probabilidades, poco o nada se habla abiertamente de la preferencia sexual de los deportistas, en buena medida porque se presupone que la heterosexualidad es la norma.

Quizá por eso causan tanta conmoción anuncios como el de Jason Collins, el primer basquetbolista de la NBA que hizo pública su homosexualidad.

Jason Collins tiene 34 años, 12 jugando para la que posiblemente sea la mejor liga de básquetbol del mundo, también la más publicitada y la más seguida. Actualmente se encuentra libre de equipo, después de haber formado parte de los Boston Celtics y los Washington Wizards, y recientemente se declaró gay en una entrevista que concedió a Sports Illustrated.

“No quisiera ser el niño de la clase que levanta su mano para decir ‘Soy distinto’. Si por mí fuera, alguien más hubiera ya hecho esto. Pero nadie más lo hizo, y por eso estoy levantando la mano”, escribe Collins. En este mismo sentido, el deportista espera convertirse en ejemplo de otros más jóvenes que él, de quienes espera que comprendan que “no importa que seas gay; la clave es que se trata de básquetbol, se trata de trabajar duro, de sacrificarte por tu equipo. Todo es dedicación. Eso es en lo que debes enfocarte”.

Por fortuna para Collins las respuestas recibidas han sido favorables, casi todas de apoyo: “Es increíble. Solo intenta vivir una vida honesta, genuina, y lo próximo que tienes es al presidente telefoneándote”.

En la duela, este hombre que ocupa la posición de centro se ha caracterizado por cometer faltas que terminan beneficiando al equipo, que, por ejemplo, permiten que otros puedan marcar puntos.

Y no se trata, en modo alguno, como sucede con tantos otros asuntos que estrictamente deberían permanecer en la conciencia individual, en la vida cotidiana de cada cual, de hacer de esto un espectáculo público. En lo absoluto. Pero sin duda en el caso de temas marginales (o que la normalidad y el establishment marginan) como la homosexualidad, el anuncio de Collins contribuye a hacer ver que, después de todo, la preferencia sexual de una persona es apenas una circunstancia de su esencia, algo que puede influir o no en lo que es, pero que no tiene por qué determinarla, ni determinar la manera en que el resto del mundo la juzga o la considera. El ser humano, por fortuna, es un ser infinitamente más complejo, y al mismo tiempo más simple, que no puede ser reducido a su sexualidad —acaso aquí también tenga cabida una línea de las Investigaciones filosóficas de Wittgenstein: “es lo que hacemos y lo que somos lo que da sentido a nuestras palabras”.

A fin de cuentas cuando nos encontramos que los "normales" no son tan "normales" como pensábamos o suponíamos, no solo nos damos cuenta de que la "anormalidad" existe, sino, mucho mejor, que ambas nociones son inventos contingentes de una sociedad, casi siempre la suma de muchos equívocos que nos hacen pensar lo que, en última instancia, es fútil o inexistente.

Con información de The Daily Beast y The Guardian