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El boom de la clínicas de ibogaína en México

Por: pijamasurf - 04/19/2012

El boom de las clínicas de iboga contra el tratamiento de las drogas florece en México: adictos de todo el mundo visitan las playas de este país para tomar un psicodélico africano que promete despojarlos de los mundos infernales de las drogas duras

Una sustancia psicodélica usada tradicionalmente en ritos religiosos en Congo y Gabón promete convertirse en una de las alternativas más efectivas para tratar las adicciones a las drogas duras. La raíz africana Tabernathe iboga, ilegal en Estados Unidos, aún es permitida para uso clínico en México y Canadá y aparentemente está atravesando una especie de boom, debido a la efectividad de esta planta operar una transformación en los adictos. 

Milenio publica una nota sobre la proliferación de centros para tratar adicciones en base a la ibogaína. Heroinómanos, adictos a la cocaína, al crack, los opiáceos, la metanfetamina y alcohólicos de distintos países acuden a diferentes clínicas en México, algunas en paradisiacas playas.

Según la Asociación de Ibogaína esta sustancia, cuyo alcaloide pertenece a la familia de las triptaminas,"es una droga psicodélica... una mejor descripción de los efectos de la ibogaina seria 'oneirofrénica' o‘crear un sueño'. Para un espectador pareciera que la persona solo esta acostada, en un estado de sueño parcial, mientras que, esta soñando. Algunos pacientes reportan sus experiencias como si hubieran visto la película de su vida, o como si hubieran reorganizado los cajones de documentos en su cerebro. La experiencia es personal y única, sin embargo, todos los pensamientos y el poder penetrar en tu inconciente puede ser una fundación muy valiosa para un futuro sin drogas".

Por otro lado se han llevado a cabo estudios científicos que parecen comprobar la efectividad de la iboga: “las ratas adictas a la morfina se liberan de su adicción pocas semanas después de consumir extractos de Iboga” afirma Stanley Glick, del Centro de Neurofarmacología y Neurociencia del Albany Medical College. 

Además de sus propiedades curativas, celebradas como una especie de panacea contra las adicciones, la iboga también tiene una veta psicodélica e incluso erótica. Según el avezado psiconauta Terence Mckenna, esta planta es el único verdadero afrodisiaco que existe en la Tierra. La iboga apareció en un lugar preferencial en nuestro Top 10 drogas para tener sexo.

 

Las personas inteligentes faltan menos al trabajo por enfermedad

Por: pijamasurf - 04/19/2012

Estudio llevado a cabo durante varias décadas revela que la inteligencia de una persona repercute en cuánto tiempo se toma esta para retomar sus labores cotidianas después de estar enfermo.

La inteligencia, definida a partir de las habilidades cognitivas de una persona, tiene un “fuerte impacto” en cuánto tiempo se toma alguien para regresar a sus labores cotidianas después de sufrir una enfermedad, asegura un estudio llevado a cabo por los investigadores Max Henderson, Marcus Richards, Stephen Stansfeld y Matthew Hotopf, todos pertenecientes a distintas instituciones médicas y universitarias en Londres.

En la investigación se midió la inteligencia de 23,000 personas en distintos momentos: en 1946, en 1958 y finalmente en 1970, descubriéndose una relación entre el llamado “comportamiento cognitivo” de la etapa infantil con la duración de la licencia laboral que se toma cuando se está enfermo en la adultez.

Así, en el grupo de 1946, el 47% de aquellos que se tomaron más tiempo para volver al trabajo se encontraban también entre los niños con menores habilidades cognitivas, en el de 1958 fue el 41% y en 1970 el 32%.

En contraste, entre los de 1946 solo el 13% de los que tardaban más en retomar sus actividades luego de la convalecencia mostraron en su niñez mayor inteligencia.

“La habilidades cognitivas pueden incidir en la manera en la capacidad de los individuos para desarrollar estrategias para mantener su empleo o encontrar rápidamente uno nuevo cuando se enfrentan a dificultades adversas”, aseguran los autores del estudio, publicado hace unos días en el British Medical Journal.

[Telegraph]