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El día promedio de un superhéroe jubilado: una serie fotográfica de Paul Armstrong

Por: pijamasurf - 01/24/2013

La narrativa cultural hegemónica en Occidente tiene en especial estima a los superhéroes, esa mitología contemporánea que, como la de otras cultura anteriores, ocupa un poco el lugar de la cosmogonía, de las historias que explican a su manera la existencia y el sentido del mundo.

Sin embargo, desacralizada como es nuestra época, carente de los grandes referentes de antaño, derruidos los ídolos y los llamados grandes relatos, los superhéroes no se miran con el respeto que, por ejemplo, se le daba a un Hércules, sino que más bien se les reduce a la condición del hombre común, a la normalidad del empleado corriente que, como en la serie del fotógrafo Paul Armstrong que ahora compartimos, alcanza eventualmente su jubilación.

De algún modo Armstrong —que es quien modela como el icónico y en este caso envejecido Capitán América— es parte de esa tendencia ideológica que hace del descreimiento su divisa, una suerte de nihilismo que niega toda grandeza fantástica y, no sin cierto pesimismo en apariencia contradictorio, prefiere afirmar que el único lugar posible de un hipotético heroísmo, es el de la existencia cotidiana.

También en Pijama Surf: Superhéroes: Mitología Moderna (ensayo en seis partes).

Imágenes vía My Modern Met

Tortuga es encontrada viva en habitación que llevaba 30 años clausurada

Por: pijamasurf - 01/24/2013

Familia en Brasil se reencuentra con su mascota que creeían perdida: una tortuga que pasó 30 años en una habitación del hogar donde se almacenaban aparatos electrónicos y otros objetos.

Sucede con las mascotas que a veces, lamentablemente, se extravían, y otras, muy pocas y por fortuna, regresan, pero quizá ningún caso como el ocurrido hace unos días en Brasil, donde una familia encontró a su tortuga que creían perdida, esto luego de 30 años de haberla visto por última vez.

En la década los 80, los Almeida iniciaron obras de remodelación de su casa situada en Rio de Janeiro, la emblemática ciudad brasileña. En medio de esta situación, un día dejaron de notar la presencia de Manuela, su querida tortuga, y a pesar de la intensa búsqueda realizada al interior del hogar, concluyeron que se había fugado, culpando de inmediato al contratista de obras que siempre dejaba abierta la puerta del frente.

El asunto, no sin pesar, fue olvidado, al menos hasta hace unas semanas, cuando a principio de año falleció el patriarca de la familia, Leonel Almeida. Este deceso hizo que una de las habitaciones que Leonel había utilizado para acumular aparatos electrónicos y otros objetos fuera reabierta y limpiada, sin saber ni esperar que ahí dentro, entre trebejos, Manuela había pasado las últimas tres décadas.

"¿La tortuga también va para la basura?", preguntó un vecino a Leandro, hijo de Leonel, quien no se había dado cuenta que entre las bolsas de desechos se encontraba el animal. "En ese momento me quedé pálido y no lo creí”, declaró a medios locales.

Es un misterio, sin embargo, saber cómo sobrevivió el quelonio, pues hasta donde se sabe las tortugas resisten bien las condiciones adversas, e incluso pueden vivir dos o tres años sin comer, pero 30 parece a todas luces excesivo. Algunos sugieren que el animal pudo alimentarse de polillas de madera y otros insectos caseros.

[Jornal do Brasil]