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Las 6 cosas más estrambóticas descubiertas en el espacio exterior

Por: pijamasurf - 02/26/2013

Los misterios del universo: imágenes en nebulosas, estrellas fugaces, hoyos negros voladores y fuerzas ocultas, todas ellas se esconden en él.

Hemos estado observando el espacio desde hace miles de años, y lo que hemos descubierto es que las cosas más extraordinarias se esconden en él. Aquí una lista de las seis cosas más bizarras del universo.

 

6- El río de licor

La imagen es una fotografía de Sagittarius B2, es una nube enorme, millones de veces el tamaño de nuestro Sol, flotando cerca del centro de nuestra galaxia. Científicos han descubierto que es, básicamente, un enorme río de alcohol. 

Via ESO
Así es. Sagittarius B2 contiene billones y billones de litros de alcohol y de moléculas de formato de etilo, conocidas por darle a las frambuesas su sabor y olor al ron. No solo suena como el coctel ideal, también podría guardar el secreto de la formación de la vida, ya que es un compuesto orgánico, y descifrar cómo se forma en el espacio revelaría cómo se formó la vida en primera instancia. 

 

5- Una lupa enorme

La gravedad funciona de maneras sorprendentes en el universo, y no exclusivamente en hoyos negros que tragan y desaparecen todo a su alrededor. La gravedad también dobla la luz, que significa que los objetos que vemos en el espacio pueden no estar en donde los vemos. Los científicos conoces este fenómeno como lente gravitacional. Este es un ejemplo: 

NASA, ESA, J. Rigby (NASA Goddard Space Flight Center)

Lo que podemos observar es un objeto azul detrás de un objeto rojo, pero dado que la gravedad dobla la luz a su alrededor parece que el rojo usa al azul cual pulsera. Este descubrimiento permite que los astrónomos puedan estudiar objetos espaciales que se encuentran directamente atrás de una fuente de gravedad como una gran galaxia.

El gran problema con este efecto, como podemos apreciar en la imagen, es que puede multiplicar los objetos que vemos en el cielo, de manera que realmente tenemos que saber qué buscamos para no concentrar nuestra atención en un reflejo. 

 

4- Unicornios, Insignias Corporativas y más

El unicornio de la imagen de abajo es en realidad la Nebula Trífida, una nube enorme de gas que por coincidencia se parece a un unicornio con brillo propio. 

Hubble NASA
El unicornio es tan solo un ejemplo de pareidolia (el término científico para identificar ciertos patrones o imágenes dentro de formaciones irregulares). Las siguientes imágenes muestran otros ejemplos de pareidolia:

Mickey Mouse en Mercurio:

NASA / Rex Features
Una abeja gigante en una nube espacial:

 Leahy and Perley
3-Un hoyo negro lanzado a través del espacio 

En el sistema CID-42 dos galaxias parecen trabajar en equipo para enviar un hoyo negro masivo volando hasta el otro lado del espacio a una velocidad de casi 5  millones de kilómetros por hora. El video muestra una simulación de cómo los científicos creen que se logró el acto: 

 

2-Una estrella fugaz (que es realmente una estrella)

Suponemos que todos saben que cuando vemos una 'estrella fugaz' volando por el cielo nocturno, saben que no es una estrella, sino un meteorito. Una estrella es millones de veces más grande y por lo tanto no vuela, se queda estática y brilla. Pero hay una estrella, Mira, que no sigue las reglas de las otras estrellas y realmente vuela, o se dispara por el espacio. 

NASA
Mira es una estrella gigante cerca del final de su vida, y vuela por el espacio a la impresionante velocidad de 470 mil kilómetros por hora, dejando tras de sí una cola impresionante de 13 años luz de longitud. 

 

1-Una misteriosa fuerza masiva más allá de nuestro universo

Científicos han encontrado una enorme e invisible fuerza más allá de lo que podemos discernir en el universo. Lo único que realmente saben es que jala hacia sí partes del universo, como si fuera agua cayendo hacia la coladera.

NASA
El diagrama muestra que los colores están siendo jalados hacia algo -los científicos no están seguros exactamente qué es —pero saben que es una fuerza enorme de la que no sabemos nada concretamente aún, lo llaman flujo oscuro.
 
Algunos astrónomos piensan que puede ser una mega-estructura creada en la primera etapa del Big Bang, otros piensan que podría ser el borde de otro universo colindante con el nuestro.  
 
Podemos concluir que el universo es maravilloso y completamente aterrador al mismo tiempo, mientras más sabemos de él, más preguntas nacen en torno a su complejidad y sus misterios.

[Cracked]

¿Qué nos dice el hecho de que una de las personas que mejor entiende lo que está sucediendo con la sociedad digital, Douglas Rushkoff, abandone Facebook?

"Y si tú no eres el consumidor,

lo más probable es que entonces seas el producto

En Pijama Surf hemos manifestado en incontables ocasiones nuestra admiración por el trabajo de Douglas Rushkoff, a nuestro juicio una de las mentes más privilegiadas de estos tiempos y sin duda uno de los más agudos analistas de lo que ocurre con los medios, la información y los hábitos psicoculturales de esta era. 

A pocas semanas de publicar su nuevo libro, Present Shock, Rushkoff anunció en su columna para CNN que dejará Facebook. Conocer las razones que expone debiera ser de interés para todos aquellos que somos 'miembros' de esta red social, una herramienta que ha probado ser en algún sentido útil, en otro adictiva y en muchos otros poco ética. 

