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Desnudos, e-books y censura: cómo Apple se convirtió en Big Brother

Ciencia

Por: pijamasurf - 11/30/2012

La hipocresía o doble moral con la que Apple define qué contenidos son aceptables en sus plataformas hace reflexionar sobre si esta empresa no se empieza a convertir en un ojo vigilante como el que pronosticaba George Orwell.

En 1984 Apple usaba la iconografía de la novela  1984 de George Orwell para hacer su gran lanzamiento mundial en un comercial dirigido por Ridley Scott y transmitido en el Superbowl  en el cual supuestamente su tecnología liberaría al mundo de un estado totalitario. A 30 años casi de ese momento definitivo en la historia de la computación miles de millones de personas disfrutan de los gadgets de Apple y compran en sus tiendas en línea, haciendo de Apple la compañía más exitosa de la historia. Sin embargo esa política de libertad que supuestamente embanderaba la empresa de la manzanita (que había dado una mordida a la fruta del conocimiento) no parece ser una de sus características principales. Al contrario hay algo oscuramente ominoso en que Apple  se haya apropiado de la imagen del liberador del  Gran Hermano que implementa un estado policial a través de la tecnología --al igual que el "don't be evil", de Google--; nos revela hasta que punto el marketing  no tiene ninguna ideología moral,  es una máquina arrolladora que solo busca capitalizar más y para hacerlo necesita obtener más información del público, para así también insertarse de manera favorable en su mente inconsciente.

Michael Posner escribe un interesante artículo en The Globe and Mall en el que argumenta que Apple se ha convertido en una especie de Big Brother que regula los contenidos a los que podemos acceder y nos vigila con su tecnología --la cual ciertamente hemos adoptado como si fuera una religión.

El caso más reciente de censura  es el que han padecido los e-books Hippie 1 y 2, del autor danés Peter Ovig Knudsen. Estos libros narran retrospectivamente la cultura hippie de Dinamarca de los 60 y 70 y contienen fotografías de mujeres y hombres desnudos, las cuales violan la política de Apple de no incluir contenido sexualmente explícito. Cuando los editores recatadamente cubrieron los desnudos con jugosas manzanas rojas, el libro fue aceptado solo para que días después fuera rechazado. Y Apple también retiró apps previamente aprobadas  de Hippie 1 y 2 de todas sus plataformas.

Entre otras obras que han sido censuradas por Apple se cuentan el nuevo libro de Naomi Wolf Vagina: A New Biography, el cual recibió el título  V***** (algo que no le ayuda mucho en las ventas), y dos publicaciones alemanas de gran tiraje, la revista Stern y el tabloide Bild, también han sido censuradas por desnudos.

Por una parte Apple parece mostrar cierta hipocresía moral, las fotografías en blanco y negro de hace 40 años de Hippie de personas desnudas en la naturaleza le parecen ofensivas, pero algunos otros libros artísticos como el de Anthology of Nude Photography y Nude Inspiration in a Painter’s Studio de Kristofer Paetau  y Ondrej Brod, le parecen adecuados (¿es crítica de arte?), pero sobre todo las apps de Playboy, que también contienen mujeres desnudas o semidesnudas y sí son permitidas. Esto, según el vicepresidente de Apple porque se trata de una "compañía reconocida que previamente ha publicado material disponible masivamente en un formato bien aceptado". Es decir solamente las grandes corporaciones pueden recibir el beneficio de la duda y el ojo benevolente de Apple; que prefiere ahorrarse la posibilidad de ofrecer contenido nuevo polémico a las masas.

En Dinamarca el caso incluso ha llevado al ministro de Cultura, Uffe Elbaek, a escribir a sus contrapartes de la Unión Europea para que se debata el caso. "Es un libro de historia. Documenta cómo nos comportabamos en esos días. ¿Es justo que una compañía americana sin ningún diálogo verdadero... aplique estándares morales americanos a un prodcutoc que solo le interesa a las audiencias danesas con estándares morales diferentes?".

Y es que ese es el problema de conferir tanto poder a una empresa. Apple controla la mayor parte del pastel del contenido que se vende a través de dispositivos móviles (si tienes un iPhone o un iPad, al menos de que hayas hecho un crack, todo pasa a través del Apple Store) y por lo tanto puede destruir un proyecto editorial con tan sólo no incluirlo en su tienda. Y un contenido provocativo difícilmente lograría distribuirse masivamente sin contar con el aval de Apple.

Otro de las cuestiones a discutir, señala el editor Jens Lauriden, es que Apple solo dice que para ganara acceso a sus plataformas se deben de cumplir con sus lineamientos, lo cual "significa que muchos artistas empezarán a autocensurar su trabajo, lo cual no es muy saludable".

El autor de Hippie, Peter Ovig Knudsen, escribió cque Steve Jobs había hecho marketing de sí mismo como un "hijo del movimiento hippie", al haber tomado LSD de manera que esta droga cambió su vida y supuestamente estaba "motivado por un deseo de asegurar que las personas del mundo tuvieran acceso al arte y al conocimiento. Nuestra experiencia muestra exactamente lo opuesto". Esto parece ser también una especie de estrategia de apropiación de los valores de libertad que en algún momento fueron unos de los principales detonadores de Internet.

Por otro lado, para aquellos más paranoicos, recordemos que Apple ha patentado tecnología para espiara a sus usuarios y que un iPhone graba todos los movimientos que realiza su dueño en un archivo oculto. Anticipando la previsión de Phillip. K. Dick: Llegará un momento en que no será ‘Me están espiando a través de mi telefóno’. Eventualmente será: ‘Mi teléfono me está espiando a mí’”. 

[The Globe and Mall]

 

¿Las mujeres pueden decir si un hombre las engañará con solo mirarlo en fotografía?

Ciencia

Por: pijamasurf - 11/30/2012

Las presunciones que hacemos sobre el comportamiento y la personalidad de otra persona solo con ver su rostro podrían tener un germen de verdad, sobre todo en el caso de las mujeres, que al parecer por razones evolutivas han perfeccionado esta habilidad.

Asegura la creencia popular que las mujeres poseen un sexto sentido que les hacer ver lo que escapa al entendimiento de otros, una especie de clarividencia intuitiva que les previene de sucesos que están por venir.

Y si bien esto nunca ha sido comprobado del todo, un equipo de investigación de la Universidad del Oeste de Australia encontró que las mujeres podrían saber si un hombre las engañaría o no con solo mirarlo en fotografía.

Los científicos mostraron casi 200 imágenes de hombres y mujeres para rastrear la capacidad de los voluntarios —también de ambos sexos— para adivinar el nivel de “confianza sexual” de extraños.

“Rutinariamente nos formamos impresiones de personas a partir de sus rosotros, y estas impresiones a veces contienen un germen de verdad. Las impresiones de integridad son centrales en las relaciones interpersonales, pero su precisión es polémica”, escriben los investigadores, dirigidos por Gillian Rhodes.

El estudio consistió en mostrar a 34 hombres y 34 mujeres 189 fotografías de rostros caucásicos, preguntándoles por la integridad que detectaban en estos, personas de las que además se conocía su historial sexual.

Para sorpresa del equipo, la clasificación de las mujeres orientada hacia hombres que engañan a sus parejas fue relativamente acertada, equivocándose tan solo en 38% de sus suposiciones. Los hombres, en contraste, erraron en un 77%.

De acuerdo con Leigh Simmons, director del Centro de Biología Evolucionaria de la universidad, esto podría deberse a que “los costos de cometer errores, para las mujeres, es mucho mayor”. “Y los machos tienen más oportunidad de reproducirse con otros individuos”, agregó.

[Daily Mail]