*

X

Fotógrafo recrea coloridos tornados en su estudio (FOTOS)

Por: pijamasurf - 05/12/2012

En un punto equidistante entre la fotografía, la pintura, la fantasía que casi siempre acompaña a la miniaturización y el fenómeno natural, el fotógrafo Ryan Hopkinson captura coloridos tornados nacidos en la seguridad de su estudio.

Los tornados son sin duda una de las manifestaciones más impresionantes de las fuerzas de la naturaleza, de ese vigor indómito e irrefrenable que reduce a nada y en un momento las obras de los hombres.

Con todo, si ya en la destrucción hay lugar para una idea de belleza, el tornado mismo puede mirarse como un objeto estético único, figuras que cumplen a cabalidad los criterios mínimos por los que consideramos algo sublime o hermoso.

Partiendo de esta premisa y de su fascinación personal por dichos fenómenos, el fotógrafo británico Ryan Hopkinson realizó una serie en que deja constancia de la gracia existente en estas formaciones aéreas.

Hopkinson, sin embargo, no visitó alguna de las regiones caracterizadas por el azote periódico de los tornados, sino que, como buen artista, recreó estos en su estudio, un medio controlado en el que además pudo alterarlos con atractivas coloraciones.

Para conseguir las imágenes (en las que no hay ningún tipo de retoque posterior con software especializado), Hopkinson utilizó un extractor de aire industrial que colocó en el techo y cuyas aspas generaron los vórtices que son como el corazón o el motor de los tornados. Asimismo, cuidó que el entorno fuera el adecuado en todos los aspectos: una superficie amplia, el control de otras corrientes de aire, etc.

Después de varios intentos malogrados, el fotógrafo obtuvo al final una veintena de tornados, todos de poco más de un metro y, asegura, “con sus propias personalidades y medidas”.

El resultado, inesperadamente, sitúa a estos tornados en un punto equidistante entre la fotografía, la pintura, la fantasía que casi siempre acompaña a la miniaturización y, sí, el evento natural.

[Co.Design]

Los genes detrás de la inteligencia humana también nos hacen vulnerables al autismo

Por: pijamasurf - 05/12/2012

En un fenómeno de incomprensible justicia evolutiva, investigaciones recientes descubre la relación entre la inteligencia humana y el autismo, en la cual los genes que permiten el desarrollo del cerebro también nos hacen más vulnerables a desordenes como este.

El autismo es una de las condiciones mentales más misteriosas que existen, un padecimiento cuyas causas todavía no se conocen bien a bien, aunque se supone que están ligadas a circunstancias genéticas.

Cabe la posibilidad, sin embargo, de que el autismo esté relacionado estrechamente con una de las características de las que más se precia el ser humano: nuestra inteligencia.

Investigaciones recientes han descubierto que el autismo podría tener su origen en una condición llamada “Síndrome X Frágil”, en la cual errores en el cromosoma X provocan fallas en el desarrollo neurológico normal, específicamente previene la producción de una proteína llamada FMRP, la cual activa el gen NOS1, crucial para la maduración del cerebro en lo que se refiere a las habilidades del discurso, el lenguaje y la toma de decisiones.

En este sentido, parece ser que existe una relación entre estos elementos: por una parte, la pérdida de actividad del gen NOS1 en las zonas del cerebro encargadas de dichas capacidades y, por otra, el Síndrome X Frágil. Dificultades en el habla, inteligencia reducida y problemas de atención son las manifestaciones más evidentes de estas carencias, efectos que en ciertas zonas se cruzan también con los síntomas propios del autismo.

Algunas estimaciones consideran que el Síndrome X Frágil ocasiona al menos el 5% de los casos de autismo, y que aquellas personas diagnosticadas con el síndrome, tiene entre un 15% y un 60% de probabilidades de padecer también algún tipo de desorden situado en el espectro autista.

Por último cabe resaltar que investigadores del Instituto Kavli de Neurociencia de Yale descubrieron que esta relación entre el gen NOS1 y el Síndrome X Frágil parece ser exclusivo del cerebro humano y esas funciones superiores que nos distinguen del resto de los animales, lo cual, de alguna manera, también nos vuelve más vulnerables al autismo.

Para Kenneth Kwan, investigador, “este es el costo de ser humano”: “Los mismos mecanismos evolutivos que nos gratificaron como especie con sorprendentes habilidades cognitivas, también nos hicieron mucho más suceptibles a desórdenes psiquiátricos como el autismo”.

[io9]