Es bien sabido que Facebook se caracteriza por ser una compañía cuyos procedimientos, sobre todo en lo que respecta al manejo de información de sus usuarios, son francamente cuestionables. De hecho, en este sitio hemos difundido decenas de artículos criticando las políticas de esta empresa; por mencionar algunos:

6 buenas razones para no estar en Facebook

5 trucos que Facebook utiliza para afectar tu privacidad

¿Por que Facebook encabeza la lista de las compañías más odiadas?

Algortimo de Facebook convierte tus “likes” y publicaciones en anuncios comerciales personalizados

 

La paradoja

Comúnmente se afirma que una herramienta es esencialmente neutral y que su carácter depende del uso que hagamos de ella. Sin embargo, en realidad toda herramienta está orientada hacia algo, lo cual en el caso de las plataformas digitales resulta aún más claro (fenómeno en el que enfatiza el propio Rushkoff en su libro Programa o serás Programado). En la era digital estas herramientas, más allá de su orientación, generalmente conllevan un costo, aunque el servicio en sí sea gratuito.  

En el caso de Facebook, la red te ofrece la posibilidad de entrar en contacto con personas (viejos amigos, familiares, amistades que viven lejos o colegas), promover información o apoyar causas afines. A cambio de ello te exige ser parte de una algorítmica red de datos cuyo destino final son los clientes de la empresa, es decir, las marcas, marketingeros y firmas de investigación que eventualmente aprovecharán esta información que tú provees para influir en tus futuros patrones de consumo o, por qué no, en tus próximas intenciones de voto. 

Lo anterior implica, como casi todo en la vida, una decisión. Por ejemplo, en Pijama Surf criticamos recurrentemente la falta de ética de Facebook, una empresa que desde sus orígenes se ha distinguido por esta anti-virtud. Sin embargo, diariamente recibimos una enorme cantidad de visitantes que llegan a nuestros contenidos a través de esta red social. Y ahí nos enfrentamos a un dilema: romper nuestra ‘amistad’ con la compañía de Zuckerberg y entonces dejar de llegar a un significativo número de nuestros lectores, o aprovechar el mecanismo de difusión que esta red nos ofrece, a cambio de ser partícipes en un sistema que, sabemos, representa en buena medida la esencia de aquello que más criticamos: el control, el abuso, el corporativismo, la voracidad comercial, etc. Y aún más allá, sabiendo que al ser una página relativamente popular en esta comunidad digital, somos un engrane particularmente ‘valioso’ en este mercado de data. Hasta ahora, evidentemente, hemos optado por la segunda ruta (de hecho es bastante probable que hayas llegado a este artículo vía Facebook).

Por si la paradoja no fuese suficientemente divertida, debo confesar que el artículo que me motivó a escribir esto que tú lees, lo encontré gracias a que alguien muy cercano a mí lo difundió vía Facebook. Y esto no puede leerse más que como un recordatorio de que nada es absolutamente malo o bueno, y que obviamente el pertenecer a esta red social también conlleva algunos beneficios.  

 

Douglas Rushkoff da Unlike a Facebook

Como apasionado de los medios y en particular del intercambio de información, desde hace años he seguido de cerca a Rushkoff. Su trabajo me resulta no solo útil, también altamente estimulante. En este sentido, el encontrarme con la noticia de que finalmente abandonaba Facebook me llevó a reflexionar sobre mi presencia en esta comunidad. Más allá de la confianza que personalmente profeso a este autor, el simple hecho de que siendo una de las personas que mejor entiende, y explica, lo que sucede en la actual arena mediática (y por lo tanto económica, sociocultural e incluso conductual), me obligaba a conocer y reflexionar en sus razones para tomar esta decisión. 

Luego de leer su texto Unlike: Why I’m Leaving Facebook, me quedó claro que era buen momento para abandonar el universo facebookero. Esta decisión, más allá de señalarme como potencial groupie del señor Rushkoff, atiende al hecho de que sus razones de fondo detonaron en mí plena identificación: hasta ahora yo justificaba mi presencia en esta red como un vehículo para promover contenidos de Pijama Surf y otros proyectos editoriales en los que participo, lo cual, aunado al hecho de que siempre me abstuve de socializar o intimar a través de este conducto, eran argumentos suficientes para mantener mi perfil aun sabiendo que esto bien podría calificar como una inconsistencia de mi parte.

Hoy puedo decir, sin melodrama de por medio, que finalmente me retiré del universo de los ‘likes‘ (término que desde un principio me pareció bastante ridículo para construir mi identidad dentro de una comunidad). Lejos de creer que estoy protagonizando un acto épico, y seguro de que no me convertiré en un predicador para presionar a otros a que hagan lo mismo, en cambio puedo afirmar que de esta manera doy un minúsculo paso más hacia ese idílico estado llamado congruencia (virtud que a mi juicio encarna el mayor reto que tenemos como generación). Por cierto, aprovecho para compartir un enlace donde se explica cómo eliminar definitivamente, y no solo 'desactivar' temporalmente, tu perfil en Facebook. 

Y sin mucho más que decir acerca de mi malogrado noviazgo con el algoritmo de Zuckerberg, solo me resta invitarte a leer la columna del buen Rushkoff. Salud! 

Twitter del autor: @paradoxeparadis / Javier Barros del Villar

 

Texto original de Rushkoff en CNN (Inglés)

Traducción del artículo original: